viernes, 9 de noviembre de 2012

MENSAJE DE NUESTRO SEÑOR JESÚS A SU SIERVO, GUSTAVO.


“Hijo mío, necesito el consuelo de mis criaturas, necesito que repares Mi Sagrado Corazón, las heridas causadas por la rebeldía del hombre cada día se intensifican con mayor profundidad…Toda alma que se sumerja en Mi Pasión y medite este breve diálogo del Señor con su criatura, prometo si así lo hiciere, todos los dolores y padecimientos que deba soportar durante la gran prueba del mundo, se transformarán en un gozo incomprensible para el alma, transformando sufrimiento y tristeza por alegría que colmará al alma de una manera nunca antes percibida por ella. Quien medite con un corazón humilde y entregado a Mi Amor Misericordioso, durante la prueba derramaré incontables de gracias y enviaré a Mis Ángeles y a Mi Santa Madre que cuiden a la criatura de los ataques de satanás, le prometo que sentirá el aire de victoria sobre el enemigo. Pido a todas mis criaturas e hijos míos, que mediten Mi Santa Pasión y dialoguen conmigo de rodillas frente al Sagrario o durante la exposición de Mi Cuerpo en el altar, de esta manera estarán mitigando tantos males sobre las almas pecadoras, llamándolas a la conversión y salvación de sus vidas. Estarán sacando de las garras del maligno tantas almas de la esclavitud eterna”

JUEVES, 5 DE ENERO DE 2012 – 01:20 HORAS

PROVINCIA DE SANTA FE – ARGENTINA


“Hijo mío, necesito el consuelo de mis criaturas, necesito que repares Mi Sagrado Corazón, las heridas causadas por la rebeldía del hombre cada día se intensifican con mayor profundidad. Es mi deseo que mis hijos reciten el siguiente diálogo en honor a Mi Pasión, desde el Monte de los Olivos hasta la Crucifixión:

Oh! Señor mío, por amor te entregaste y padeciste por mi. ¿Qué he hecho para merecer tu misericordia infinita y desmedida hacia una criatura vil y desobediente?. Mírame lo que soy Mi Señor, menos que las hierbas del campo, cuando miro mi miseria y en las profundidades donde me encuentro encerrado, el lodo del pecado no me deja salir, pero aún así intento librarme del él, siento que nada puede agradarte. Te observo en la Cruz y veo tu mirada directa a mis ojos y con ella me abrazas y acaricias, como si me dijeras: Amada mía, alma predilecta del Señor, no me rechaces en este momento de aflicción porque el dolor es intenso y busco consuelo en Mi Creación, necesito del alma generosa y bondadosa que me alivie solo un instante, aunque sea por uno instante de los sufrimientos que padece mi cuerpo por causa de la heridas de los azotes y golpes de los verdugos y de la multitud. Las heridas se han transformados en llagas ardientes y sangrantes que sumadas todas, hacen mi cuerpo una sola llaga. No me rechaces mi amada, no me dejes solo porque siento que mis extremidades se adormecen y la respiración me falta. Oh! Alma mía, si supieras cuanto te amo, si lo comprendieras, un segundo te bastaría para cambiar tu pensamiento hacia mí y tu camino se enderezaría hacia la luz y no a la oscuridad. Si por un segundo palpitaras tanto amor que derramo por ti, tu corazón explotaría de júbilo y felicidad, te embriagarías con el néctar más puros y delicado de Mi Corazón y ya nada nos podrías separar, seríamos uno, como un esposo junto a su esposa. Abrázame mi amada y abrígame del frío que padezco por la frialdad del hombre con sus hermanos, abrázame porque la lúgubre noche de se avecina para envolver a mis criaturas, Mi Corazón padece por la mirada despreciativa de mis ovejas. Consuélame alma mía porque Mi cinco llagas no dejan de sangrar por amor a las almas y por aquellas que necesitan de mi entrega. Consuélame alma mía, porque la herida de Mi Corazón está abierta y por ella derramo Mi Misericordia para el perdón y la salvación de Mi Creación. Sangre que se derrama en el Sacrificio Perpetuo junto con el Pan convertido en Mi Carne, ambos unidos desean abrazar a la criatura para enseñarles los regalos y tesoros del Cielo. Oh! Alma mía, si comprendieras lo que te digo, te desmayarías de emoción, es la mezcla equilibrada del dolor y el gozo en el Amor de Dios. Oh! Alma mía, háblame, no me dejes solo en la cruz, necesito tu dulce voz para que alivie los agravios de la muchedumbre que se ha revelado contra su Señor. Alma mía, consuélame porque Mi Padre vendrá pronto a tomar mi sacrificio como ofrenda y separará la paja del trigo, la hierba mala de la hierba buena. Señor mío, ¿qué puedo darte para consolarte y curar tus heridas?. No tengo nada, solo tengo lo que soy, pero en lo profundo de mi alma deseo consolarte y aliviarte la herida más pequeña, porque miro mi pequeñez y veo tu inmensidad, se que no puedo curarte todas las llagas, intentaré aliviarte por lo menos una, solo una. Déjame ser el paño empapado de agua para limpiarte tu rostro y secarte las lágrimas, déjame ser el paño empapado en el perfume más bello para cubrir Tú Cuerpo, déjame ser el paño empapado de agua fresca para mojar tus labios lastimados y secos, déjame ser el paño limpio y seco para cubrir tus laceraciones. Mi Señor y amor eterno, no tengo nada para Ti, pero te doy mi corazón para sanar el tuyo y si es necesario padecer juntos para darte algo de mi compañía, quizás no sea mucho o no tenga demasiado para decirte pero permíteme darte una sonrisa para hacerte olvidar por un momento el dolor que te oprime. Toma mi corazón, no lo desprecies Mi Señor y úsalo para sanar las heridas que hay en él, así implique que yo también deba padecer, pero por amor me entrego a Ti. Señor Mío, mi amor es tan escaso en comparación con el tuyo que ni siquiera me atrevo a mostrártelo. Oh! Alma mía y amada por Tú Señor, tu eres la flor más perfumada del paraíso y eso me basta, con tu fragancia de la florecilla del campo nacida en la fresca mañana, es para Mí Corazón el bálsamo más caro y precioso que puede darme la criatura. ¿Qué puedo negarte si reconoces tu miseria y aún así te entregas a Mí?. ¿Qué puedo no mostrarte sí a pesar de tu debilidad confías en Mí?. Alma mía, flor del jardín del paraíso, flor del jardín de Mi Madre, custodiado por los Ángeles, mi fiel criatura, todo te lo entrego y todo te lo doy solo por amor porque has sabido responder con Amor. Alma y esposa mía, te tomo entres mis brazos para llevarte a los aposentos del rey y colmarte de las joyas más preciosas y deleitarte con los manjares más exquisitos, he llamado a Mis sirvientes para que adornen la entrada de Mi Reino con ramos de rosas rojas y blancas en honor a mi esposa fiel que ha soportado con fuerza y valentía mi ausencia. Alma y esposa mía aquí estoy, no te desanimes porque he llegado, no llores, ahora Soy Yo quien te consuela porque tu ya me has consolado con lagrimas y dolor. Aquí está tu esposo para socorrerte y defenderte del enemigo que busca tu perdición, pero no temas porque junto a Mí está la corte de Ángeles para poner en fuga a las criaturas de la noche. Señor mío y amor mío!. Te veo en la cruz y me sonríes, corro para abrazarte y lo hago fuertemente para no soltarte jamás, siento que estamos unidos criatura y Señor, una paz me invade y nada me puede quitar de tal hermoso estado, mi alma se derrite ante tanto amor, eres como el sol cálido del invierno que trae vida a mi frío cuerpo. Señor mío, que sería sin ti, sería una barca a la deriva arrastrada por el oleaje del mar que entra cada vez más en la inmensidad del océano y ante la tormenta más leve comienza a llenarse de agua para luego hundirse. Me pediste que te consolara tantas veces y miré para otro lado como si nada pasara, perdóname mi Señor por mi indiferencia y mi presunta sordera, no quería escucharte, estaba tan inmerso en las maravillas del mundo que no quise saber nada de Ti, pero ahora el lodo del pecado me hace ver mi condición, una pobre persona descompuesta tanto por dentro como por fuera y las fuerzas apenas me sostienen, pero te he observado desde el Monte de los Olivos y desde ahí hasta la Cruz siempre me miraste con esos ojos tiernos, llenos de amor y compasión, nunca dejaste de mirarme por más que yo retirara la mía. No te comprendía, ahora lo entiendo, tan solo deseabas que te correspondiera tan solo con una mirada sincera y desnuda, que mostrara mi alma tal cual es, pecadora y frágil como la hierba del prado. Alma mía, contémplame en el Monte de los Olivos, compadécete junto a Mí por las almas que me abandonarán y rechazarán, por las almas que traicionarán a su Señor y lo negarán ante los amos del mundo. Acompáñame en adelante a soportar los latigazos, insultos, bofetadas, salivazos, empujones, patadas y tantos otros desprecios, no me dejes solo, tu compañía es grata y suave como el pétalo de una rosa ante tanto desprecio del mundo, que en la criatura más diminuta encuentro alivio a tan inmenso e indescriptible martirio. No me abandones mi amada alma, ayúdame a soportar las espinas en mi cabeza con pensamientos de amor y caridad al prójimo, sin miramientos y selección a que clase social pertenece, alivia los flagelos de las espinas que han penetrado hasta el hueso con ideas y propósitos pecaminosos y contaminados con la suciedad del infierno, ayúdame a soportar y entrégame tus sueños y proyectos más dulces que la miel para el bien de tus hermanos y con ellos, el camino que conduce rumbo al Calvario será más grato. Hazme compañía y ayúdame a cargar la Cruz, porque su peso oprime mi espalda, hiere mi hombro, las fuerzas me abandonan y caigo al suelo contra las piedras afiladas, ayúdame a levantarme y no te avergüences por mi condición, se que estoy sucio, la tierra se ha adherido a mis heridas junto con la sangre y transpiración, como podrás ver, de la misma manera mi ropa, mí única vestimenta, ayúdame alma mía y alíviame del peso de la cruz porque estoy con el rostro el en suelo y comprime mi espalda y hunde nuevamente las espina de la corona colocada por los soldados, socórreme alma mía y cuando mires a un desvalido en la calle, ese Soy Yo, mírame con amor y delicadeza y te mostraré que Soy tu Señor. Ayúdame alma mía a cargar la cruz hacia el Calvario, juntos soportaremos los latigazos y aberraciones, pronto ya llegaremos, ya estamos llegando, mira la cima del Calvario, no te desanimes, falta poco para que dolor desaparezca y el alivio eterno ocupe su lugar. No desfallezca amada mía, juntos nos abrazaremos en un solo aliento, los clavos serán una caricia, nuestras manos y pies solo sentirán el dolor por un instante, ya estamos en la cruz y pendemos de ella, mírame alma mía, respiremos juntos y dejemos que nuestros corazones canten sus últimos latidos, una canción de amor al Padre Todopoderoso y Omnipotente, mírame alma mía y no me abandones, padece junto a Mí, ya casi termina el tormento, la gloria eterna nos espera. Contempla a Mi Madre, tu Madre, al pie de la cruz y juntos abracémosla con nuestros corazones, acariciémosla como un bebé acaricia con su manecita la mejilla de su mamá, no llores mi amada alma, si lo haces hagámoslo junto y que nuestras lágrimas alivien a tantas criaturas de la tristeza en la que han caído, pero que nuestras lágrimas sean un ramo de rosas para la Mamá Celestial que nos ha seguido durante la Pasión, nunca nos abandonó. Escucha alma mía!. Escucha el coro celestial, escucha a los Ángeles y Santos del Cielo, escucha las canciones más bellas, son para nosotros mi amada!. Nos esperan al son de las trompetas y del arpa porque llega su Señor y su esposa!. Ya está alma mía!. El dolor ha pasado y la alegría ha comenzado, todo ha sido un suspiro, no llores más, alégrate con tu Señor y contempla las maravillas de su Reino. La corona de los Santos de Dios te espera, ve amada mía, vístete de los mejores atuendos porque la ceremonia ha comenzado y Mi pueblo desea conocer a su señora. Ve amada mía no te detengas y alégrate con tu Señor porque yo me regocijo en ti.

Toda alma que se sumerja en Mi Pasión y medite este breve diálogo del Señor con su criatura, prometo si así lo hiciere, todos los dolores y padecimientos que deba soportar durante la gran prueba del mundo, se transformarán en un gozo incomprensible para el alma, transformando sufrimiento y tristeza por alegría que colmará al alma de una manera nunca antes percibida por ella. Quien medite con un corazón humilde y entregado a Mi Amor Misericordioso, durante la prueba derramaré incontables de gracias y enviaré a Mis Ángeles y a Mi Santa Madre que cuiden a la criatura de los ataques de satanás, le prometo que sentirá el aire de victoria sobre el enemigo. Pido a todas mis criaturas e hijos míos, que mediten Mi Santa Pasión y dialoguen conmigo de rodillas frente al Sagrario o durante la exposición de Mi Cuerpo en el altar, de esta manera estarán mitigando tantos males sobre las almas pecadoras, llamándolas a la conversión y salvación de sus vidas. Estarán sacando de las garras del maligno tantas almas de la esclavitud eterna. Muchos de mis hijos se preguntarán porque otra oración más para meditar, si hay tantas dictadas durante los años en el mundo que no se sabe cual elegir o cual es la correcta, todas las oraciones dictadas en las distintas advocaciones marianas, mis apariciones, las dictadas por los Ángeles y los Santos son correctas, el alma puede recitar todas las oraciones pero de nada sirve si las repite si sentirlas, solo serán un eco en las montañas. Toda alma que recite una oración debe hacerlo de la forma mas gustosa o la que mejor le sea agradable, pero debe tener en cuenta que toda oración y meditación debe estar acompañada primariamente por el Santo Rosario. El diálogo que hoy reciben debe ser meditado luego del Santo Rosario. A partir de este momento, las almas fieles están llamadas a acompañarme a transitar Mi Pasión, el mundo está invitado a tal camino, muy pronto mi Iglesia deberá caminar por la Vía Dolorosa para dirigirse al Monte del Calvario, ahora se encuentra en el Monte los Olivos, los verdugos se aproximan con las antorchas encendidas, no duerman hijos míos, estén despierto en oración para que estén prevenidos para repeler los ataques de los agentes de la noche. Recuerden, LOS VERDUGOS VIENEN EN CAMINO, PERO NO TEMAN, YO ESTOY CON USTEDES, LOS AYUDARÉ A LLEVAR LA CRUZ PARA QUE SEA MÁS LIVIANA, AMBOS NOS AYUDAREMOS. Preparen sus utensilios, que la ropa y el calzado sean livianos porque el camino es escabroso. Cuando los verdugos se hagan presente miren al Cielo y verán a la Estrella de la mañana que brilla como nunca, síganla y los conducirá a la tierra que he preparado para Mis ovejas leales del rebaño restante. Sean fuertes, piensen en este diálogo lo que he pasado, allí los invito a que juntos venzamos al enemigo de la vida por siempre. Vuestro Señor y Vuestra Señora siempre estamos atentos a las necesidades de sus hijos, así también el Padre Eterno, pidan y se les dará, pidan el auxilio de los Santos del Cielo, ya que muchos de sus familiares están allí, han sido coronados con la corona de la Santidad, aunque muchos no los conozcan pidan sin temor y duda, vendrán a guiarlos y enseñarles que hacer en la tierra y como desenvolverse frente a los ataques del adversario. No teman por lo que deban pasar, es necesario que el cuerpo pase lo mismo que la cabeza, pero sepan que la cabeza ha vencido a la muerte, si ustedes mantienen la fe en Dios, también vencerán a la muerte. Vengan al Sagrario que les deseo hablar y enseñarles las maravillas y portentos el Cielo, de Mi Reino reservado para los míos.

Su siervo: Señor y Dios Míos, muchos se preguntarán si esta oración quita importancia a la meditación de las Estaciones de la Pasión, como así también los Misterios Dolorosos, discúlpame mi atrevimiento pero tu sabes como somos tus criaturas, siempre llenas de dudas y tantas preguntas.

“Pequeño mío, no te incomodes en hacerme tal pregunta, como he dicho tantas veces, es para el Señor de gran agrado que la criatura dialogue con su Creador, así Yo lo sepa todo. Este breve diálogo simplifica Mí Pasión, ante la insuficiencia de oración en el mundo y la sequedad en recitar por lo menos la más simple y sencilla de ellas, por amor a mis criaturas hago llegar una meditación de Mi Pasión, reducida, para que por lo menos a través de ella pueda entender el Plan Divino de la Redención del género humano y la importancia de éste en la Voluntad Divina. Cada vez que miro al hombre e intento escuchar su voz por medio de la oración, EL SILENCIO ES CADA VEZ AÚN MAYOR, CASI NO SE OYE LA VOZ DE MI CRIATURA, YA NO DESEA HABLAR CONIMIGO, CON SU AMIGO Y HERMANO. TODO LO DEJA PARA LO ÚLTIMO, PERO EN ESE LUGAR QUE HA DEJADO TAMPOCO TIENE TIEMPO PARA MÍ, TODO ESTA OCUPADO POR LAS ACTIVIDADES Y DISTRACCIONES DEL MUNDO. UNA VEZ MÁS DOY A MIS OVEJAS LA OPORTUNIDAD DE CONTEMPLAR A JESUS, VUESTRO HERMANO, CAMINANDO Y PADECIENDO TANTOS FLAGELOS POR ELLAS, SI POR LO MENOS SE DETUVIERAN UN INSTANTE PARA VER A SU SEÑOR, NO PIDO QUE CORRAN A MI ENCUENTRO, SOLO ME CONFORMARÍA CON UNA MIRADA Y QUE SE ESTRECHE JUNTO A MI, SI FUERA SOLO ESO, CUAN FELIZ SERÍA MI CORAZÓN. PERO LAS VOCES DE LOS HOMBRES DIRIGIDAS AL CIELO DISMINUYEN CADA DÍA MÁS, MINUTO A MINUTO. ENTONCES LLAMO A MIS OVEJAS FIELES A QUE OREN EN LUGAR DE LAS QUE NO ORAN O SON DURAS DE CORAZÓN PARA CON SU SEÑOR. Bienaventurada el alma que además de orar el Santo Rosario, puntualmente los Misterios Dolorosos, medita Mi Santa Pasión, no importa como, sino que la medite, y a todo esto le suma esta oración, el premio será tan grande, que con el solo hecho de decirles a las criaturas del Cielo cual es tal galardón, se maravillan quedando pasmadas. Colocaré a toda alma que MEDITE MI PASIÓN EN LOS MISTERIOSOS DOLOROSOS DEL SANTO ROSARIO, EN LAS ESTACIONES DE LA PASIÓN Y ESTE DIALOGO, en un lugar tan alto y único, en el CORO DE ANGELES, le daré el regalo y la oportunidad de cantar y adorar a la Santísima Trinidad para toda la eternidad. Nadie en este mundo tiene la autoridad suficiente para decir que este lugar está reservado solo a los Ángeles, YO SOY EL SEÑOR Y A MIS ELEGIDOS LOS UBICO DONDE SE MERECEN ESTAR DE ACUERDO A SUS OBRAS. CUIDADO AQUEL QUE SE ATREVA A DECIR ALGO CONTARIO A LO QUE HE DICHO O A PONER EN TELA DE JUICIO ESTE ESCRITO. POBRE CRIATURA, PORQUE MI MIRADA SERÁ TERRIBLE SOBRE ELLA. ¿QUIÉN TIENE LA AUTORIDAD PARA PONERSE FRENTE A SU SEÑOR Y CUESTIONARLO?. ¿A CASO NO SOY YO, VUESTRO DIOS QUE VE EN LO OCULTO Y CADA UNA DE SUS ACCIONES?. Para vuestro entendimiento, cuando los ángeles caídos se rebelaron a Dios Padre, muchos de los lugares en el Coro Celestial como otros tantos lugares en el Cielo quedaron libres, sin ocupar, entonces he reservado esos puestos para Mis hijos leales y fieles, para los hijos de la Voluntad del Divino Querer, como humillación a la serpiente antigua. Para que observe lo que perdió por su propio orgullo y arrogancia, y que la criatura a la cual despreció negándole toda subordinación y pleitesía, es la que ahora ocupa los mayores lugares, elevados y santos junto a la Santísima Trinidad. El primer indicio de que su derrota era y es segura, fue cuando elevé a una criatura netamente humana, en cuerpo y alma, nivel seguido después de la Santísima Trinidad, Un Solo Dios, a María, la mujer que aplastaría la cabeza de la Serpiente. Al ser elevada al Cielo y coronada como la Reina de todo lo creado, satanás gimió y aulló de dolor e ira. Su odio lo consumía al ver tal escena, pero aún fue mayor cuando fue obligado rendirle respeto, subordinación, obediencia, hasta arrodillarse ante la criatura que había rechazado. Su ira fue tan grande que volvió a las profundidades del infierno, porque la imagen de María Reina lo enloquecía y atormentaba, pero más insoportable era ver que la criatura que había surgido de la tierra estaba colmada de todos los bienes celestiales, Dios estaba con Ella y Ella estaba con Dios, todo poder de Dios estaba con Ella. Con una sola mirada de María era suficiente, le recordaba el calor del infierno, lo abrumaba y le quitaba su efímera seguridad de que él era el dueño del mundo y que su próximo destino era el inmenso abismo. Mi amada Madre fue tan abnegada al Santo Designio del Padre durante su vida terrena, pero también lo fue cuando recibió la noticia de que sería coronada la Mamá de toda la humanidad, su celo a Dios había quedado demostrado desde su niñez y adultez al entregar totalmente su FIAT en la visita del Arcángel Gabriel, al ser proclamada, su celo y defensa por lo santo fue tan sorprendente para todo los seres de la creación que se inclinaron a sus pies, toda la potestad de la Santísima Trinidad se le había concedido. María, al ver al demonio renegar de su elevación, fue hasta él y lo reprendió con tanta severidad, que huyó arrastrándose como una serpiente a las cuevas más profundas del infierno, cada palabra que salía de la boca de María, eran las palabras de Dios, herían los oídos de Lucifer teniendo que tapárselos con sus manos para mitigar el castigo. Una criatura de carne y hueso lo había derrotado, el Arca de la Nueva Alianza y de la Divina Voluntad. Es por eso que pido, imiten a Mi Madre, Ella es el primer ejemplo que participa de la redención del hombre junto con Su Hijo Amado. Yo los invito mis amados y de la misma manera lo hace Mi Querida Madre a redimir a vuestros hermanos mediante el amor, sacándolos de las fauces del lobo hambriento. Una vez más les dejo esta propuesta, esta en Ustedes mis amadas criaturas en tomarla o dejarla, Yo Soy un Dios que deja a su creación a que elija, le he dado el libre albedrio, no obligo a nadie que venga a Mí, si lo hace, que sea por su propia voluntad unida a la Mía. Siempre estoy con ustedes y salgo a buscar a los míos, salgo a buscar a mis ovejas que se han perdido. Mis niños, el Cielo y Jesús, el Buen Pastor, buscan incesantemente todas las maneras posibles la salvación de las almas, esta es una de las tantas, no la desperdicien. El TIEMPO DE MI VENIDA ES INMINENTE, REPAREN MIS NIÑOS, MEDITANDO LA PASIÓN NO SOLO SALVAN A OTROS HERMANOS SINO A USTEDES MISMOS DE CAER EN LAS TRAMPAS DE LAS TINIEBLAS.”

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