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Ora todos los días muchas veces: "Jesús, María, os amo, salvad las almas".

lunes, 17 de octubre de 2016

MENSAJES EL REINADO EUCARISTICO TOMO 3.


31-12-2012 

Jesús: 
(Al arrodillarme para recibir la comunión, sentí cómo el sacerdote me la daba con desprecio 57. Nada más recibirLe, me dijo Jesús) Llévate el desprecio de este sacerdote, y llévate también las faltas de atenciones de otras personas. Y sé como Yo con mis sacerdotes y con mi Iglesia. Recibe sus ingratitudes y sus desprecios, y llénate de Mí. Y estate alegre, porque te asemejo a Mí. Esto es ser Yo. Esto es ser Eucaristía, porque ¡la Eucaristía se encuentra actualmente tan despreciada por sus propios ministros, sus sacerdotes! Tan ultrajada por su Iglesia, la que debería ser su esposa y unirse a Ella en santo matrimonio. Tan llena de tantas ingratitudes, tan llena de desprecios. Y sin embargo, la Eucaristía se encuentra ahora dándose en mayor número de gracias que nunca en toda su historia. Me encuentro prodigándome en cariños. Me encuentro queriendo llamaros la atención, arreglándome con mis mejores galas, preparándoos los más suculentos manjares, teniendo las mayores y más bonitas atenciones con vosotros. Y sin embargo, vosotros, ¿qué hacéis? Ignorarme, despreciarme, e incluso burlaros de Mí.  Sois como ese marido inapetente porque ya se ha saciado por otros lados. Sois como ese hombre incapaz de pensar en otra cosa más que en sí mismo, incapaz de recabar en su esposa, que está dispuesta a entregársele.58 
Sois como ese hombre que buscó sus placeres en prostitutas. No reconoce a su verdadera mujer. Y al mismo tiempo que quiere ahondar en su matrimonio, quiere entregarse a los placeres de la carne. No podrá tener ni uno, ni otro. Pretende no dejar su vicio, y pretende conservar en paz su matrimonio, obteniendo de él todos los beneficios que le brinda. No puede hacerlo, no podrá hacerlo. Es por eso que vive desesperado, intentando encontrar la paz y la felicidad, y no la halla. Cada vez se le escapa más, porque a la Vida, porque a la Gracia, le dijo no, y le dice no todos los días, cuando ésta continúa aun hoy dándosele en abundancia y en oblación. ¿Crees tú que llegará un momento que no se le dé más? Sí, sí llegará un momento en que no se le dé más. Pero ahora nos encontramos en el momento en que puede responder, y por eso me continúo Yo prodigando, y por eso quiero que te continúes prodigando tú. ¿Qué podrá sacar a la humanidad de esto, amada, amada esposa? Te lo preguntas, como Yo. Parece que nada la hace reaccionar. ¿Me dejaré Yo por eso de prodigar? No. Hasta el momento final. Un milagro. ¿Verdad? Dices: “Un milagro”. Y dices bien. Sólo un milagro la hará salir de este pozo inmenso y negro. Y mira que te digo, y es oráculo de Dios, que el milagro vendrá y algunos ni aun así creerán. Yo te lanzo al mundo como eucaristía pisoteada59. Como lo estoy Yo. Tú, tesoro despreciado, margarita pisoteada por los puercos.60 Pero Yo Soy más que una perla y, sin embargo, me doy, me doy a ellos, me doy a todos. Yo creía, Jesús mío, que Tú no querías esto para tu profeta. Perdona mi error. Yo te vine a desbancar de tu error. No temas, es normal que lo creyeras, como lo creen todos. ¿Cómo pretender algo que va contra natura, contra el sentir natural? No te preocupes, amada. Yo siempre vengo a decirte lo que debes hacer y, si no está claro, vengo con mayor profusión. Yo no te dejaré equivocarte.  Éste es el regalo que Yo doy a mi pueblo. Esta es su respuesta. Amada. Bella. Regalo bello. Sé despreciada y sé ultrajada, como lo Soy Yo.61 No hay comparación, no existe comparación entre ti y en Mí, pero Yo he querido asemejarte, Yo he querido asociarte. Querida: lees a Sta. Hildegarda. Compara su efecto en su época y tu efecto en la tuya. No hay comparación tampoco en la respuesta de la gente. Amada, ¡querida!, sólo te pido que ames más. Sé como esa lamparita. Sé como esa antorcha que se consume por dentro, aunque nadie lo vea. Consúmete de amor. Estate siempre pensando qué podrás hacer por el otro que le agrade. ¿Sabes? Así estoy Yo, así estoy Yo por cada uno de ustedes. Amada: Sé otra Yo. 
“La Palabra vino al mundo, y acampó entre vosotros… Y los suyos no la recibieron… Pero a cuantos la recibieron…”.62 Querida: anímate pensando, como lo hago Yo, en todos aquellos que dirán sí y responderán, y preocúpate siempre de tu respuesta, no de la de los demás.63 Los demás… ¿tú qué sabes? Sólo lo sabe Dios, sólo Dios conoce sus almas. No pretendas conocerlas y dominarlo todo. ¿Podré pedirte este acto de humildad y sencillez?  ¡Sí! Pues si es así que puedo, te lo pido: sé sencilla en tus pensamientos y en tus aspiraciones. No juzgues, y déjate en las manos de Dios, aceptando y acatando, con amor, toda su Voluntad en ti. Toda, no por partes. Toda, como una hostia pura entregada totalmente por Él a los hombres. Vete en paz. Puedes irte en paz. Te bendigo en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. 

57 No le gusta mucho que se comulgue de rodillas. Tampoco le gustan mucho las Locuciones. Se siente incómodo. 
58 Este párrafo es un trasunto del mensaje del profeta Oseas.  
59 Aquí se refiere a los Mensajes para los demás. 
60 Cfr. Mt 7,6.  
61 Cfr. Jn 15,20.
62 Cfr. Jn 1,9-14.  
63 Cfr. Jn 21,21s. 

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