.

Ora todos los días muchas veces: "Jesús, María, os amo, salvad las almas".

El Corazón de Jesús se encuentra hoy Locamente Enamorado de vosotros en el Sagrario. ¡Y quiero correspondencia! (Anda, Vayamos prontamente al Sagrario que nos está llamando el mismo Dios).

ESTEMOS SIEMPRE A FAVOR DE NUESTRO PAPA FRANCISCO, ÉL PERTENECE A LA IGLESIA DE CRISTO, LO GUÍA EL ESPÍRITU SANTO.

Oración por los cristianos perseguidos

Padre nuestro, Padre misericordioso y lleno de amor, mira a tus hijos e hijas que a causa de la fe en tu Santo Nombre sufren persecución y discriminación en Irak, Siria, Kenia, Nigeria y tantos lugares del mundo.

Que tu Santo Espíritu les colme con su fuerza en los momentos más difíciles de perseverar en la fe.Que les haga capaces de perdonar a los que les oprimen.Que les llene de esperanza para que puedan vivir su fe con alegría y libertad. Que María, Auxiliadora y Reina de la Paz interceda por ellos y les guie por el camino de santidad.

Padre Celestial, que el ejemplo de nuestros hermanos perseguidos aumente nuestro compromiso cristiano, que nos haga más fervorosos y agradecidos por el don de la fe. Abre, Señor, nuestros corazones para que con generosidad sepamos llevarles el apoyo y mostrarles nuestra solidaridad. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

domingo, 13 de noviembre de 2016

El primer niño murió a los pocos días, y ¿qué pasó con el segundo?

13 noviembre – Francia: N.S. de Nanteuil – Italia: N.S. de Siponto (siglo V) 

Un Minuto con María
Hagamos conocer y amar a María     


En un pueblo de Francia vivía una joven madre de dos niños, de seis y ocho años. El mayor fue atacado por una violenta enfermedad que sólo pudo explicarse como convulsión. El niño murió a los pocos días.

El más pequeño sufrió la misma enfermedad y parecía que también iba a morir: la pobre madre estaba sumida en la mayor desolación, cuando una persona le ofreció la medalla milagrosa, la cual recibió apresurada; era en la tarde, ella se la puso al pequeño  moribundo que se durmió rápidamente sin despertarse toda la noche,  en la mañana estaba perfectamente curado.

La buena mujer salió enseguida a buscar otras medallas para ella y para otras personas. Yo quisiera que la hubierais oído expresarse con toda  la sencillez y la alegría de su alma, y cómo lloraba.  Nunca podré olvidarlo.

Abbé Stéphane Guédon - Gracias extraordinariad obtenidas  de la Medalla milagrosa
en "Le Messager de l'Immaculée"(el mensajero de la Inmaculada)  mayo 2008
medaille-miraculeuse.fr

No hay comentarios:

Publicar un comentario