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Ora todos los días muchas veces: "Jesús, María, os amo, salvad las almas".

martes, 8 de noviembre de 2016

Lecturas del Dedicación de la Basílica de Letrán

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Ciudad Redonda

Primera lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel (47,1-2.8-9.12):

En aquellos días, el ángel me hizo volver a la entrada del templo. Del zaguán del templo manaba agua hacia levante –el templo miraba a levante–. El agua iba bajando por el lado derecho del templo, al mediodía del altar. Me sacó por la puerta septentrional y me llevó a la puerta exterior que mira a levante. El agua iba corriendo por el lado derecho.
Me dijo: «Estas aguas fluyen hacia la comarca levantina, bajarán hasta la estepa, desembocarán en el mar de las aguas salobres, y lo sanearán. Todos los seres vivos que bullan allí donde desemboque la corriente, tendrán vida; y habrá peces en abundancia. Al desembocar allí estas aguas, quedará saneado el mar y habrá vida dondequiera que llegue la corriente. A la vera del río, en sus dos riberas, crecerán toda clase de frutales; no se marchitarán sus hojas ni sus frutos se acabarán; darán cosecha nueva cada luna, porque los riegan aguas que manan del santuario; su fruto será comestible y sus hojas medicinales.»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 45,2-3.5-6.8-9

R/.
 El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios, 
el Altísimo consagra su morada


Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza,
poderoso defensor en el peligro.
Por eso no tememos aunque tiemble la tierra,
y los montes se desplomen en el mar. R/.

El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada.
Teniendo a Dios en medio, no vacila;
Dios la socorre al despuntar la aurora. R/.

El Señor de los ejércitos está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.
Venid a ver las obras del Señor,
las maravillas que hace en la tierra:
pone fin a la guerra hasta el extremo del orbe. R/.

Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (3,9c-11.16-17):

Sois edificio de Dios. Conforme al don que Dios me ha dado, yo, como hábil arquitecto, coloqué el cimiento, otro levanta el edificio. Mire cada uno cómo construye. Nadie puede poner otro cimiento fuera del ya puesto, que es Jesucristo. ¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque el templo de Dios es santo: ese templo sois vosotros.

Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (2,13-22):

Se acercaba la Pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. 
Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo: «Quitad esto de aquí; no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre.»
Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: «El celo de tu casa me devora.» 
Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron: «¿Qué signos nos muestras para obrar así?»
Jesús contestó: «Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.»
Los judíos replicaron: «Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?»
Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Y, cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo había dicho, y dieron fe a la Escritura y a la palabra que había dicho Jesús.

Palabra del Señor

Comentario al Evangelio del 

Alejandro Carbajo, cmf
Queridos amigos, paz y bien.
“Sois edificio de Dios”, comienza la segunda lectura de hoy, Dedicación de la Basílica de Letrán. Aquí puedes ver algo de la historia de lo que celebramos este día. Qué importante es recordar eso de que somos edificio de Dios. ¡Cuántas personas no prestan atención a su salud! ¡Cuántos van al médico solo cuando es imprescindible, muchas veces, tarde! Hay que cuidar el Espíritu que llevamos dentro. Mente sana en un cuerpo sano…
Es que Jesús nos quiere atléticos, dispuestos a llevar a todos su mensaje. Iglesia en salida, dice el Papa Francisco. Es verdad que el templo es necesario. En todas las religiones hay lugares santos. Sitios donde es más fácil sentir la presencia de Dios, porque se intuye que hay Alguien más grande que nosotros. Hablamos de los santos a menudo. No siempre hablamos de los lugares santos, y por eso la Liturgia nos da pie para ello.
A algunas personas el templo les queda muy cerca. A otros, sin embargo les queda muy lejos. En Rusia, las distancias son muy grandes. A veces, hay que viajar más de hora y media para llegar a la iglesia. Demos gracias a Dios si nos queda cerca, y aprovechemos el tiempo de camino, preparándonos para la celebración, si nos queda lejos.
Hoy san Pablo nos da muchas claves para la vida. “Mire cada uno cómo construye. Nadie puede poner otro cimiento fuera del ya puesto, que es Jesucristo.” En el templo afianzamos nuestros cimientos. Reforzamos lo que sabemos, recordamos lo que aprendimos y juntos en comunidad avanzamos.
Recordar la consagración de un templo nos permite pensar que la fe no se limita a las paredes de la iglesia. No podemos ser creyentes los domingos, de 12.00 a 12.45 o 13.00. Todo lo vivido allí debe movernos en nuestra vida diaria.
San Agustín recomienda: "Cuando recordemos la consagración de un templo, pensemos en aquello que dijo San Pablo: “Cada uno de nosotros somos un templo del Espíritu Santo”. Ojalá conservemos nuestra alma bella y limpia, como le agrada a Dios que sean sus templos santos. Así vivirá contento el Espíritu Santo en nuestra alma". Y así podremos ser piedras vivas, que agrandan el Reino allí donde estamos.
Vuestro hermano en la fe, Alejandro, C. M. F.

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