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Ora todos los días muchas veces: "Jesús, María, os amo, salvad las almas".

sábado, 12 de noviembre de 2016

MENSAJES EL REINADO EUCARISTICO TOMO 3.




18-11-2013 

Virgen: Quiero que entiendas, amada Marga, que te vemos como una dirigente de combatientes. Insignificante hija, Nosotros lo haremos en ti. Nosotros seremos los que lo haremos en ti. Para ello, necesitamos que seas nada. Así142. No pretendas brillar por tus cualidades, pues tus cualidades no son brillantes, no a los ojos de los hombres: son ocultas. Es para que el que brille en ti, sea Dios. Brillará en ti Dios. Para ello, necesita una nada para poderse reflejar. Es una superficie plana, un espejo, para que lo reflejado en ella sea nítido143. ¿Quién ha dicho que sea fácil? El cristianismo no es fácil, amada hija, es una lucha. “Es milicia la vida sobre la tierra”.144 Lucha, hija mía, no dejes de luchar ¡nunca! La vida es lucha y tenéis esta lucha hasta el momento de vuestra muerte. Es por olvidar esto, que la vida es lucha, que fracasan muchas entregas hechas a mi Hijo. No podéis entregaros sin saber a lo que vais. Aunque con momentos de Luz, tenéis muchos momentos de Cruz. No olvidéis esto. Y estad siempre dispuestos a entregar todo lo que el Señor quiera pediros.

142 Como eres: nada.
143 Ayer estuve con mi hija estudiando un examen de Naturales, de esto.
144 Cfr. Jb 7,1.

20-11-2013 

Jesús: No queráis vivir la vida de vuestros contemporáneos. La vida de vuestros contemporáneos es odiosa, es ociosa, es falta de Vida. La vida de vuestros contemporáneos es muerte. Vosotros alejaos de esas formas de vida, alejaos de esas conversaciones y ese pasatiempo, alejaos de todo lo que os incite al pecado.  Vivid la Vida Conmigo. Vivid al margen si es necesario, sí.


22-11-2013  

(Adoración Carismática en una iglesia) 

Jesús: En Mí hay un Incendio.  (Me lo estaba imaginando en la Custodia, en llamas)
En Mí hay un incendio, ¡y cómo desearía que todo estuviera ardiendo!145 Si no arde es porque vosotros no me lleváis. Tenéis que incendiar. ¡Incendiad! Tenéis que llevar el fuego.  Si no estáis ardiendo, no podréis hacer arder. Venid a tomar la llama de aquí, de Mí. Venid a Mí a prenderos ¡para luego llevar el Evangelio por las calles! ¡Sí! Si no os escuchan, que os escuchen las moscas. Necesito que mi Palabra se oiga, se oiga en las calles. ¡Salid a predicar! ¡Salid a incendiar!  Se está bien aquí, Jesús. Cread Adoraciones como ésta. (A Jesús le gusta. Está cuidada esta Adoración. La estética, los símbolos, las canciones. A Jesús le gusta, porque se le alaba) Si queréis llevar mi entusiasmo, el entusiasmo por las cosas de Dios, primero llenaos vosotros de él.

145 Cfr. Lc 12,49.

28-11-2013
 
 (Estaba rezando y preguntándome si serviría de algo, por lo inútil que soy, estar dos horas al día de oración. Además, me preguntaba por las misiones que me quieren encomendar. Y si no sería fantasía. Abro la Biblia para encontrar respuesta, y sale: Amós 3,1-8. “No, no hace nada el Señor Yahveh sin revelar su secreto a sus siervos los profetas”)

Jesús: Margarita, profeta de Dios. Aquí estoy, Jesús, para hacer tu Voluntad. Aunque no me guste.  No soy digna de que vengas a Mí. ¡Gracias, Jesús! Eres todo un Caballero.  No tienes más que venir a Mí para oír cómo te quiero. Sin que hable a veces, sin que pronuncie146… Otras147, retronarán hasta las piedras. Y siempre148 te harán eco en tu corazón. Para eso quiero que me escuchen por tu medio. Quiero que mi Libro vaya a hacerse el encontradizo con su corazón,149 con su corazón, tantas veces maltratado, con su corazón falto de amor y lleno a rebosar de indiferencia.150 Los corazones de las gentes que vagan y se sienten solos no tienen más que venir a Mí y escuchar mi Voz, enamorada de ellos.

Escucha, querido pequeño: ¿Nunca jamás nadie te dijo que te quiere? TE AMO. Te lo digo Yo. Yo, Yahveh, que Soy Dios. Te amo. Y entonces nada puede volver a ser ya como antes en ese mundo tuyo sin sentido: ¡Dios te ama! ¿Qué pedir más? ¿Para qué estás en el mundo? Para amarme y dejarte amar por Mí. La criatura está en el mundo para eso. Para que no esté sola la rodeé de seres inferiores a ella; y de semejantes, pero para el fin último de venir juntos a Mí.  Si las criaturas, los seres de la creación y las personas que Yo os he puesto como semejantes y que caminan a vuestro lado, os alejan del frente, de caminar hacia a delante hacia Mí, tengo que deciros, hijos míos, que debéis dejarlas. Dejad de caminar a su lado. Aunque no odiarlas ni apartarlas, no despreciarlas u olvidarlas. Dejar sólo de tener juntas un frente común, porque correréis el peligro de hundiros y desviaros los dos del Norte. Antaño Yo decía que no debíais uniros, unir vuestras vidas con paganos. Antaño estaba muy claro quién era pagano y quién no.

Antaño había más luz. Ahora la oscuridad reina, incluso para conoceros entre vosotros. Y muchos hombres y mujeres paganos se unen con creyentes. Es un error, pero de ese error pueden haber nacido hijos y tener ya vuestras vidas comprometidas. No os es lícito separaros, sino llevar más santamente vuestra unión, buscando siempre los dones celestiales. Estáis llamados a servirme con santidad y justicia en mi Presencia todos vuestros días.151 Y siempre tendréis mi apoyo. Siempre, aun en los duros momentos. Tenéis que saber que a un creyente no le están permitidas ciertas cosas. Y aunque comparta su vida íntima con un no creyente, su deber es alabar al Señor con su vida, en su Presencia, todos sus días, todos sus momentos. Y no le está permitido nada fuera de la Ley de Dios, aunque parta de su mismo cónyuge o hijos. Está muy confundido hoy en día esto, hija, porque os halláis compartiendo intimidades con los paganos, los que adoran a otros dioses. No debéis dejaros llevar nunca de sus idolatrías. Hoy, como para ayer, la doctrina es la misma. Porque hayan avanzado los tiempos, no quiere decir que la Ley de Dios ha cambiado.

La Ley es la misma que en tiempos de Moisés, y la humanidad es básicamente la misma. Vivan con su cruz los que eligieron compartir sus vidas con los paganos. Vivan santamente su cruz. Y si queréis ser felices aquí en la tierra, buscad, para uniros, a creyentes como vosotros. No negociéis, la fe no se negocia. No entra en negociación la esencia misma del hombre, sus convicciones profundas. Hija mía: piensa que una vida en cruz aquí no es nada comparada con la eternidad, no es nada,152 hija. Sigue adelante. Para tus esplayaciones del corazón, ven a Mí, que Yo sé entenderte, Yo sé conocerte. A Mí sí me interesas y disfruto compartiéndote mi Amor.

¿Por qué tengo que contener mis Ternuras para contigo?153  Si Yo encuentro una criatura que me entiende y me escucha, a Mí me gusta, porque lo deseo con ansia, comunicarme en exceso, porque excesivo es mi Amor. ¿Exagerado? Sí, lo es, es exagerado. ¿O no es acaso el colmo de la exageración morir en una cruz por ti?,154 para que no mueras tú. Salvarte, salvarte del pozo del pecado. Me hice Yo pecado,155 Yo, reo de muerte, Yo, condenado, y por tu amor…156 ¿Puedes entonces decirme que nadie te ama? ¿Nadie te ama? ¿Y Yo? ¿No me has visto clavado por ti? Mira, vuélvete y mírame. Aquí estoy. Por ti.  ¡Dios de mi vida y de mi corazón! ¡Cómo cambia todo visto así! Pues ésa es la visión correcta, eso es lo que quiero que hagas. Ni muerte, ni enfermedad, ni persecuciones, ni quebrantos: nada podrá apartaros del Amor de Cristo.157 Querida hija, muchos verán la luz y tendrán sus consuelos por estas líneas que escribes hoy y a través de tus escritos. Esos que realizas en la crucifixión para ti de estar en tu casa oculta y consumiéndote.  Las modernas esclavas sois las amas de casa,158 ésas por las que no merece la pena alzar la mirada, las consideradas nada y escoria, las que optaron por un trabajo indigno y humillante.

Las hay que tienen hijos159, pero no los cuidan. Sólo para cumplir con su “status”160. Tú no eres de ésas y ésta es la alabanza de esa clase de mujeres como tú. Tener los hijos que mande Dios. Estar sujeta a su marido y dedicarse a las labores de la casa y a lo que es la Voluntad de Dios sobre ella. Atenta, pues va cambiando en lo poco durante su vida. Atenta, para cumplirla exactamente. Y… eso es lo que te pido, querida. No más. Quisiera que fueras ejemplo de las que vendrán, en el Reino Nuevo. Esas mujeres que alzan del suelo al pobre, que alientan al triste. Las amas del hogar, en las que el corazón de su marido, si quiere, puede descansar.161 A las que dejas tranquilo las riendas de un hogar. Esa eres tú, querida. Y… aunque otros te desprecien, no te desprecies tú misma por esto. Y que sepas que te aprecio y eres apreciada por Dios en la Trinidad. En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu.

No tengas miedo, querida, de sostener humanamente a una serie de mujeres que acudirán a ti, enviadas por mi medio. No tengas miedo ni temas, apuntarlas hacia lo alto, pues el mundo de hoy necesita guías, y los guías que Yo he dado a mi pueblo, han desertado de sus funciones, y se pierde mucha santidad por la falta de discernimiento de sus directores. Tú di lo que es la Palabra de Dios y, asistida como lo estarás por mi Espíritu Santo, márcales el camino tendiendo siempre hacia lo alto. Para ello, sé tú la primera en recorrerlo. Como aquella escalera que viste hacia lo alto a mi Custodia en la Cruz.162 Antes que tú, otras mujeres lo han recorrido y te daban la mano, animándote a subir por el camino.163 Haz tú lo mismo. Vete, y haz tú lo mismo con aquellas personas que coloque en tu camino. Están en tu camino, para que me las lleves a Mí.

146 Cfr. Sal 19,4.
147 Otras veces que te hable.
148 Mis Palabras
149 El de las gentes que lo lean.
150 De la indiferencia hacia ellos de otras criaturas.
151 Hace poco, me desperté por la noche con esta frase: “Que te sirvamos con santidad y justicia, en tu presencia, todos nuestros días”. (Lc 1,75).
152 Cfr. Rm 8,18.
153 Cfr. Sal 40,12.
154 Cfr. Ga 2,19s.
155 Cfr. 2 Co 5,21.
156 Cfr. Ga 2,19s.
157 Cfr. Rm 8,39.
158 Su nivel de dignidad, como el que tenía una esclava antaño.
159 Yo le decía: Hay mujeres que trabajan fuera de casa, no son amas de casa, y tienen 6 hijos.
160 Los tienen porque está bien considerado en su ambiente. Pero no ejercen de madres, sino de mujeres liberadas.
161 Cfr. Prov 31,11.


01-12-2013 

(Leí algo del libro de la Sabiduría, donde se condenaban los matrimonios mixtos. Luego seguí con mi lectura de Edith Stein, sobre el papel del hombre y la mujer)

Virgen: 
 Antaño, hija mía, la Biblia condenaba los matrimonios mixtos, y era por esto. No se tiene la misma concepción de la vida, no de las relaciones hombre-mujer, no de la educación de la prole, no del fin último que es la Patria Celestial, hacia el cual corren ambos cónyuges juntos y por igual… No… Y vienen los problemas. ¿Y al final de la vida? ¿Y cuando ya se han tenido los hijos? ¿Y cuando ya se han educado? ¿Y cuando ya las pasiones no llaman tanto, ni por igual?  Cuando ya pasa eso, cuando los hijos ya alcanzan la edad de darles nietos o de tener otra vocación, vuelven la mirada sobre sí mismos, y ven que no comparten nada. Y es más, que las aspiraciones de uno molestan e incomodan al otro, y que las ansias del otro arrastran al pecado al uno, y tiene que negárselas si quiere estar con Dios, gozar de la amistad con Dios. Las relaciones conyugales sólo si están dentro de la Ley de Dios. Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres.164 Aunque el marido sea la cabeza, y así también lo mande la Iglesia: una cabeza separada del cuerpo no manda nada sobre él. Para los que siguen el bajo mundo de sus pasiones, siempre serás un molesto aviso que les marca y les recuerda continuamente por dónde deben ir y no van. Sí… es bonito el matrimonio según Dios, pero se renuncia a él, al casarse con un impío165.

162 En las Hermanas de la Cruz. Al principio de los Mensajes.
163 Había varias. Distinguí una monja con un hábito pesado, quizá una Carmelita.
164 Cfr. Hch 4,19; 5,29.  
165 No es que se renuncie al matrimonio, sino que se renuncia a la belleza y la felicidad que da el matrimonio.
02-12-2013 

Virgen: La oración, hija. ¿La oración es el camino fácil? No. La oración es una lucha. La oración siempre es lucha, sobre todo contra ti misma y la pereza que te da hacerla y hacerla tanto rato. Es como en una batalla contra un enemigo.  Querida: todos los días haz este ejercicio. No creas que, porque una vez encontraste descanso en una oración prolongada, ya no debas hacerlo más ni tanto tiempo. Para encontrar descanso, deberá ser en una oración prolongada. Y en una oración prolongada a diario

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