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Ora todos los días muchas veces: "Jesús, María, os amo, salvad las almas".

martes, 8 de noviembre de 2016

MENSAJES EL REINADO EUCARISTICO TOMO 3.


05-11-2013 

 (Había hecho una visita a la iglesia del Cristo de la Salud en la c/ Ayala)

Jesús: Hola, querida. Bienvenida a tu trabajo.  (Hice el plan de venir a Madrid, y estar aquí rezando)
Se puede rezar en la calle, por supuesto. En todas partes estoy Yo. Pero esta tarde, ven también a la iglesia. Prepara tu alma con la confesión. Embellece tu alma, como también embelleces tu cuerpo, y sé un regalo para Mí. Éste es el mayor regalo que podéis darme: vuestra alma embellecida por la confesión.  (Me cerraron la iglesia, y seguí en el Paseo de Recoletos, apuntando)  Jesús, te noto triste. ¡Hay tantas almas, Jesús, que no te conocen!  (No paraba de pasar gente) Eso es lo que me entristece.  Jesús: el difundir tu Libro paliará un poco eso. Un poco. Jesús: ¿no podríamos hacer que tu Libro llegue a un gran número de gentes? Es lo que Yo quiero.  ¿Cómo hacerlo? Querida: mi Libro ha nacido para eso. Tiene vocación universal. Sed atrevidos.

Lanzaos a grandes metas, concebidlo como una gran empresa. Sé atrevida. Muévete por donde Yo te marco. Querida: quiero que medites en tu situación de privilegio y el por qué Yo he querido esto para ti, el por qué de mis mimos continuos. No es por nada, no es por cualquier cosa. Quiero que caigas en la cuenta de mi predilección por ti, de por qué te defiendo y te estoy continuamente en torno. Quisiera que, de ahora en adelante, tuvieras tantas metas como las Mías, no te quedaras corta. En virtud de lo que tú confíes, o tú te lances, Yo podré hacer. Verás solamente el paso que dar. El único paso. Y cuando des ése, verás el otro, el siguiente. Esto lo hago para protegerte, como te he dicho en otra ocasión. Sí, querida: no tengas miedo.  ¿Cómo todavía no sucede eso que Tú has predicho? (Os) he concedido un poco más de tiempo de conversión. Es por las súplicas de mi Madre, y del Ejército que Ella se ha dispuesto y se va procurando. Lo que os está para suceder es demasiado duro, y me resisto a la hora de mandarlo. ¡Si hubiera un mínimo de posibilidades para que esto no sea así! Mientras siga habiendo un mínimo de posibilidades, Yo lo retrasaré.

¿Quieres decir que quizá no envíes tu Castigo? Quizá. Si encuentro un puñado de almas dispuestas a sacrificarse por sus hermanos, quizá sea menor. Y quizá no se envíe, ¡sí!, si toda la tierra se convirtiera a Mí con sincero corazón. Jesús: toda la tierra no podrá ser. ¿Pero si quedan sólo unos pocos reacios? No lo envíes. Hace falta conversión sincera. La magnitud de vuestros crímenes, clama desde el suelo a Mí. Vosotros no buscáis conversión, la gente se ha olvidado de Mí.  ¡Ah, Jesús! Hagamos algo. Tú tienes que seguir escribiendo. Es tu parte. Otros se encargarán de difundir. Y muchos debéis seguir encargándoos de reparación.
89 El Reinado Eucarístico | www.vdcj.org

¡Oh, si Yo formara parte de vuestras vidas! Esas caras de preocupación que contemplas en los rostros de los viandantes, los que pasan por el paseo, no existirían. Yo les llenaría plenamente. Jesús, para estar contigo tienen que dejar de pecar… ¿y eso cómo lo logramos? Para estar conmigo, tienen que querer dejar de pecar. No es tan difícil. ¡Díselo tú! (Me daban ganas de levantarme, y empezar a hablar de Dios con todos los que pasaban)


07-11-2013 

Jesús: Cuando te entristezcas como hoy, por desprecios, piensa querida mía cuánto te amo. Si hubieras querido ser como una de estas working woman, que se desviven intentando agradar afuera y mientras van perdiendo lo de dentro… A ti, en tu retiro de (donde vivo), Yo he querido alejarte del mundo. Te he dado cruz, pero para que estés más unida a Mí, para poderte unir más a Mí, más cada vez.  ¡Qué tendrías tú que envidiar o añorar de todos éstos! Nada. Conmigo, Yo te lo he dado todo. Querida, ¡cuánto te amo! Para Mí, Yo embellezco tu alma día a día. Y estas pequeñas cruces aceptadas, que tú me lanzas a Mí como flechas, Yo te las devuelvo en forma de diamantes, diamantes para una reina, para mi reina. Porque, ¿qué es el alma que agrada a Dios, cumpliendo y sometiéndose a su Voluntad, sino una reina? Una reina, para la creación.  Ahí parece que te has pasado. ¡No…! Mi Amor, no tiene límites. No tiene límites, querida: ¡Ven a comprobarlo! En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

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