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Ora todos los días muchas veces: "Jesús, María, os amo, salvad las almas".

El Corazón de Jesús se encuentra hoy Locamente Enamorado de vosotros en el Sagrario. ¡Y quiero correspondencia! (Anda, Vayamos prontamente al Sagrario que nos está llamando el mismo Dios).

ESTEMOS SIEMPRE A FAVOR DE NUESTRO PAPA FRANCISCO, ÉL PERTENECE A LA IGLESIA DE CRISTO, LO GUÍA EL ESPÍRITU SANTO.

Oración por los cristianos perseguidos

Padre nuestro, Padre misericordioso y lleno de amor, mira a tus hijos e hijas que a causa de la fe en tu Santo Nombre sufren persecución y discriminación en Irak, Siria, Kenia, Nigeria y tantos lugares del mundo.

Que tu Santo Espíritu les colme con su fuerza en los momentos más difíciles de perseverar en la fe.Que les haga capaces de perdonar a los que les oprimen.Que les llene de esperanza para que puedan vivir su fe con alegría y libertad. Que María, Auxiliadora y Reina de la Paz interceda por ellos y les guie por el camino de santidad.

Padre Celestial, que el ejemplo de nuestros hermanos perseguidos aumente nuestro compromiso cristiano, que nos haga más fervorosos y agradecidos por el don de la fe. Abre, Señor, nuestros corazones para que con generosidad sepamos llevarles el apoyo y mostrarles nuestra solidaridad. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

sábado, 8 de abril de 2017

Papa Francisco a jóvenes: El mundo cambiará si arriesgan y no se quedan en el sillón

Por Álvaro de Juana


El Papa habla a los jóvenes durante la vigilia. Foto: Lucía Ballester / ACI Prensa

ROMA, 08 Abr. 17 / 01:25 pm (ACI).- El Papa Francisco participó en una vigilia de oración en la que animó a los jóvenes a seguir adelante y a no detenerse a pesar de las dificultades, porque “solo el mundo puede cambiar si los jóvenes están en camino”.

De esta manera respondió a los testimonios de 2 jóvenes: una religiosa de 30 años que relató su conversión y cómo la llamó Dios a la vida religiosa, y el de un joven de 23 años que en 2002 sufrió las consecuencias de un terremoto en Italia y quedó en silla de ruedas.

La vigilia en la Basílica de San Juan de Letrán se celebró en preparación a la Jornada Mundial de la Juventud de este Domingo de Ramos con el tema “Grandes cosas ha hecho por mí el Omnipotente”.

La celebración fue promovida por la Secretaría General del Sínodo de los Obispos y el Dicasterio por los Laicos, la Familia y la Vida también para orar por el futuro Sínodo sobre “Lo jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional” que se celebrará en 2018.

“Esta tarde es un doble comienzo: hacia el Sínodo, que es de los jóvenes, y el segundo el camino hacia Panamá. Es un Sínodo del cual ningún joven debe sentirse excluido”, improvisó el Pontífice.

“Es un Sínodo para y de todos los jóvenes, no sólo para los católicos. Los jóvenes son los protagonistas, pero también los que no creen en Dios, los que están alejados de la Iglesia, los que tienen una fe tibia, sí. Este es el Sínodo de los jóvenes y nosotros, todos, queremos escucharles porque todo joven tiene algo que decir a los demás, a los adultos, a las religiosas, a los obispos y al Papa”.

El Pontífice recordó que en la JMJ de Cracovia dijo que “es feo ver a un joven que se jubila con 20 años”. “Y también ver a un joven que vive tirado en el sillón. Ni jóvenes que se han jubilado ni de sillón” sino “jóvenes que caminen, que están en la calle, que vayan adelante pero mirando el futuro”.

“El mundo hoy tiene necesidad de jóvenes que vayan ‘deprisa’, que no se cansen de ir ‘deprisa’, jóvenes que tengan la vocación de sentir que la vida les ofrece una misión, jóvenes en camino”.

El Papa recordó que el principal “drama” de este mundo es que a menudo los jóvenes “son descartados”: “no tienen trabajo, no tienen un ideal, les falta la educación, integración, muchos deben huir, emigrar, los jóvenes hoy, es duro decirlo, son materiales de descarte y no lo podemos tolerar y por eso hacemos este Sínodo, para decir ‘los jóvenes están aquí’ y por eso queremos ir a Panamá, para decir ‘los jóvenes están aquí’”.

Francisco señaló que "si un joven no se arriesga está envejecido. Nosotros debemos arriesgarnos” y habló del sacramento de la Confirmación. “Vosotros sabéis bien que aquí en Italia a este sacramento se le llama ‘sacramento del adiós’ porque después no se vuelve a la Iglesia”.

“Debéis arriesgaros, preparar el futuro, que está en vuestras manos” y “en el Sínodo toda la Iglesia quiere escuchar a los jóvenes, qué piensan, qué critican, todo. La Iglesia necesita todavía de más primavera y la primavera es la estación de los jóvenes”.

“Quiero invitarles a hacer este camino hacia el Sínodo y hacia Panamá sin miedo, sin inquietudes, sin vergüenza, hacerlo con coraje. Tomar la belleza de las pequeñas cosas, la belleza de todos los días, no perderla, de dar las gracias por aquello que es cada uno”.

“Ni el Sínodo ni la JMJ serán un espectáculo, un circo en el que después se olvide todo. No: algo concreto. La vida requiere lo concreto y esta es vuestra vocación”.

El Papa continuó: “habrá momentos en los que no entenderéis nada, momentos oscuros, momentos de luz. Pero quiero subrayar que nosotros estamos en el presente. A mi edad estamos por irnos ya, pero a vuestra edad tenéis el futuro por delante. Hoy a los jóvenes la vida y la Iglesia les pide una misión: volver hacia atrás y hablar con los abuelos, hoy más que nunca tenemos necesidad de este puente de diálogo entre abuelos y nietos, jóvenes y ancianos”.

“Iré a Panamá… no sé si estaré yo, pero irá el Papa. Y el Papa os preguntará ‘¿habéis hablado con los ancianos?’. Esta es vuestra tarea”, concluyó Francisco.

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