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Ora todos los días muchas veces: "Jesús, María, os amo, salvad las almas".

El Corazón de Jesús se encuentra hoy Locamente Enamorado de vosotros en el Sagrario. ¡Y quiero correspondencia! (Anda, Vayamos prontamente al Sagrario que nos está llamando el mismo Dios).

ESTEMOS SIEMPRE A FAVOR DE NUESTRO PAPA FRANCISCO, ÉL PERTENECE A LA IGLESIA DE CRISTO, LO GUÍA EL ESPÍRITU SANTO.

Oración por los cristianos perseguidos

Padre nuestro, Padre misericordioso y lleno de amor, mira a tus hijos e hijas que a causa de la fe en tu Santo Nombre sufren persecución y discriminación en Irak, Siria, Kenia, Nigeria y tantos lugares del mundo.

Que tu Santo Espíritu les colme con su fuerza en los momentos más difíciles de perseverar en la fe.Que les haga capaces de perdonar a los que les oprimen.Que les llene de esperanza para que puedan vivir su fe con alegría y libertad. Que María, Auxiliadora y Reina de la Paz interceda por ellos y les guie por el camino de santidad.

Padre Celestial, que el ejemplo de nuestros hermanos perseguidos aumente nuestro compromiso cristiano, que nos haga más fervorosos y agradecidos por el don de la fe. Abre, Señor, nuestros corazones para que con generosidad sepamos llevarles el apoyo y mostrarles nuestra solidaridad. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

martes, 4 de julio de 2017

5 pasos para hacer un retiro espiritual tu mismo en casa

PADRE SERGIO



Aquí tienes cinco pasos que puedes seguir para un retiro casero:

Apaga el teléfono:
 
Lo digo en serio. A no ser que seas un cirujano de guardia o exista una posibilidad real de emergencia, cualquiera puede desconectar del teléfono al menos durante medio día. Guarda el móvil en la guantera del coche si tiene que estar a mano; si no, mejor dejarlo en casa. Del mismo modo, aléjate del correo electrónico, de los ordenadores, de las tablets, de la radio… Tanto como puedas, tienes que buscar auténtico silencio en el corto periodo de tiempo de que dispones para dedicarlo a Dios. Porqué Él nos habla en el silencio.

Empieza el día yendo a misa:
 
El comienzo perfecto para cualquier retiro. Si puedes estar en la iglesia un poco antes de que comience la misa, aprovecha para leer el Evangelio del día y rezar con él antes de la misa. Puesto que has despejado tu tiempo de la mañana, intenta participar en la misa de forma contemplativa. Evita pensar en tareas futuras. Pide a tu ángel de la guardia que te ayude a concentrarte. Cuando recibas la Eucaristía, pide a Jesús que te conceda toda la gracia de un buen retiro.

Acude a la adoración eucarística:
 

Si puedes asistir a misa en una parroquia que también tenga una capilla para adoración eucarística, sería ideal, porque después de misa puedes pasar a la capilla y dedicar un tiempo extra de oración. Puede que no dispongas de mucho tiempo para orar de esta forma, así que usa tu tiempo bien. Empápate de Jesús. Pídele que te conceda las gracias y el entendimiento para sentir la revitalización, la conversión, la transformación después de este breve tiempo de retiro.

Da un paseo con el rosario:

 Soy una grandísima entusiasta de los caminos del rosario. ¡Me encantan! Después de pasar algún tiempo de oración por la mañana, dirígete a algún parque cercano o a algún lugar pintoresco donde no te molesten y da un paseo rezando el rosario lentamente, en meditación. Si te gusta hacer fotos, detente de vez en cuando a capturar alguna imagen hermosa. O escribe un poema corto. Luego retoma el rezo del rosario.

Intenta hacer hueco a tres periodos de oración:

 Si vas a hacer un retiro de medio día, dalo todo. Reza durante tanto tiempo como puedas. Puede que tengas dudas, pero en realidad no es tan duro como parece. Divide tu oración en periodos de 45 minutos (pero tampoco te agobies con tener que cumplirlo estrictamente). Mientras tanto, prueba a escribir en el diario, a hacer una lectura espiritual o simplemente a tomar una taza de café mirando por la ventana. Si no te ves capaz de hacer tus periodos de oración en una iglesia, entonces escoge un lugar tranquilo y alejado de los demás. Mi madre dedicó un vestidor de la casa exclusivamente para la oración y cuando joven yo siempre supe que no debía molestarla si estaba en el “cuarto de rezar”. Si no puedes encontrar un espacio así en tu casa, intenta aislarte en una capilla de oración, el santuario de una iglesia o tal vez un parque o una playa.

Hay muchas otras cosas que podrías hacer durante un retiro de un día o de medio. Las de aquí son sólo unas pocas ideas. Pero no te obsesiones con los detalles. Lo que de verdad importa es encontrar un tiempo de silencio a solas con Dios.


No le des más vueltas.

Si eres capaz de hacer un hueco a este tiempo de aislamiento, no lo lamentarás. De hecho, ¡reserva un rato ahora mismo en tu calendario!

(Y reza otra oración por mí, por que pase un buen retiro. ¡Yo os tengo también a todos vosotros en mis oraciones!)

La mayor necesidad que tenemos es de callar a este gran Dios con el apetito y con la lengua, cuyo lenguaje, que él oye, sólo es el callado amor. – San Juan de la Cruz

Autor:
Aleteia

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