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Ora todos los días muchas veces: "Jesús, María, os amo, salvad las almas".
"Padre Eterno, te ofrezco la preciosísima sangre de vuestro amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, junto con todas las misas que se celebren en el mundo hoy, por las Benditas Almas del Purgatorio".

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viernes, 6 de marzo de 2015

PROMESAS A LOS SEIS, NUEVE Y CINCO PRIMEROS JUEVES, VIERNES Y SÁBADOS DE MES

SEIS PRIMEROS JUEVES DE MES

Promesa hecha por Jesús el 25 de febrero de 1949

“Hija mía, haz que yo sea amado, consolado y reparado en mi Eucaristía. Haz saber en mi nombre que cuantos hagan bien la comunión con sincera humildad, fervor y amor, durante los seis primeros jueves de mes consecutivos y pasen una hora de Adoración ante mi sagrario en íntima unión conmigo, les prometo el Cielo.

Di que honren, por medio de la Eucaristía, mis santas llagas, honrando primero la de mi sagrada espalda, tan poco recordada.

Quien al recuerdo de mis llagas una la de los dolores de mi Madre bendita y por ellos nos pida gracias espirituales o corporales, tiene mi promesa que serán concedidas, a menos que no sean daño para sus almas. En el momento de la muerte traeré conmigo a mi Santísima Madre para defenderlos”.


Resumen de las condiciones

a)  comunión con sincera humildad, fervor y amor al menos seis primeros jueves de mes seguidos
b)  una hora de adoración al Santísimo Sacramento
c)  honrando la llaga de la espalda y las demás (por ejemplo, las de los clavos y la lanza)

Promesa hecha el 25 de febrero de 1949

“Hija mía, haz que yo sea amado, consolado y reparado en mi Eucaristía. Haz saber en mi nombre que cuantos hagan bien la comunión con sincera humildad, fervor y amor, durante los seis primeros jueves de mes consecutivos y pasen una hora de Adoración ante mi sagrario en íntima unión conmigo, les prometo el Cielo.

Di que honren, por medio de la Eucaristía, mis santas llagas, honrando primero la de mi sagrada espalda, tan poco recordada.

Quien al recuerdo de mis llagas una la de los dolores de mi Madre bendita y por ellos nos pida gracias espirituales o corporales, tiene mi promesa que serán concedidas, a menos que no sean daño para sus almas. En el momento de la muerte traeré conmigo a mi Santísima Madre para defenderlos”.

“Habla de la Eucaristía, que es prueba de amor infinito, que es el alimento de las almas.

Di a las almas que me aman, que vivan unidas a mí durante el trabajo, en sus casas, sea de día que de noche, se arrodillen a menudo en espíritu y con la cabeza inclinada digan:

‘Jesús, te adoro en cada lugar donde moras sacramentado, te hago compañía por aquellos que te desprecian, te amo por aquellos que no te aman, te doy alivio por aquellos que te ofenden. Jesús, ¡ven a mi corazón!”

“Estos momentos serán para mí de gran alegría y consuelo. ¡Qué crímenes se cometen contra de mí en la Eucaristía!

“Que la devoción a los sagrarios sea bien predicada y propagada, porque por días y días las almas no me visitan, no me aman, no reparan,…No creen que yo vivo allí. Quiero que en las almas se encienda la devoción hacia estas prisiones de Amor…Son muchos los que, aún entrando en las iglesias, ni siquiera me saludan y no se detienen un momento a adorarme.”

“Lejos del Cielo, lejos de Jesús son todos los que están lejos del sagrario… ¡Oh, si el sagrario fuese bien comprendido! El sagrario es la vida, es el amor, es la alegría, es la paz. El sagrario es el lugar de dolor, de ofensas, de sufrimiento. El sagrario es despreciado; Jesús del sagrario no es comprendido”

“Yo querría muchos guardias fieles, postrados ante los sagrarios, para no dejar que ocurran tantos y tantos crímenes!”

“Que me pidan todo cuanto quieran estando ante mi presencia, delante del sagrario. Es de allí que viene el remedio para todos los males.”

El Señor le explicó el motivo por el cual Alexandrina, viviendo los últimos 13 años de vida de la sola Eucaristía, sin alimentarse con nada más. Le dijo:

“Hago que tú vivas sólo de mí, para mostrar al mundo el valor de la Eucaristía, y que es mi vida para las almas… Háblales a las almas, hija mía, háblales del Rosario y de la Eucaristía! El Rosario! El Rosario! El Rosario! La Eucaristía, mi Cuerpo, mi Sangre!”

NUEVE PRIMEROS VIERNES DE MES



A los que vivan la devoción a su Sagrado Corazón

A partir de la primera revelación, 
Santa Margarita María Alacoque sufriría todos los primeros viernes de mes, hasta su muerte, la experiencia mística de la llaga del costado de Jesús. Estos eran los momentos particularmente elegidos por el Señor para manifestarle lo que quería de ella y para descubrirle los secretos de su amable Corazón.
Propósito de la devoción: Reparación al Corazón de Jesús.
Las promesas de Jesús dada por medio de Santa Margarita María Alacoque a los que practicaran y propagaran dicha devoción. Incluye la promesa a quienes comulguen nueve primeros viernes de mes.

El motivo principal de la devoción debe ser el amor a Jesús y no solo las promesas ligadas a ella. Sin embargo si el mismo Jesús quiso darnos un aliciente con sus promesas, podemos legítima y provechosamente apoyarnos también en ellas para fortalecer nuestra débil voluntad para todo lo que es el servicio de Dios.

Para ganar esta gracia debemos:


1-Recibir sin interrupción la Sagrada Comunión durante nueve primeros viernes consecutivos.
2-Tener la intención de honrar al Sagrado Corazón de Jesús y de alcanzar la perseverancia final.
3-Ofrecer cada Sagrada Comunión como un acto de expiación por las ofensas cometidas contra el Santísimo Sacramento.
4-Oración: "Oh Dios, que en el corazón de tu Hijo, herido por nuestros pecados, has depositado infinitos tesoros de caridad; te pedimos que, al rendirle el homenaje de nuestro amor, le ofrezcamos una cumplida reparación. Por Jesucristo nuestro Señor. R. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío."

Promesas 
(1) Les daré todas las gracias necesarias en su estado de vida.
(2) Estableceré la paz en sus hogares.
(3) Los consolaré en todas sus aflicciones.
(4) Seré su refugio en su vida y sobre todo en la muerte.
(5) Bendeciré grandemente todas sus empresas.
(6) Los pecadores encontrarán en Mi Corazón la fuente y el océano infinito de misericordia.
(7) Las almas tibias crecerán en fervor.
(8) Las almas fervorosas alcanzarán mayor perfección.
(9) Bendeciré el hogar o sitio donde esté expuesto Mi Corazón y sea honrado.
(10) Daré a los sacerdotes el don de tocar a los corazones más empedernidos.
(11) Los que propaguen esta devoción, tendrán sus nombres escritos en Mi Corazón, y de El,
       nunca serán borrados.
(12) Nueve primeros viernes: Yo les prometo, en el exceso de la infinita misericordia de mi
      Corazón, que Mi amor todopoderoso le concederá a todos aquellos que comulguen nueve
      primeros viernes de mes seguidos, la gracia de la penitencia final; no morirán, en desgracia ni
      sin recibir los sacramentos; Mi divino Corazón será su refugio seguro en este último momento.


CINCO PRIMEROS SABADOS DE MES

Lucía, vidente de Fátima, era postulante en el Convento de las Doroteas en Pontevedra, España cuando tiene una aparición de la Virgen sobre una nube de luz, con el Niño Jesús a su lado. La Santísima Virgen puso su mano sobre el hombro de Lucía, mientras en la otra sostenía su corazón rodeado de espinas. El Niño le dijo: "Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie que haga un acto de reparación para sacárselas."
Inmediatamente dijo Nuestra Señora a Lucía:
"Mira, hija mía, mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan sin cesar con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que a todos los que, durante cinco meses, en el primer sábado, se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan compañía durante 15 minutos meditando en los misterios del rosario con el fin de desagraviarme les prometo asistir en la hora de la muerte con las gracias necesarias para su salvación"

Lucía le habló (a Jesús) de la confesión para los primeros sábados y preguntó si valía hacerla en los ocho días. Jesús contestó: "Sí; todavía con más tiempo, con tal que me reciban en estado de gracia y tengan intención de desagraviar al Inmaculado Corazón de María".
La intención de hacer esta reparación al Inmaculado Corazón de María puede ponerse al principio.

¿Por qué 5 Sábados?

Después de haber estado Lucía en oración, Nuestro Señor le reveló la razón de los 5 sábados de reparación:  "Hija mía, la razón es sencilla: se trata de 5 clases de ofensas y blasfemias proferidas contra el Inmaculado Corazón de María:
1-  Blasfemias contra su Inmaculada Concepción.
2-  Contra su virginidad.
3-  Contra su Maternidad Divina, rehusando al mismo tiempo recibirla como Madre de los hombres.
4-  Contra los que procuran públicamente infundir en los corazones de los niños, la indiferencia, el desprecio y hasta el odio hacia la Madre Inmaculada.
5-  Contra los que la ultrajan directamente en sus sagradas imágenes.”

"He aquí hija mía, por que ante este Inmaculado Corazón ultrajado, se movió mi misericordia a pedir esta pequeña reparación, y, en atención a Ella, a conceder el perdón a las almas que tuvieran la desgracia de ofender a mi Madre. En cuanto a ti procura incesantemente con tus oraciones y sacrificios moverme a misericordia para con esas almas".

LA DIVINA MISERICORDIA (CLICKEA EN LAS IMAGENES)


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CORONILLA

Empezamos con:
Padre Nuestro... Ave María... El Credo...
Después como un rosario:
  • Al comenzar cada misterio (en vez del Padrenuestro) decimos:
Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.
  • En cada cuenta de cada misterio (en vez del ave maria) decimos:
Por Su dolorosa Pasión ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
  • Al finalizar los cinco misterios de la coronilla decimos:
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero. (Tres veces).

Lecturas del Viernes de la 2ª semana de Cuaresma



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Viernes, 6 de marzo de 2015

Primera lectura

Lectura del libro del Génesis (37,3-4.12-13a.17b-28):

José era el preferido de Israel, porque le había nacido en la vejez, y le hizo una túnica con mangas. Al ver sus hermanos que su padre lo prefería a los demás, empezaron a odiarlo y le negaban el saludo. Sus hermanos trashumaron a Siquén con los rebaños de su padre. 
Israel dijo a José: «Tus hermanos deben estar con los rebaños en Siquén; ven, que te voy a mandar donde están ellos.»
José fue tras sus hermanos y los encontró en Dotán. Ellos lo vieron desde lejos. Antes de que se acercara, maquinaron su muerte. 
Se decían unos a otros: «Ahí viene el de los sueños. Vamos a matarlo y a echarlo en un aljibe; luego diremos que una fiera lo ha devorado; veremos en que paran sus sueños.»
Oyó esto Rubén, e intentando salvarlo de sus manos, dijo: «No le quitemos la vida.» 
Y añadió: «No derraméis sangre; echadlo en este aljibe, aquí en la estepa; pero no pongáis las manos en él.»
Lo decía para librarlo de sus manos y devolverlo a su padre. Cuando llegó José al lugar donde estaban sus hermanos, lo sujetaron, le quitaron la túnica con mangas, lo cogieron y lo echaron en un pozo vacío, sin agua. Y se sentaron a comer. Levantando la vista, vieron una caravana de ismaelitas que transportaban en camellos goma, bálsamo y resina de Galaad a Egipto. 
Judá, propuso a sus hermanos: «¿Qué sacaremos con matar a nuestro hermano y con tapar su sangre? Vamos a venderlo a los ismaelitas y no pondremos nuestras manos en él, que al fin es hermano nuestro y carne nuestra.»
Los hermanos aceptaron. Al pasar unos comerciantes madianitas, tiraron de su hermano, lo sacaron del pozo y se lo vendieron a los ismaelitas por veinte monedas. Estos se llevaron a José a Egipto.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 104,16-17.18-19.20-21

R/.
 Recordad las maravillas que hizo el Señor

Llamó al hambre sobre aquella tierra:
cortando el sustento de pan;
por delante había enviado a un hombre,
a José, vendido como esclavo.R/.

Le trabaron los pies con grillos,
le metieron el cuello en la argolla,
hasta que se cumplió su predicción,
y la palabra del Señor lo acreditó. R/.

El rey lo mandó desatar,
el señor de pueblos le abrió la prisión,
lo nombró administrador de su casa,
señor de todas sus posesiones. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (21,33-43.45-46):

En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «Escuchad otra parábola: Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, construyó la casa del guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje. Llegado el tiempo de la vendimia, envió sus criados a los labradores, para percibir los frutos que le correspondían. Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro, y a otro lo apedrearon. Envió de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo. Por último les mandó a su hijo, diciéndose: "Tendrán respeto a mi hijo." Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron: "Éste es el heredero: venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia." Y, agarrándolo, lo empujaron fuera de la viña y lo mataron. Y ahora, cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?»
Le contestaron: «Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores, que le entreguen los frutos a sus tiempos.»
Y Jesús les dice: «¿No habéis leído nunca en la Escritura: "La piedra que deshecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente"? Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos.»
Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír sus parábolas, comprendieron que hablaba de ellos. Y, aunque buscaban echarle mano, temieron a la gente, que lo tenía por profeta. 

Palabra del Señor

Comentario al Evangelio del viernes, 6 de marzo de 2015

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Fernando Torres Pérez, cmf

      Hay un dicho que reza algo así como “de ilusión también se vive.” Este sin duda es el caso de la parábola que cuenta hoy en el Evangelio. La historia de unos labradores a los que se arrendó una viña y se creyeron que ya era suya. Y que bastaba con deshacerse de los enviados del dueño de la viña para que siguiera siendo suya. De ilusión también se vive. Evidentemente –la historia no podía terminar de otra manera– llegó el momento en que al amo se le agotó la paciencia, se dejó de ir de bueno por la vida y fue personalmente a la viña con los medios necesarios para dejar claro quién era el dueño de la viña. Y la ilusión duró lo que suelen durar las ilusiones cuando no se apoyan en bases adecuada: muy poco tirando a nada. 
      Jesús utiliza este cuentito para meterse con las autoridades religiosas de su pueblo. Les recuerda que ni el pueblo de Israel ni la relación con Dios son su propiedad particular. Ellos no son los dueños sino los encargados de servir al pueblo y de ayudarle a relacionarse con Dios. Y si no lo hacen bien, Dios –como buen administrador de sus bienes en favor de sus hijos queridos– entregará la administración a otros que entreguen los frutos de la viña a su tiempo. Y, sobre todo, que sean bien conscientes de que no son los dueños sino los servidores. 
      En este camino cuaresmal conviene que reflexionemos en que hemos recibido en nuestras manos el don de la gracia. Hemos tenido, tenemos, la oportunidad de encontrarnos todos los días con la Palabra de Jesús. Pero esa palabra, esa gracia, no es para nosotros. Nosotros no pasamos de ser los administradores de la gracia y del amor de Dios para el bien de nuestros hermanos y hermanas. Esto se aplica a la Iglesia y a cada uno de los que la formamos. Somos servidores de la viña para que sus frutos de amor, de justicia, de reconciliación, de misericordia, lleguen a todos, sin excluir a nadie. 
      Por tanto, ni condenas ni exclusiones sino apertura, acogida, compartir y mucho abrir los brazos para acoger. Para que todos puedan experimentar por sí mismos el amor de Dios manifestado en Cristo Jesús.

CONFIDENCIAS DE JESUS A UN SACERDOTE

15 de Junio de 1976 

LA HORA DE LA REVISIÓN 

Hijo, escribe: Ahora sabes por qué Satanás y sus legiones Me odian, odian a mi Madre y vuestra y odian a la humanidad entera. Ahora sabes hijo mío que este odio se concreta en una acción incesante, sin jamás un solo instante de descanso. Toda su actividad está terriblemente organizada, toda dirigida a la ruina material y espiritual de los hombres, hacia el loco designio de poder luchar con Dios de igual a igual. 
De esto están convencidos los demonios. Después que San Miguel se alzó al grito: "¿Quién como Dios?", sabes que Satanás y sus legiones, han quedado congelados en esta loca convicción, por lo que no abandonan la esperanza de poder salir vencedores. Por esto, hijo mío, no querrán soltar lo que consideran su presa sin violentísimas reacciones, que serán causa de tanto sufrimiento y que Yo, Dios como el Padre y el Espíritu Santo, someteré a la purificación de mi Iglesia. Ahora conoces el estado de ánimo de los cristianos, sacerdotes y pastores. 
Ahora sabes que la Iglesia ha llegado a encontrarse en condiciones de inferioridad frente a sus irreductibles enemigos, no por culpa de Dios, no porque le falten los medios de defensa, sino porque no ha reaccionado a los asaltos, a las insidias, a las tentaciones con las que ha sido agredida. 
Ahora, hijo, tienes un cuadro preciso de una situación en gran parte culpable, cuya responsabilidad cae en sus Obispos, sus sacerdotes y sus fieles, naturalmente en medidas diferentes. 

En conocimiento de todos 

Este cuadro te ha sido dado a ti, pero tú eres el instrumento escogido para llevarlo al conocimiento de todos. No lo olvides. Ya ves cómo este designio desagrada a las fuerzas del Infierno, ya ves cuánto te han hecho sufrir, pero no temas. No te dejes ni engañar, ni asustar por las estúpidas agresiones con las que te molestan. ¡Todos sepan, pastores y sacerdotes, que la hora de la revisión ha sonado! 
Deben revisar toda su acción pastoral planteada actualmente sobre reglas falsas. Si no lo hacen, serán después obligados a hacerlo. No se renueva nada, nada se regenera, sino partiendo de los presupuestos que claramente te he expuesto. Tomen el Evangelio en la mano, mediten mi acción pastoral. 
¿Qué más puedo decir? ¿Qué otras indicaciones más precisas podría dar? Hijo ¡procura no perder tiempo! Los muchos pecados de los hombres, los muchos sacrilegios de los Consagrados, la nauseabunda indiferencia de los cristianos, ya no son tolerables. 
Hijo, ¡ánimo! Te quieren asustar, pero Yo estoy en ti, Yo, uno con el Padre y con el Espíritu Santo.
Entonces, ¿qué te podrán hacer? Nada, hijo mío, más que eso que Yo permito para santificarte y enriquecerte. 
Te bendigo.   

Evangelio San Lucas

Parábolas de conversión
01 En ese momento se presentaron unas personas que comentaron a Jesús el caso de aquellos galileos, cuya sangre Pilato mezcló con la de las víctimas de sus sacrificios.
02 El respondió: «¿Creen ustedes que esos galileos sufrieron todo esto porque eran más pecadores que los demás?
03 Les aseguro que no, y si ustedes no se convierten, todos acabarán de la misma manera.
04 ¿O creen que las dieciocho personas que murieron cuando se desplomó la torre de Siloé, eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén?
05 Les aseguro que no, y si ustedes no se convierten, todos acabarán de la misma manera».
06 Les dijo también esta parábola: «Un hombre tenía una higuera plantada en su viña. Fue a buscar frutos y nos encontró.
07 Dijo entonces al viñador: "Hace tres años que vengo a buscar frutos en esta higuera y nos encuentro. Córtala, ¿para qué malgastar la tierra?".
08 Pero él respondió: "Señor, déjala todavía este año; yo removeré la tierra alrededor de ella y la abonaré.
09 Puede ser que así dé frutos en adelante. Si no, la cortarás"».
10 Un sábado, Jesús enseñaba en una sinagoga,
12 Jesús, al verla, la llamó y le dijo: «Mujer, estás curada de tu enfermedad»,
13 y le impuso las manos. Ella se enderezó en seguida y glorificaba a Dios.
14 Pero el jefe de la sinagoga, indignado porque Jesús había curado en sábado, dijo a la multitud: «Los días de trabajo son seis; vengan durante esos días para hacerse curar, y no el sábado».
15 Señor le respondió: «¡Hipócritas! Cualquiera de ustedes, aunque sea sábado, ¿no desata del pesebre a su buey o a su asno para llevarlo a beber?
16 Y esta hija de Abraham, a la que Satanás tuvo aprisionada durante dieciocho años, ¿no podía ser librada de sus cadenas el día sábado?».
17 Al oír estas palabras, todos sus adversario se llenaron de confusión, pero la multitud se alegraba de las maravillas que él hacía.
18 Jesús dijo entonces: «¿A qué se parece el Reino de Dios? ¿Con qué podré compararlo?
19 Se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su huerta; creció, se convirtió en un arbusto y los pájaros del cielo se cobijaron en sus ramas».
20 Dijo también: «¿Con qué podré comparar el Reino de Dios?
21 Se parece a un poco de levadura que una mujer mezcló con gran cantidad de harina, hasta que fermentó toda la masa».
22 Jesús iba enseñando por las ciudades y pueblos, mientras se dirigía a Jerusalén.
23 Una persona le preguntó: «Señor, ¿es verdad que son pocos los que se salvan?». El respondió:
24 «Traten de entrar por la puerta estrecha, porque les aseguro que muchos querrán entrar y no lo conseguirán.
25 En cuanto el dueño de casa se levante y cierre la puerta, ustedes, desde afuera, se pondrán a golpear la puerta, diciendo: "Señor, ábrenos". Y él les responderá: "No sé de dónde son ustedes".
26 Entonces comenzarán a decir: "Hemos comido y bebido contigo, y tú enseñaste en nuestras plazas".
27 Pero él les dirá: "No sé de dónde son ustedes; ¡apártense de mí todos los que hacen el mal!".
28 Allí habrá llantos y rechinar de dientes, cuando vean a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y ustedes sean arrojados afuera.
29 Y vendrán muchos de Oriente y de Occidente, del Norte y del Sur, a ocupar su lugar en el banquete del Reino de Dios.
30 Hay algunos que son los últimos y serán los primeros, y hay otros que son los primeros y serán los últimos».
31 En ese momento se acercaron algunos fariseos que le dijeron: «Aléjate de aquí, porque Herodes quiere matarte».
32 El les respondió: «Vayan a decir a ese zorro: hoy y mañana expulso a los demonios y realizo curaciones, y al tercer día habré terminado.
33 Pero debo seguir mi camino hoy, mañana y pasado, porque no puede ser que un profeta muera fuera de Jerusalén.
34 ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise reunir a tus hijos, como la gallina reúne bajo sus alas a los pollitos, y tú no quisiste!
35 Por eso, a ustedes la casa les quedará vacía. Les aseguro que ya no me verán más, hasta que llegue el día en que digan: ¡Bendito el viene en nombre del Señor!».
11 y había allí una mujer, que desde hacía dieciocho años estaba poseída por un espíritu que le producía una enfermedad; estaba encorvada y no podía enderezarse del todo.

jueves, 5 de marzo de 2015

Salmos

01 Del maestro de coro. Para instrumentos de cuerda. Poema de David.
02 Dios mío, escucha mi oración, no seas insensible a mi súplica;
03 atiéndeme y respóndeme. La congoja me llena de inquietud;
04 estoy turbado por los gritos el enemigo, por la opresión de los malvados: porque acumulan infamias contra mí y me hostigan con furor.
05 Mi corazón se estremece dentro de mi pecho, me asaltan los horrores de la muerte,
06 me invaden el temor y el temblor, y el pánico se apodera de mí.
07 ¡Quién me diera alas de paloma para volar y descansar!
08 Entonces huiría muy lejos, habitaría en el desierto.
09 Me apuraría a encontrar un refugio contra el viento arrasador y la borrasca.
10 Confunde sus lenguas, Señor, divídelas, porque no veo más que violencia y discordia en la ciudad,
11 rondando día y noche por sus muros. Dentro de ella hay maldad y opresión,
12 en su interior hay ruindad; la crueldad y el engaño no se apartan de sus plazas.
13 Si fuera mi enemigo el que me agravia, podría soportarlo; si mi adversario se alzara contra mí, me ocultaría de él.
14 ¡Pero eres tú, un hombre de mi condición, mi amigo y confidente,
15 con quien vivía en dulce intimidad: juntos íbamos entre la multitud a la Casa de Dios!
16 Que la muerte los sorprenda, que bajen vivos al Abismo, porque dentro de sus moradas sólo existe la maldad.
17 Yo, en cambio, invoco a mi Dios, y el Señor me salvará.
18 De tarde, de mañana, al mediodía, gimo y me lamento, pero él escuchará mi clamor.
19 El puso a salvo mi vida; se acercó cuando eran muy numerosos los que estaban contra mí.
20 Dios, que reina desde siempre, los oyó y los humilló. Porque ellos no se corrigen ni temen a Dios;
21 alzan las manos contra sus aliados y violan los pactos.
22 Su boca es más blanda que la manteca, pero su corazón desea la guerra; sus palabras son más suaves que el aceite, pero hieren como espadas.
23 Confía tu suerte al Señor, y él te sostendrá: nunca permitirá que el justo perezca.
24 Y tú, Dios mío, los precipitarás en la fosa más profunda. Los hombres sanguinarios y traidores no llegarán ni a la mitad de sus días. Yo, en cambio, confío en ti, Señor.

ORACIONES



Autor: Charles de Foucauld
Padre, me pongo en tus manos,
haz de mí lo que quieras,
sea lo que sea, te doy las gracias.
Estoy dispuesto a todo,
lo acepto todo,
con tal que tu voluntad se cumpla en mí,
y en todas tus criaturas.
No deseo nada más, Padre.
Te confío mi alma,
te la doy con todo el amor
de que soy capaz,
porque te amo.
Y necesito darme,
ponerme en tus manos sin medida,
con una infinita confianza,
porque Tú eres mi Padre.

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Señor haz de mi un instrumento de tu paz que allí donde haya odio ponga yo amor,
Donde haya ofensa, perdón,
Donde haya discordia ponga yo unión,
Donde haya error, ponga yo verdad,
Donde haya duda, ponga fe,
Donde haya desesperación ponga yo esperanza,
Donde haya tinieblas ponga yo luz,
Donde haya tristeza ponga yo alegría,
Maestro que no busque yo tanto ser consolado como consolar,
Ser comprendido como comprender,
Ser amado como amar,
Porque dando es como se recibe,
Olvidando como se encuentra,
Perdonando como se es perdonado,
Muriendo como se resucita a la vida eterna”

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Dios mío, estoy tan persuadido de que veláis sobre todos los que en Vos esperan y de que nada puede faltar a quien de Vos aguarda toda las cosas, que he resuelto vivir en adelante sin cuidado alguno, descargando sobre Vos todas mis inquietudes. Mas yo dormiré en paz y descansaré; porque Tú ¡Oh Señor! Y sólo Tú, has asegurado mi esperanza.
Los hombres pueden despojarme de los bienes y de la reputación; las enfermedades pueden quitarme las fuerzas y los medios de serviros; yo mismo puedo perder vuestra gracia por el pecado; pero no perderé mi esperanza; la conservaré hasta el último instante de mi vida y serán inútiles todos los esfuerzos de los demonios del infierno para arrancármela. Dormiré y descansaré en paz.
Que otros esperen su felicidad de su riqueza o de sus talentos; que se apoyen sobre la inocencia de su vida, o sobre el rigor de su penitencia, o sobre el número de sus buenas obras, o sobre el fervor de sus oraciones. En cuanto a mí, Señor, toda mi confianza es mi confianza misma. Porque Tú, Señor, solo Tú, has asegurado mi esperanza.
A nadie engañó esta confianza. Ninguno de los que han esperado en el Señor ha quedado frustrado en su confianza.
Por tanto, estoy seguro de que seré eternamente feliz, porque firmemente espero serlo y porque de Vos ¡oh Dios mío! Es de Quien lo espero. En Ti esperé , Señor, y jamás seré confundido.
Bien conozco ¡ah! Demasiado lo conozco, que soy frágil e inconstante; sé cuanto pueden las tentaciones contra la virtud más firme; he visto caer los astros del cielo y las columnas del firmamento; pero nada de esto puede aterrarme. Mientras mantenga firme mi esperanza, me conservaré a cubierto de todas las calamidades; y estoy seguro de esperar siempre, porque espero igualmente esta invariable esperanza.
En fin, estoy seguro de que no puedo esperar con exceso de Vos y de que conseguiré todo lo que hubiere esperado de Vos. Así, espero que me sostendréis en las más rápidas y resbaladizas pendientes, que me fortaleceréis contra los más violentos asaltos y que haréis triunfar mi flaqueza sobre mis más formidables enemigos. Espero que me amaréis siempre y que yo os amaré sin interrupción ; y para llevar de una vez toda mi esperanza tan lejos como puedo llevarla, os espero a Vos mismo de Vos mismo ¡oh Creador mío! Para el tiempo y para la eternidad. Así sea.
La penitencia es una virtud que nos lleva a trabajar por eliminar de nuestra vida todo aquello que nos separa del amor de Dios y del amor al prójimo. No es un sentimiento, una experiencia emocional, sino mas bien un acto de la voluntad. Muchos confunden la penitencia exclusivamente con actos externos de expiación, sin embargo es toda una actitud interior.

San Claudio de Colombiere

CATEQUÉSIS

ARTÍCULO 4
“JESUCRISTO PADECIÓ BAJO EL PODER DE PONCIO PILATO,
FUE CRUCIFICADO, MUERTO Y SEPULTADO”
571 El Misterio Pascual de la cruz y de la resurrección de Cristo está en el centro de la Buena Nueva que los Apóstoles, y la Iglesia a continuación de ellos, deben anunciar al mundo. El designio salvador de Dios se ha cumplido de "una vez por todas" (Hb 9, 26) por la muerte redentora de su Hijo Jesucristo.
572 La Iglesia permanece fiel a "la interpretación de todas las Escrituras" dada por Jesús mismo, tanto antes como después de su Pascua ((Lc 24, 27. 44-45): "¿No era necesario que Cristo padeciera eso y entrara así en su gloria?" (Lc 24, 26). Los padecimientos de Jesús han tomado una forma histórica concreta por el hecho de haber sido "reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas" (Mc 8, 31), que lo "entregaron a los gentiles, para burlarse de él, azotarle y crucificarle" (Mt 20, 19).
573 Por lo tanto, la fe puede escrutar las circunstancias de la muerte de Jesús, que han sido transmitidas fielmente por los evangelios (cf. DV 19) e iluminadas por otras fuentes históricas, a fin de comprender mejor el sentido de la Redención.

Clase de religión en España "¿Qué tiene de malo?, ¡Basta de demagogia!”

Se habla de la necesidad de que los niños conozcan el Islam, ¿no han de conocer mejor 

lo que forma parte de sus raíces?

Niños en aula© Alain PINOGES/CIRIC

Por su interés, reproducimos a continuación la declaración de esta la asociación Ecristians sobre las reacciones en los medios de comunicación tras aparecer en el BOE el nuevo currículo de Religión en la escuela en el nuevo plan de estudios en España.10 consideraciones al respecto.

1. Ha bastado que apareciera en el BOE el temario de la clase de religión en el nuevo plan de estudios para que por parte de determinados medios, periodistas y comentaristas se haya producido un verdadero linchamiento que debe ser denunciado como un perjuicio grave contra los católicos y la Iglesia.

2. Reclamamos un debate racional sobre la función de la educación religiosa confesional en la escuela, y exigimos como ciudadanos respeto para nuestras creencias.

3. El nuevo decreto mantiene el carácter voluntario de la asignatura para los alumnos y de oferta obligatoria por parte de los centros, como así ha venido siendo. Quien quiere la elige y el centro tiene la obligación de cumplir con esta demanda, y quien no quiere no lo hace. Quien va a una clase de religión es porque quiere, y eso es así incluso en la escuela católica. ¿A quién molesta esta formación libre y voluntaria y por qué?

4. La diferencia principal ahora es que la religión, la nota de religión, volverá a formar parte del promedio de la nota escolar. ¿Es que no es el caso de todas las asignaturas que se imparten de manera regular, desde la plástica a la educación física? ¿Y entonces por qué no algo tan fundamental para la educación como la religión y la ética deben ser marginados y situados como una asignatura “maría”?

5. La educación religiosa en la escuela de carácter voluntario es buena para las familias y alumnos. Al igual que sucede con la escuela concertada, no es nada más que el cumplimiento del mandato constitucional, del derecho de los padres a la educación moral y religiosa de sus hijos, un principio, que como es obvio no puede quedar reducido a las cuatro paredes domésticas, porque esto es simplemente una obviedad.

6. La religión, la educación religiosa genera un beneficio para la sociedad, una externalidad positiva muy importante. Desde los estudios de Coleman a finales de los ochenta, hasta los más recientes, se repiten las mismas conclusiones: los alumnos que practican su confesión religiosa obtienen mejores resultados académicos, su socialización es mucho más positiva, e incurren en una medida mucho menor en prácticas contrarias a su salud. Esto también sucede en relación a los centros escolares que son confesionales, en relación a los que no, y evidentemente todo esto después de “filtrar” los resultados por la variable de la renta de los padres.

7. En nuestro país el estudio del sociólogo Javier Elzo sobre la capacidad educativa de las familias, realizado para la Fundación Jaume Bofill, también señala –en este caso indirectamente- que aquellas que tienen un marco de referencia donde la religión es una componente obtienen buenos resultados, mientras que cuando tal variable no está presente, la dispersión en los resultados es muy considerable. La confesión religiosa es un factor favorable al rendimiento escolar del alumno, y también del aula.

8. En la vida adulta también reporta beneficios para la sociedad: los matrimonios católicos son mucho más estables, y por ello dotados de una mayor capacidad educadora, los casos de violencia contra la mujer son muy inferiores a la media (como lo constataba la encuesta del Instituto de la Mujer de la época Zapatero sobre este tema), dependen en menor medida de las ayudas sociales porque la estabilidad favorece a la larga una mejor situación económica, son los que aún mantienen un mínimo la natalidad de la que depende el futuro de las pensiones (las mujeres agnóstica o ateas tienen una tasa de fertilidad inferior a 1 cuando la tasa de remplazo necesita de 2,1 hijos por mujer en edad fértil).

13 y 14 de marzo, "24 horas para el Señor" en iglesias del mundo


Entrevista a monseñor Octavio Ruíz Arenas, secretario del Consejo Pontificio para la 

nueva evangelización

Pope Francis during a confession - crop - AFP_© OSSERVATORE ROMANO / AFP

El Consejo Pontificio para la promoción de la nueva evangelización realizará una vez más la iniciativa 24 Horas para el Señor entre el 13 y 14 de marzo.

“La Iglesia no puede olvidarse de aquellos que se han alejado o que viven en total indiferencia. La Iglesia se acerca y les invita para que abran su corazón a sentir la presencia del Señor y hagan todo lo posible por una reconciliación con Él que nos señala el camino que podemos seguir para que haya fraternidad, paz y justicia”, dijo aAleteia monseñor Octavio Ruíz Arenas, secretario del Consejo Pontificio para la nueva evangelización.

24 Horas para el Señor es una jornada penitencial en la cual las iglesias abren sus puertas y facilitan el acceso a la confesión, junto a reflexiones, misas de adoración eucarística y otro tipo de actividades pastorales.

“El año pasado, el Santo Padre dio inició a esta actividad presidiendo una ceremonia en la Basílica de San Pedro, luego se sentó a confesar a algunas personas, pero antes de hacerlo, él mismo se acercó a un confesionario para confesarse y darnos ejemplo de que siendo pecadores podemos encontrar la misericordia y el amor del Señor”, indicó monseñor Ruiz.

Este año, el Papa manifestó en su mensaje cuaresmal que invita especialmente a diócesis, parroquias y comunidades a participar de esta Jornada.

¿Cómo este mensaje también llama a la conversión de las personas que se encuentran lejos de la Iglesia?

La Cuaresma es un tiempo penitencial, un tiempo en el que la Iglesia nos pide que reflexionemos sobre nuestra vida para mirar más allá del presente y de pasarla bien. Tenemos un futuro y lo tenemos en Cristo, que nos puede dar la salvación.

Por eso, el Santo Padre durante la Cuaresma hace un llamado para que los alejados se acerquen al Señor, pero también para que toda la Iglesia piense que hay muchas personas que necesitan una voz de ánimo para que vuelvan a encontrar la razón de su esperanza.



La Cuaresma es también un camino hacia la esperanza de la Pascua…

Sabemos que en estos días nos preparamos para la celebración del misterio pascual, misterio que nos recuerda que Cristo cargó la cruz para sacarnos del pecado a través de su sacrificio, pero al mismo tiempo es un signo de esperanza porque Él no quedó allí muerto en el sepulcro sino que resucitó entre los muertos.

El primero entre todos es aquel que nos dice que podemos vencer el mal, la muerte, e ir más allá de nuestra existencia terrena. Es un encuentro definitivo con Dios lleno de gozo y alegría.

Por lo tanto, tenemos que aprovechar esta Cuaresma para ese encuentro con el Señor. Un encuentro que podemos realizar ahora a través de los sacramentos, pero al mismo tiempo un encuentro que será el definitivo en el momento en que el Señor ya nos llame al final de nuestra vida.

Este año, la reflexión estará guiada por el texto paulino Dios rico en misericordia (Ef 2,4). El Papa iniciará la jornada presidiendo una liturgia penitencial en la Basílica vaticana, realzando la importancia del sacramento de la reconciliación en la nueva evangelización.

Para conocer el programa hacer clic aquí
sources: ALETEIA