martes, 30 de septiembre de 2014

​¿Los sacramentos se pagan?

Los sacramentos no tienen precio, pero la Iglesia propone corresponsabilidad
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"¿No sabéis que los que desempeñan funciones sagradas viven del Templo y los que sirven al altar del altar participan? Del mismo modo, también el Señor ha ordenado, que los que anuncian el Evangelio vivan del Evangelio" (1 Cor. 9, 13-14)

Además de los diez mandamientos de la ley de Dios, también existen los cinco preceptos de la Iglesia; el quinto de estos es: ayudar a la Iglesia en sus necesidades.

La Iglesia es de este mundo y tiene necesidades materiales que deben ser cubiertas por sus fieles. Por esto la Iglesia quiere que sus fieles sean conscientes del precepto de sostener el culto, su misión y a todos los que de manera directa, exclusiva y por vocación trabajan en ella.

La Iglesia agradece siempre a sus fieles el aporte de talento, tiempo y dinero para que ella pueda desarrollarse y crecer. Y cualquier ayuda debe brotar de un corazón generoso y lleno de fe que quiere o desea contribuir con sus medios en una empresa de especial interés humano y sobrenatural o, a través de ella, llevar un poco de consuelo al que está pasando una necesidad.

El canon 222 enuncia todo el arco de necesidades de la Iglesia en cuya solución deben ayudar los fieles: "Los fieles tienen el deber de ayudar a la Iglesia en sus necesidades, de modo que disponga de lo necesario para el culto divino, las obras apostólicas de caridad y el conveniente sustento de los ministros. Tienen también el deber de promover la justicia social, así como, recordando el precepto del Señor, ayudar a los pobres con sus propios bienes”.

¿De qué manera los fieles ayudan a la Iglesia? Mediante el diezmo(que casi nadie lo tiene en cuenta), los estipendios de la misa, laslimosnas que se recogen en la misa, donaciones y la ofrenda en el momento de solicitar un sacramento o un sacramental.

Pero, ¡ojo! Los Sacramentos de la Iglesia no se venden ni se compran. No tienen precio ni valor económico.

Querer comprar o vender, por ejemplo, el perdón, la condición de hijos de Dios, el Cuerpo de Cristo, etc., es absurdo. La Gracia Divina es invaluable pues consiste en la participación de la misma Vida Divina.

Pero la gestión y la administración de los sacramentos sí implican una compensación, una ofrenda que evidentemente SE PROPONE a los que los solicitan.

Pero no es absolutamente obligatorio; si alguien o alguna familia no pueden dar su ofrenda, no se le niega el sacramento ni la acción de la Iglesia a su favor.

Jesucristo frecuentaba la sinagoga y, cuando estaba en Jerusalén, asistía al templo y en él enseñaba. Allí una vez Jesús observa a la gente que daba su ofrenda al templo y pone como ejemplo a una viuda que ofrece al templo lo que necesita para comer (Cf. Mc 12,44). Jesús por tanto no se opone a que la gente colabore económicamente en lo relacionado con la Iglesia.

Que cada uno dé como propuso en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría” (2 Cor 9, 7). Y tanto fue el celo del Señor por el Templo que en una ocasión echó fuera los que no lo respetaban como Casa de Oración (Mt 21,12-13).

Lo que se pide al fiel es algo irrisorio, pues ¿cuánto gana un médico en una hora? ¿Cuánto vale una hora de trabajo de un arquitecto o de un sicólogo? ¿Un obispo, un sacerdote o un religioso no están a la misma altura de cualquier otro profesional? Claro, pero ellos no están en función del dinero sino en función del reino de Dios.

Lastimosamente algunos fieles critican como injusto y oneroso lo poco que se le pide, por ejemplo en el caso de los matrimonios para el pago de trámites, empleados, luz, limpieza, etc., pero no tienen ningún inconveniente en tirar la casa por la ventana para pagar serenatas, flores, cantores, fotógrafos, alfombras, vestidos, asesorías, salones de belleza, grandes banquetes, viaje de bodas, etcétera.

MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA A SU AMADA HIJA LUZ DE MARÍA 29 DE SEPTIEMBRE DEL 2014





Amadísimos hijos de Mi Corazón:

MI HIJO LES AMA CON AMOR ETERNO…
 Y YO COMO MADRE DE LA HUMANIDAD, LES AMO INFINITAMENTE.

EL HOMBRE DEBE REENCONTRAR EL CAMINO DE LA VERDAD, DEBE RECONOCER A MI HIJO; PARA ESTO ES NECESARIO EL  CONOCIMIENTO, de lo contrario, ¿Cómo va a reencontrar el camino si antes no ha adquirido el concomimiento sobre Mi Hijo, sobre Su Entrega, sobre Su Palabra, sobre las Leyes y Mandamientos del Padre? SI EL HOMBRE NO ADQUIERE CONOCIMIENTO LE ES INFINITAMENTE DIFÍCIL RECONOCER LA VERDAD.

En este instante el enemigo del alma ha adquirido gran influencia sobre las almas, y con autoridad concedida por el libre albedrío, les conduce hacia la perdición… Sufro por ello. Mi Corazón sufre ante las aberraciones que causa el hombre.  Gran dolor padece Mi Hijo por ello.

Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado:

SON INSTANTES EN QUE TODO AQUEL QUE DIGA AMAR EN ESPÍRITU Y VERDAD A MI HIJO DEBE DAR  TESTIMONIO DE ESE AMOR Y DE ESA FE QUE PROFESA. 

LA IGLESIA, CUERPO MÍSTICO DE MI HIJO, DEBE DAR  TESTIMONIO  CON FE,
 DEL AMOR QUE PROFESA HACIA MI HIJO.

El testimonio no solamente se lleva en la oración, el testimonio en este instante debe ser de ACCIÓN. Además de orar con gran fervor, de amar infinitamente a Mi Hijo como bien lo saben ustedes, además de alimentarse con el Cuerpo y la Sangre de Mi Hijo y de luchar por ser cumplidores de Los Mandamientos, deben darTESTIMONIO PÚBLICO del amor hacia Mi Hijo, siendo cada uno portador de la Buena Nueva de Mi Hijo. 

CADA UNO DE USTEDES, COMO CUERPO MÍSTICO DE MI HIJO, DEBE ANUNCIAR SIN TEMOR EL AMOR MISERICORDIOSO DE MI HIJO Y A LA VEZ LA JUSTICIA MISERICORDIOSA DE MI HIJO, a la que le lleva el libre albedrío desenfrenado del hombre, de lo contrario, la Justicia Divina no actuaría. La humanidad es responsable con sus malos actos y obras, es responsable de esa pronta Justicia Divina a la que el hombre se acerca más y más.

Hijos Míos:

¡Con cuánta ligereza toman los acontecimientos que se suscitan en este instante!, no los viven en carne propia y los dejan pasar de lejos, pero aquellos que son testimonio del amor de Mi Hijo, deben alertar a sus hermanos que duermen, para que reconozcan los signos de este instante.

La confusión reina por doquier, satanás ha sabido prepararse bien para este instante en que la humanidad ha dejado de lado a Mi Hijo y a esta Madre, ha desterrado a Mi Hijo y a Mí me desprecia… Debido a esto, espiritualmente el hombre se encuentra debilitado y el maligno engañador les ha llevado a lo más bajo que el hombre puede caer.

LA PALABRA DE MI HIJO EN ESTE INSTANTE ES DADA PARA EXPLICITARLES LO QUE YA EN OTRAS DE MIS APARICIONES ANUNCIÉ A LA HUMANIDAD, PERO LA HUMANIDAD HA OLVIDADO.

La guerra se encuentra ante ustedes y no la reconocen. La mente de Mis hijos fue invadida y entrenada mediante la tecnología al servicio del mal, a través de los videojuegos para que en este instante miren  el desarrollo que va tomando la guerra como algo normal en la vida del hombre. ¡Cómo ha flagelado la tecnología mal empleada ala humanidad!  

Aún miro con dolor que a pesar de Mis Llamados, Mis hijos continúan permitiendo que sus pequeños, que  los jóvenes y que los mismos adultos, se sumerjan en los juegos de violencia.  Cuando la humanidad es sometida desde todos los ángulos a la violencia, el libre albedrío continúa sometiéndose por propia voluntad a mantener la violencia en la memoria, mediante la tecnología perjudicial desarrollada en los videojuegos, éstos entrenan la mente humana para actuar sin sentimientos.

¿CÓMO ES QUE EL PUEBLO DE MI HIJO NO RECONOCE UN TENTÁCULO DEL ANTICRISTO?No le reconoce porque no se informa sobre estos hechos, porque no se adentra en el conocimiento de lo que llega a sus manos. Prepárense conociendo lo que llega a sus manos y encontrarán detrás de todo ello a satanás, encontrarán detrás de todo ello la huella del anticristo. 

Hijos Míos:

EL ANTICRISTO NO ES UNA INVENCIÓN, ES EL ENGENDRO DE SATANÁS, y ustedes esperan que reprenda con dureza, que él luche abiertamente contra la Iglesia de Mi Hijo para reconocerle, esperan esto porque no conocen el ardid preparado por él mismo y sus secuaces:  todos aquellos que unidos le preparan un trono, un gobierno único, una moneda única, una religión única, un mandato único, un gobierno que será flagelo del Cuerpo Místico de Mi Hijo, al cual miraré con tristeza reducido a un pequeño número de almas. Cuanto les manifiesto hoy, será desarrollado en silencio para que la humanidad no le culpe sino le mire como a un salvador.

Amados hijos, ustedes esperan a un agresor del Pueblo de Mi Hijo, ¡qué equivocados están! El anticristo se hará presente con falso amor y solapada astucia, con suavidad, sin imponerse y por ello les será difícil reconocerle en el primer instante hasta que éste, ya en posesión de la humanidad, inicie y desarrolle su vil plan para perseguir a todos aquellos que continúen manteniéndose en la Fe hacia Mi Hijo.

Hijos Míos:

¡Cuánto lamento que continúen en la tibieza y la comodidad!
¡Cuánto lamento que no se instruyan y por esa ignorancia nieguen enfáticamente  con seguridad cuanto Yo les alerto!
¡Cuánto me duele que nieguen la existencia de satanás, que nieguen la presencia del anticristo en la Tierra, por ignorancia!

LES INVITO A SER UN PUEBLO INSTRUIDO ESPIRITUALMENTE ANTE TANTO AVANCE TECNOLÓGICO QUE LES CARCOME LA MENTE Y ENDURECE EL CORAZÓN Y QUE TOMA EL CONTROL DE LOS MÍOS Y  ANTE LA NEGACIÓN DEL MAL QUE HASTA ALGUNOS DE MIS HIJOS PREDILECTOS NIEGAN. 
EL MAL EXISTE, HIJOS, ES EL QUE LOS ENGAÑA PARA QUE USTEDES CAIGAN EN SUS REDES.

Amados Míos:

¡Qué sordo es el Pueblo de Mi Hijo, qué sordos son Mis hijos!

¿Cómo es que en este instante tan crucial para la humanidad se niegan a escucharme?
Es porque no desean ser alertados; es más conveniente para el mal tomar como presa a un pueblo ignorante para que así se le facilite toda su estrategia.

Amados hijos Míos:

¿Cómo esperan reconocer al anticristo, al que se va a sentar en la Silla de Pedro en la Tierra?...
¿Cómo esperan reconocerle?...

Hijos Míos:

EL ANTICRISTO MANTIENE UN PODER INMENSO SOBRE LA HUMANIDAD A TRAVÉS DE TODOS SUS TENTÁCULOS, DENTRO DE ELLOS LA ECONOMÍA MUNDIAL. Ésta es dominada por un grupo de creaturas poderosas económicamente. Y ustedes son engañados instante a instante, no desean escuchar Mis Advertencias. La economía se derrumbará en un abrir y cerrar de ojos, el caos hará presa de todos Mis hijos cuando el dios dinero desaparezca y será entonces cuando los gobernantes decidan bajo qué condiciones administrarán la subsistencia de Mis hijos. 

Todo esto es el gran propósito del anticristo y en este instante el terreno es el propicio para que este propósito se vaya desarrollando con prontitud, porque la semilla del Amor de Mi Hijo ha sido sembrada en terreno pedregoso para que no germine. 

Amados Míos, el oro negro será tomado por aquellos que han ansiado poseerle para dominar a la humanidad, en parte esta es la lucha de las Naciones. La economía mundial caerá y una sola moneda será impuesta.

Hijos Míos:

MIS LEGIONES CELESTIALES DARÁN ALIMENTO A MIS HIJOS,
NO ME SEPARARÉ DE USTEDES NI UN INSTANTE, CAMINEN EN FE PERO A LA VEZ CONOZCAN AL ENEMIGO DEL ALMA Y SUS ARDIDES PARA QUE NO CAIGAN EN SUS GARRAS.

Hijos Míos, todo se dará a cumplimiento, el Cuerpo Místico de Mi Hijo se estremecerá y será herido profundamente, aún así no pierdan la Fe, continúen en pie siendo testimonio vivo del obrar y actuar de Mi Hijo. Mi Hijo no sólo devolvía la vista al ciego, no sólo hacía milagros sino que Él congregaba a las multitudes para instruirlas, para llevar la Palabra de Su Padre y para hablarles del Reino. Así ustedes deben obrar y actuar en este instante.

MIS HIJOS PREDILECTOS DEBEN ABLANDAR EL CORAZÓN Y LA MENTE, DEBEN RECORDAR QUE PROMETIERON PROTEGER AL REBAÑO QUE MI HIJO COLOCÓ EN SUS MANOS Y ASÍ ALERTAR SOBRE TODO AQUELLO QUE PUEDA LLEVAR A MIS HIJOS A CAER POR DESCONOCIMIENTO.  “No todo aquel que diga ¡Señor, Señor!, entrará en el Reino de los Cielos”, sino aquel que viva, obre y actúe en la Voluntad del Padre, y la Voluntad del Padre es que se alerte al Pueblo de Mi Hijo ante todas las amenazas que le asechan por doquier.

NO HE MENCIONADO EN NINGUNO DE MIS LLAMADOS QUE SEA EL FIN DEL MUNDO PERO SÍ QUE ESTA GENERACIÓN SERÁ PURIFICADA, ELLA MISMA HA LLAMADO A LA PURIFICACIÓN…

Si el hombre es de bien, el bien se  acerca al hombre…
Si el hombre camina en espíritu y verdad, el Espíritu Santo derrama sobre él Sus Dones…
Si el hombre ama a sus hermanos, el Amor Divino desciende sobre él, pero aquel que camina en el desamor, el desamor  toma posesión de sus sentidos y del corazón. Aquel que alza la mano en contra de su hermano,  llama la violencia sobre él.

Hijos Míos:

CADA UNO DE USTEDES LLAMA LA JUSTICIA DE MI HIJO SOBRE SÍ MISMO Y SOBRE LA HUMANIDAD.

¿Qué ha sido del Pueblo de Mi Hijo? ¡Cuán pocos miro en este instante!, y de esos pocos, ¿cuántos son verdaderamente fieles y no temen el ser señalados?
 Hijos Míos:

USTEDES QUE SON INTEGRANTES DE GRUPOS DE ORACIÓN, DE GRUPOS DE APOSTOLADO, USTEDES QUE SIRVEN A MI HIJO, SERÁN DURAMENTE PROBADOS Y ACRISOLADOS, Y EL NÚMERO SERÁ REDUCIDO, PUES NO TODOS ESTARÁN DISPUESTOS A SACRIFICARSE POR MI HIJO.

Amado Pueblo Mío,  amados hijos de Mi Corazón Inmaculado, son el Pueblo de Mi Hijo, Mi Hijo me ha encomendado entregarle a Él su verdadera Iglesia, por esto les guío constantemente, les llamo insistentemente a ser fieles, a dar testimonio vivo, a no avergonzarse de profesar la Fe, y les llamo y les invito a imitar a esta Madre hasta el pie de la Cruz de Gloria.

Oren, hijos Míos, por Estados Unidos, padecerá grandemente.
Oren, hijos míos, por China, su pueblo se dolerá.
Oren por Corea del Norte, Mis hijos padecerán.

MANTÉNGANSE ALERTA, NO DECLINEN EN NINGÚN INSTANTE, NO OLVIDEN QUE YO SOY SU MADRE Y NO LES DESAMPARARÉ EN NINGÚN INSTANTE.      

MI MANTO ES PROTECCIÓN, ES ESCUDO PARA USTEDES,
RECUERDEN QUE LOS HIJOS FIELES SON SELLADOS PARA QUE SE RECONOZCAN ENTRE SÍ.

Les amo infinitamente, vengan a Mí, Yo soy Su Madre, no teman. Mirarán los Cielos nuevos y la Tierra nueva y unidos a Mis Coros Celestiales entonarán: ¡aleluya, aleluya, aleluya al Dios Uno y Trino!

LES BENDIGO HIJOS, NO DECLINEN, AQUÍ ESTOY, SOY SU MADRE.

Les bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.   Amén

Mamá María.

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Lecturas del Martes de la 26ª semana del Tiempo Ordinario



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Martes, 30 de septiembre de 2014

Primera lectura

Lectura del libro de Job (3,1-3.11-17.20-23):

Job abrió la boca y maldijo su día diciendo: «¡Muera el día en que nací, la noche que dijo: "Se ha concebido un varón"! ¿Por qué al salir del vientre no morí o perecí al salir de las entrañas? ¿Por qué me recibió un regazo y unos pechos me dieron de mamar? Ahora dormiría tranquilo, descansaría en paz, lo mismo que los reyes de la tierra que se alzan mausoleos, o como los nobles que amontonan oro y plata en sus palacios. Ahora sería un aborto enterrado, una criatura que no llegó a ver la luz. Allí acaba el tumulto de los malvados, allí reposan los que están rendidos. ¿Por qué dio luz a un desgraciado y vida al que la pasa en amargura, al que ansía la muerte que no llega y escarba buscándola más que un tesoro, al que se alegraría ante la tumba y gozaría al recibir sepultura, al hombre que no encuentra camino porque Dios le cerró la salida?»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 87

R/.
 Llegue hasta ti mi súplica, Señor

Señor, Dios mío, de día te pido auxilio,
de noche grito en tu presencia;
llegue hasta ti mi súplica,
inclina tu oído a mi clamor. R/.

Porque mi alma está colmada de desdichas,
y mi vida está al borde del abismo;
ya me cuentan con los que bajan a la fosa,
soy como un inválido. R/.

Tengo mi cama entre los muertos,
como los caídos que yacen en el sepulcro,
de los cuales ya no guardas memoria,
porque fueron arrancados de tu mano. R/.

Me has colocado en lo hondo de la fosa,
en las tinieblas del fondo;
tu cólera pesa sobre mí,
me echas encima todas tus olas. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,51-56):

Cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros por delante. De camino, entraron en una aldea de Samaria para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron, porque se dirigía a Jerusalén. 
Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le preguntaron: «Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo que acabe con ellos?» 
Él se volvió y les regañó. Y se marcharon a otra aldea.

Palabra del Señor

Comentario al Evangelio del martes, 30 de septiembre de 2014

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Fernando Torres Pérez, cmf

      Hace unos días hablando con un conocido salió el tema del conflicto entre los israelíes y los palestinos. Decíamos que era el “eterno” conflicto. Porque los dos, que ya tenemos una cierta edad, recordamos casi de siempre las noticias en los medios de comunicación sobre el tema. Parece que no para. Y que a toda acción de unos sucede siempre la reacción de los otros y así siguen y siguen. Se me ocurrió comentarle que, a mi modo de ver, nunca pararían hasta que uno de los dos –mejor ciertamente los dos– no aprendiese a perdonar. Así de simple. Por ahora lo que hacen es aplicar la ley del talión: “ojo por ojo y diente por diente”. La natural consecuencia será que algún día todos se queden ciegos y desdentados. 
      Ese es el efecto habitual cuando nos sentimos heridos y pensamos que la venganza es el único remedio. Porque los del otro lado también se van a sentir heridos y van a pensar lo mismo. Y cada vez la reacción será mayor. Y al final... ya sabemos: todos ciegos. 
      Jesús propone otro camino. “El Hijo del Hombre no ha venido a perder a los hombres, sino a salvarlos.” Ya está todo dicho. Si los de Samaria no habían querido recibir a Jesús, cabían dos posibles respuestas. 1) La de los discípulos: mandar fuego del cielo y acabar con ellos. 2) La de Jesús: perdonar y seguir el camino. La primera respuesta tiene el peligro de que los otros respondan a su vez. Aunque sólo sea porque lo del fuego les parezca una respuesta desmedida. O quizá porque no les acogieron porque estaban con otros problemas. 
      La respuesta de Jesús tiene la ventaja de que detiene la espiral de la violencia. Tiende a comprender. Lo que hacen los otros nos puede parecer a veces que está mal hecho pero tampoco exactamente los porqués ni las razones. Quizá... siempre queda la duda. Y ante la duda es mejor perdonar y seguir el camino. Posiblemente Jesús hace esto porque en cada hombre y mujer no ve un enemigo sino un hijo o hija de Dios, una hermano o hermana suyo. 
      Digo yo que podríamos intentar hacer como Jesús. Quizá nos iría mejor en nuestras relaciones con la familia, con los vecinos, con los conocidos. Nos iría mejor también en las relaciones entre naciones, en la iglesia, etc. ¿Qué tal si probamos a mirar a los que nos rodean y ver en ellos lo más precioso de sus vidas, su ser hijos o hijas de Dios? Después de tantos años de probar con el rencor y la venganza, creo que vale la pena escuchar a Jesús y poner en práctica lo que nos dice. 

Oremos todos los días por las Almas del purgatorio. Es una obra de Caridad y Misericordia.

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PRESIGNARSE: "En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén".
SEÑOR MÍO JESUCRISTO: "Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y
porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos
ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del
infierno. Ayudado de Vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más
pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta. Amén".
  
ORACIÓN QUE LIBERARÁ 1000 ALMAS DEL PURGATORIO CADA VEZ QUE SEA OFRECIDA A DIOS: 

"Padre Eterno, os ofrezco la Preciosísima Sangre de Vuestro Divino Hijo Jesús, junto con las Misas que se digan en todo el mundo hoy: * Por todas las benditas almas del Purgatorio. * Por los pecadores en todas partes. * Por los pecadores en la Iglesia Universal. * Por los de mi propio hogar, y dentro de mi familia. Amén".

DOS ORACIONES QUE SALVAN MUCHAS ALMAS, REPITAMOSLAS TODOS LOS DÍAS. PASALO.


PRIMERA ORACIÓN

Oración que salva miles de almas


En el nombre del Padre...,Señor mío Jesucristo...

¡Oh Jesús! yo os pido humildemente me concedáis
la gracia de salvar un alma por cada latido
de mi corazón, unido a los latidos del vuestro
y a los del Corazón Inmaculado de vuestra
Santísima Madre. Os lo suplico por vuestra
Preciosa Sangre y vuestra Divina Misericordia,
salva las almas, sálvalas Señor.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

Extraordinaria promesa de Cristo
“Si me piden salvar un alma por cada latido
de su corazón, se lo concederé a quien
me lo pida” (Mensaje del Señor a los
Siervos del Divino Amor, año 1976).

Nota explicativa: Esta Oración
es válida sólo durante 24 horas ( por esto hay que rezarla todos los días), y se refiere
a la salvación de almas que aún viven.
No es aplicable, por tanto a las almas del
Purgatorio. (Con licencia eclesiástica)

SEGUNDA ORACION

MENSAJE DE AMOR QUE LE COMUNICO EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Mensaje de amor que el Sagrado Corazón de Jesús lanza al mundo para salvarlo.
Mientras el mundo se atomiza y desintegra por el odio de los hombres y de los pueblos, Jesucristo quiere renovarlo y salvarlo por el amor.
Quiere que se eleven hacia el cielo llamas de amor que neutralicen las llamas del odio y del egoísmo.
A tal efecto, enseñó a Sor M. Consolata Bertrone un Acto de Amor sencillísimo que debía repetir frecuentemente, prometiéndole que cada Acto de Amor salvaría el alma de un pecador y que repararía mil blasfemias.
La fórmula de este Acto es:
"Jesús, María, Os Amo, Salvad las Almas"
 Allí están los tres amores: Jesús, María, las almas que tanto ama Nuestro Señor y no quiere que se pierdan, habiendo por ellas derramado Su Sangre.
Le decía Jesús: "Piensa en Mí y en las almas. En Mí, para amarme; en las almas para salvarlas (22 de agosto de 1934). Añadía: la renovación de este Acto debe ser frecuente, incesante: Día por día, hora por hora, minuto por minuto"(21 de mayo de 1936).
"Consolata, di a las almas que prefiero un Acto de amor a cualquier otro don que pueda ofrecerme"... " Tengo sed de amor"... (16 de diciembre de 1935).
Este Acto señala el camino del cielo. Con él cumplimos con el mandamiento principal de la Ley: Amarás al Señor Dios tuyo con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente"... y a tu prójimo como a ti mismo.
Con este continuo Acto de Amor damos a Dios lo más excelente: que es amor a las almas. Con esta Jaculatoria nos podemos comunicar constantemente con Dios. Cada hora, cada minuto, es decir, siempre que lo queremos. Y lo podemos hacer sin esfuerzo, con facilidad. Es una oración perfecta; muy fácil para un sabio como para un ignorante. Tan fácil para un niño como para un anciano; cualquiera que sea puede elevarse a Dios mediante esta forma. Hasta un moribundo puede pronunciarla más con el corazón que con los labios.
Esta oración comprende todo:
Las almas del Purgatorio, las de la Iglesia militante, las almas inocentes, los pecadores, los moribundos, los paganos, todas las almas. Con ella podemos pedir la conversión de los pecadores, la unión de las Iglesias, por la santificación de los sacerdotes, por las vocaciones del estado sacerdotal y religioso. En un acto subido de amor a Dios y a la Santísima Virgen María y puede decidir la salvación de un moribundo, reparar por mil blasfemias, como ha dicho Jesús a Sor Consolata, etc., etc.
"¿Quieres hacer penitencia? ¡Ámame!", dijo Nuestro Señor a Sor Consolata. A propósito, recordemos las palabras de Jesucristo al Fariseo Simón sobre Magdalena penitente: "Le son perdonados muchos pecados, porque ha amado mucho".
Un "Jesús, María, os amo, salvad las almas" pronunciado al levantarse, nos hará sonreír durante el día; nos ayudará a cumplir mejor nuestros deberes, en la oficina, en el campo, en la calle, etc. Se pronuncia con facilidad, sin distraerse y con agrado.
Un "Jesús, María, os amo, salvad las almas", santifica los sudores, suaviza las penas. Convierte la tristeza en alegría. Sostiene y consuela luchas de la vida. Ayuda en las tentaciones. Hace agradable el trabajo. Convierte en alegría el llanto. Fortalece y consuela en las enfermedades. Y trae las bendiciones sobre los trabajos y sobre las familias.
Un "Jesús, María, os amo, salvad las almas". Ayudará a calmar tu indignación, a convertir tu ira en mansedumbre. Sabrás mostrarte benévolo al que te ofende. Volver el bien por el mal. Conduce a efectos nobles; palabras verdaderas, obras grandes y sacrificios heroicos, iluminará tu entendimiento con luces sobrenaturales; estimulará el bien, retraerá el mal. Obtendrá el arrepentimiento al pecador; en el justo avivará la fe y le hará suspirar por la felicidad eterna.
Dios merece ser amado por ser nuestro Sumo Bien. Esta Jaculatoria es un dulce cántico para Jesús y María.
¡Cuán dulce es repetirlo frecuentemente! ¡Cuán agradable es avivar el fuego de amor a Dios!
Y habiéndolo pronunciado millares de veces durante tu vida, ¡cuán alegre será tu hora de la muerte, y qué gozosa volará tu alma al abrazo de Jesús y María en el cielo!
Dijo Jesús a Sor Consolata:
"Recuerda que un Acto de amor decide la salvación eterna de un alma y, vale como reparación de mil blasfemias. Sólo en el cielo conocerás su valor y fecundidad para salvar almas".
"No pierdas tiempo, todo Acto de amor es un alma". Cuando tengas tiempo libre y no tengas otra cosa que hacer, toma tu corona del Rosario en tus manos y a cada cuenta repite: "Jesús, María, os amo, salvad las almas"... En cuatro o cinco minutos habrás hecho pasar por tus dedos todas las cuentas y habrás salvado 55 almas de pecadores, habrás reparado por 55.000 blasfemias.
Y si esto lo repites varias veces o muchas veces al día podrás salvar centenares y miles y hasta millones de almas... Y esto sin ser misionero entre los paganos, ni predicador...
¡Cuánto consuelo en la hora de la muerte y cuánta gloria tendrás en el cielo!
Dice San Agustín: "Quién salva un alma, asegura su propia salvación", y quién salva centenares y millares y hasta millones de almas, con un medio tan fácil y tan sencillo, sin salir de su casa, ¿que premio no tendrá en el cielo?
 Nuestro Señor le pedía a Sor Consolata que repitiera frecuentemente ese acto de amor hasta ser incesante, es decir, continuamente, porque continuamente van muchas almas al infierno porque no hay quién las salve... Repitamos todo lo que podamos esta Acto de amor: "JESUS, MARIA, OS AMO SALVAD LAS ALMAS", para que sean muchas las almas que arranquemos al infierno para hacerlas felices eternamente en el cielo. Las almas que salvamos con este Acto de Amor, será un día nuestra corona de gloria en el cielo.
Cuando uno está ocupado con trabajos manuales, se puede repetir este Acto de Amor con la mente y tiene su mismo valor como lo dijo un día Nuestro Señor Jesucristo a Sor Consolata.
Ha habido almas que han salvado varios millones de almas, con este medio tan sencillo...
Y nosotros por qué no podríamos hacer lo mismo en lugar de perder un tiempo tan precioso en charlas inútiles; repitamos frecuentemente este Acto de Amor, y así acumularemos tesoros preciosísimos para el Cielo.
 "JESUS, MARIA, OS AMO, SALVAD LAS ALMAS":
-por la Iglesia y por el Papa
-por la santificación de los sacerdotes
-por las almas del Purgatorio
-por los agonizantes
-por los que se confiesan sacrílegamente
-por los que no asisten a misa los domingos
-por los misioneros
-por los enfermos
-por la conversión de los pecadores
-por la mayor santificación de los justos

En las dudas, en las tentaciones.
En las dificultades de la vida, Por algún intención en particular.

Podemos enseñarlo también a nuestros amigos y parientes que lo recen, que lo propaguen. Gran alivio sentirá el moribundo si se le sugiere al morir.
Al levantarnos sea nuestro pensamiento. Al acostarnos nuestra última oración.
Los que se salvaron están en el cielo por haber amado a Dios. Los grados de gloria en el cielo se miden por la intensidad del amor que las almas practicaron en la vida.
Sólo entonces nos daremos cuenta de lo que vale un Acto de Amor y de su fecundidad en salvar almas.
Sor Consolata le pidió un día a Jesús: "Jesús enséñame a orar". Y he aquí la Divina respuesta: " ¿No sabes orar?" ¿Hay acaso oración más hermosa y que sea más grata que el Acto de Amor?