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Ora todos los días muchas veces: "Jesús, María, os amo, salvad las almas".
"Padre eterno, yo te ofrezco la preciosísima Sangre de tu Divino Hijo Jesús, en unión con las misas celebradas hoy día a través del mundo por todas las benditas ánimas del purgatorio."
Padre Eterno, te ofrezco las llagas de Nuestro Señor Jesucristo, para curar las llagas de nuestras almas.

El Padre nos dice como amar de verdad:

Ama quien todo lo entrega

Ama quien todo lo da

Ama quien nada espera

Ama quien no desespera y confía

Ama quien deposita en mis benditas manos su vida y no exige más

Ama hijos míos quien entrega su propia vida en beneficio de los demás

Ama quien respetuosamente dice te amo señor, pero tus gobiernas mi vida y no yo

Ama sobre todo quien enseña, quien transmite mi palabra, aún a costa de su propio dolor.


Hija: Quiero que tus hermanos se abandonen en el Señor.
Aquellos que no logran despegarse del materialismo, los que caen en las debilidades humanas, los que son tentados por satanás deben orar diciendo:

Señor, llévame de Tu Mano
no quiero perder Tu Senda.
Quita el enemigo de mi lado
sólo Tú puedes hacerlo.
Sana mi corazón herido,
para llenarlo con Tu Nombre.
Amén.
Esta oración los hará conmover.
Gloria a Dios.