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Ora todos los días muchas veces: "Jesús, María, os amo, salvad las almas".

El Corazón de Jesús se encuentra hoy Locamente Enamorado de vosotros en el Sagrario. ¡Y quiero correspondencia! (Anda, Vayamos prontamente al Sagrario que nos está llamando el mismo Dios).

ESTEMOS SIEMPRE A FAVOR DE NUESTRO PAPA FRANCISCO, ÉL PERTENECE A LA IGLESIA DE CRISTO, LO GUÍA EL ESPÍRITU SANTO.

Oración por los cristianos perseguidos

Padre nuestro, Padre misericordioso y lleno de amor, mira a tus hijos e hijas que a causa de la fe en tu Santo Nombre sufren persecución y discriminación en Irak, Siria, Kenia, Nigeria y tantos lugares del mundo.

Que tu Santo Espíritu les colme con su fuerza en los momentos más difíciles de perseverar en la fe.Que les haga capaces de perdonar a los que les oprimen.Que les llene de esperanza para que puedan vivir su fe con alegría y libertad. Que María, Auxiliadora y Reina de la Paz interceda por ellos y les guie por el camino de santidad.

Padre Celestial, que el ejemplo de nuestros hermanos perseguidos aumente nuestro compromiso cristiano, que nos haga más fervorosos y agradecidos por el don de la fe. Abre, Señor, nuestros corazones para que con generosidad sepamos llevarles el apoyo y mostrarles nuestra solidaridad. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

sábado, 1 de abril de 2017

OREMOS HOY: La Fantástica Devoción a las Llagas del Hombro de Jesús


Visiones de Místicos y Sábana Santa confirman la herida.
Y en Medjugorje se encuentra la explicación.
A varios videntes y santos se les ha dado la gracia de conocer detalles sobre la crucifixión de Jesús.
Y de ellos tenemos detalles que no aparecen en la Biblia.
¿Pero qué fin persigue el cielo pidiendo la devoción a las heridas de Jesús, por ejemplo a la llaga del hombro?



Estudios científicos han confirmado recientemente algo sobre la Sábana Santa de Turín que los santos ya sabían por estas visiones.
Y María mostró a los videntes de Medjugorje cuando todavía eran niños los motivos de por qué el Cielo presenta esta imágenes y llama a su devoción.

LAS VISIONES

San Bernardo de Claraval, en éxtasis, le preguntó a Jesús cuál era su mayor sufrimiento no registrado y la herida que causó el mayor dolor en el Calvario y Jesús respondió:
“Yo tenía una en mi hombro, mientras soportaba Mi Cruz en el Camino de los Dolores.
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Una herida grave que era más dolorosa que los demás y que no es registrada por los hombres.
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Honra a esta herida con tu devoción y te concederé las gracias que pidas a través de su virtud y mérito.
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Y en lo que respecta a todos los que se veneren esta herida, voy a remitir todos sus pecados veniales y ya no me acordaré de sus pecados mortales”.


Ana Catalina Emmerich en la Pasión Dolorosa de Nuestro Señor Jesucristo dijo:
“Había una herida terrible en el hombro que había llevado el peso de la Cruz.
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Y toda la parte superior del cuerpo estaba cubierto de moretones y muchas marcas de los golpes de los azotes.”

Y más recientemente, en el encuentro de dos futuros santos, el San Karol Wojtyla (Juan Pablo II) le preguntó al Padre Pío cuál de sus heridas de los estigmas le hacía sufrir más, el Padre Pío contestó:
“Es mi herida en el hombro, que nadie conoce y nunca se ha curado o tratado”.

En 2008, 40 años después de la muerte del padre Pío, el autor Frank Rega escribió sobre el Padre Pío:

Hubo un tiempo en que el Padre había confiado al hermano Modestino Fucci, el portero del monasterio del Padre Pío en San Giovanni Rotondo, Italia, que sus dolores más grandes se producían cuando cambiaba su camiseta.

El Hermano Modestino, al igual que el padre Wojtyla, pensaron que el Padre Pío se refería a los dolores de la herida en el pecho.

Entonces, el 4 de febrero de 1971, al Hermano Modestino se le asignó la tarea de hacer un inventario de todos los elementos en la celda del convento donde falleció el padre, así como de sus pertenencias en los archivos.

Ese día Modestino descubrió que una de las camisetas del Padre Pio tenía una mancha de sangre en forma de círculo en la zona del hombro derecho.

Esa misma noche, el Hermano Modestino preguntó al Padre Pío, en oración, que le iluminara sobre el significado de la camiseta manchada de sangre.

Él le pidió al Padre que le diera una señal si realmente llevaba la misma herida del hombro que Cristo. 

Luego se fue a dormir, para despertar a la una de la mañana con un dolor insoportable en su hombro, como si hubiera sido cortado con un cuchillo hasta el hueso del hombro.
Él sentía que moriría de dolor si continuaba, pero duró muy poco tiempo.
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A continuación, la sala se llenó con el aroma de un perfume celestial de flores – el signo de la presencia espiritual del Padre Pío – y oyó una voz que decía: “¡Esto es lo que yo tenía que sufrir!”

Así que aunque la Biblia no hace mención de esta herida, los santos nos dicen que Jesús sufrió inmensamente.




EL ANÁLISIS DE LA SÁBANA SANTA

Pero ¿cómo podemos saber que es verdad? 

Pues aquí es donde la ciencia y la Sábana Santa de Turín entran en esta historia. Vatican Insider dice que

“Cuatro profesores universitarios han publicado un artículo en la revista “Injury”, revelando que el hombre crucificado que estaba envuelto en el sudario de Turín sufrió una dislocación del húmero, la parálisis de un brazo y un traumatismo violento en el cuello y el pecho”.
“Se cree que la persona cuya figura está impresa en la Sábana Santa ha colapsado bajo el peso de la cruz, o del “patíbulo”, como se le conoce en el estudio a la parte horizontal de la cruz.
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El Hombre de la Sábana Santa explican los académicos, cayó hacia adelante y sufrió un “violento” golpe “mientras caía a tierra”.
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“La parálisis del cuello y de los músculos del hombro” fue “causada por un objeto pesado que golpeó la parte posterior del cuello y el hombro, causando el desplazamiento de la cabeza al lado opuesto a la depresión del hombro”.

“En este punto, habría sido imposible que el portador de la cruz siguiera manteniéndola y esto trae a la mente el pasaje del Evangelio que describe cómo los soldados obligaron a Simón de Cirene recoger la cruz de Jesús. 

No fue un acto de compasión, por lo tanto, sino de necesidad. 

Esto explica por qué “el hombro derecho está más bajo que el izquierdo en 10 ± 5 grados” y el ojo derecho se retrae en la órbita”, debido a la parálisis de todo el brazo, dicen los académicos”.

Que el hombre de la Sábana Santa es nuestro Señor, hay pocas dudas. La ciencia confirma lo que los santos ya sabían y es fascinante.

¿PARA QUE SE HACEN ESTAS REVELACIONES?

La respuesta la podemos hallar en una charla que María tuvo con los videntes de Medjugorje cuando eran niños.

Marija Pavlovic en una entrevista con el P. Livio Fanzaga en Radio María habló de que la Reina de la Paz le mostró a Cristo en su pasión, como una enseñanza para que se difundan esta imagen y la devoción.



El P. Livio le preguntó:

¿En los primeros años de las apariciones, Nuestra Señora permitió que vieran a Jesús durante la pasión?

Marija contestó:

Sí. En tiempos difíciles, durante el comunismo, cuando no sabíamos si el día siguiente estaríamos aún con vida. 

Un día la policía nos llevó a su oficina y luego a un hospital psiquiátrico para asustarnos. Nos dijeron que nos iban a dejar ahí. 

Recuerdo que estábamos muy asustados porque Yugoslavia era comunista en ese momento y muchas personas simplemente desaparecían. Incluso en Medjugorje. 

Recuerdo a un chico que se había convertido en un médico. Fue llevado por los militares y nunca volvió a casa. ¡El desapareció! Como él, muchos otros han desaparecido. 

Así que pensé que podríamos llegar a la misma suerte, ya que para ellos éramos un obstáculo, ya que éramos testigos de nuestra fe, el cristianismo y la presencia de la Virgen. 

Podrían matarnos y decir: “No más”, y nadie se preguntaría por qué. 

En ese día, cuando volvimos del hospital, cuando la Virgen se apareció lloramos y nos dijo:
“No podemos hacer esto, somos todavía demasiado pequeños.
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El sufrimiento es demasiado, muy grande para nosotros”.

Así que Nuestra Señora nos mostró Jesús con la corona de espinas en la cabeza, con mucha sangre en la cara, y con las marcas de los azotes.
Entonces ella nos dijo: “Jesús sufrió por amor a ti, ¿no lo amas?”
Entonces dijimos que queríamos ayudar a Jesús a llevar su cruz y sufrir por esta pobre humanidad que necesita a Jesús porque está sin Dios y sin futuro, como dice la Virgen. 




ORACIÓN A LA HERIDA EN EL HOMBRO DE JESÚS, DE SAN BERNARDO 


Oh amado Jesús, manso Cordero de Dios, a pesar de ser yo una criatura miserable y pecadora, te adoro y venero la llaga causada por el peso de vuestra cruz que abriendo vuestras carnes desnudó los huesos de vuestro hombro sagrado y de la cual vuestra Madre Dolorosa tanto se compadeció.

También yo, oh carísimo Jesús, me compadezco de Vos y desde el fondo de mi corazón te glorifico y te agradezco por esta llaga dolorosa de vuestro hombro en la que quisiste cargar vuestra cruz por mi salvación.

Ah! por los sufrimientos que padeciste y que aumentaron el enorme peso de vuestra cruz, ruégote con mucha humildad, ten piedad de mi, pobre criatura pecadora, perdonad mis pecados y conducidme al cielo por el camino de la cruz. 

Se rezan siete Ave María y se agrega:

Madre santísima imprime en mi corazón las llagas de Jesucristo crucificado…
(Indulgencia de 300 días)

Oh dulcísimo Jesús, no seas mi juez sino mi salvador… (Indulgencia de 100 días)

Y aquí hay otras dos oraciones.

ORACIÓN A LA LLAGA DEL CORAZÓN DE JESÚS

Oh dulcísimo Jesús mío, sea la llaga de vuestro Sacratísimo Corazón mi refugio, mi fuerza y protección contra vuestra justa ira, contra el pecado, y en especial contra el pecado mortal, contra los engaños de la carne, del mundo y del demonio y defensa contra mí amor propio, contra todos los males del cuerpo y del alma.

Sea vuestra llaga sacratísima la tumba donde sepultar mis innumerables pecados, los cuales detesto y aborrezco, echándolos en el abismo abierto de esta santísima llaga, abierta por el amor, para nunca jamás volverlos a ver.

Oh amabilísimo Jesús, por la llaga de vuestro Corazón, concededme una sola gota de esa sangre preciosísima que de él fluye, como prenda de eterno perdón de mis pecados.

En esta llaga profunda, escondedme y guardadme allí como prisionero de amor; allí purificadme, disolvedme, cambiadme en un amante de vuestro Corazón llagado.

Convertidme en otro Corazón de Jesús, para que así no piense, ni diga ni haga nada, sino lo que es de vuestro mayor agrado. Así sea.

SALUDOS A LAS SANTAS LLAGAS DE SANTA MATILDE

Llagas de mi Jesús, os saludo. Os saludo en la omnipotencia del Padre que os ha decretado; en ha sabiduría del hijo que os ha sufrido y en la bondad del Espíritu Santo, que por vuestro medio ha redimido el mundo. Os recomiendo mi alma. Protegedme contra las asechanzas del tentador, en la vida y en la hora de mi muerte. Así sea.

Fuentes:


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