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Ora todos los días muchas veces: "Jesús, María, os amo, salvad las almas".

El Corazón de Jesús se encuentra hoy Locamente Enamorado de vosotros en el Sagrario. ¡Y quiero correspondencia! (Anda, Vayamos prontamente al Sagrario que nos está llamando el mismo Dios).

ESTEMOS SIEMPRE A FAVOR DE NUESTRO PAPA FRANCISCO, ÉL PERTENECE A LA IGLESIA DE CRISTO, LO GUÍA EL ESPÍRITU SANTO.

Oración por los cristianos perseguidos

Padre nuestro, Padre misericordioso y lleno de amor, mira a tus hijos e hijas que a causa de la fe en tu Santo Nombre sufren persecución y discriminación en Irak, Siria, Kenia, Nigeria y tantos lugares del mundo.

Que tu Santo Espíritu les colme con su fuerza en los momentos más difíciles de perseverar en la fe.Que les haga capaces de perdonar a los que les oprimen.Que les llene de esperanza para que puedan vivir su fe con alegría y libertad. Que María, Auxiliadora y Reina de la Paz interceda por ellos y les guie por el camino de santidad.

Padre Celestial, que el ejemplo de nuestros hermanos perseguidos aumente nuestro compromiso cristiano, que nos haga más fervorosos y agradecidos por el don de la fe. Abre, Señor, nuestros corazones para que con generosidad sepamos llevarles el apoyo y mostrarles nuestra solidaridad. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

viernes, 17 de febrero de 2017

La emotiva carta de una enferma terminal de cáncer en contra de la eutanasia


Julie Morgan fue diagnosticada hace cuatro años con cáncer de pecho. Ha escrito esta carta en el periódico australiano contando su experiencia como cuidadora de su amigo fallecido y como enferma. "El debate me preocupa y me da miedo", asegura.
Juan Robles -
16/02/2017

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Julie Morgan / Sydney Morning Herald

La eutanasia es una cuestión que está siendo debatida en muchos países del mundo, también en Australia. Allí, Julie Morgan explica en una carta al Sydney Morning Herald su opinión contraria a esta muerte asistida y cómo le asusta.

En los próximos meses se debatirá en New South Wales, en la costa Este de Australia, la legalización de la eutanasia. Este hecho ha ‘armado’ a Julie de valor para escribir una inspiradora carta en uno de los periódicos de Sydney.

En esta carta, titulada “Soy enferma terminal y el debate de la eutanasia me asusta”, empieza de forma desgarradora: “Los médicos me han dicho que me quedan unos pocos meses de vida”.

Julie explica que su historia está relacionada con la de su mejor amiga y compañera de piso, que a lo largo de estos cuatro años, fue diagnosticado con cáncer de pulmón para posteriormente fallecer a causa de éste.

“El hecho de que morir es la ‘libre elección’ de una persona simplemente no tiene sentido”, asegura Julie

“Los últimos cuatro años me han dado una ventana única a la complejidad de la muerte y de morir, de vivir y amar, de aguantar y de dejarlo ir”, asegura Morgan en su carta en relación a su enfermedad y a la de su amiga.

Posteriormente, Julie habla sobre ley que se debatirá. “Sin duda una de las ideas que expondrán será que tenemos el derecho a la ‘libre elección’, cuando se trata de nuestra muerte”, señala Julie.

Esta mujer australiana asegura que “el debate me preocupa y me da miedo a diferentes niveles”.

Julie se muestra claramente contraria a la eutanasia, “el hecho de que morir es la ‘libre elección’ de una persona simplemente no tiene sentido”. En palabras de la propia Morgan, esta hipotética aprobación sería un “movimiento retrógrado”.
“Como he vivido, moriré, con integridad y gracia”

Julie finaliza con unas líneas en las que expresa sus sentimientos y sus vivencias. “La idea de que mi cuerpo necesite ayuda no me emociona. Pero así como yo cuidé y amé a mi amiga, tendré que dejar que otros me cuiden y amen de la misma manera. No hay nada indigno en eso” escribe.

“Mi experiencia de ser cuidador principal me dice que mientras me muero, la presencia de personas con la capacidad emocional se sentarse conmigo durante largas horas y quedarse conmigo aunque parezca que ya no estoy presente para ellos está más allá de la medida” indica.

Y concluye, “Estoy segura de que conoceré sus voces, que conoceré su tacto. Así como los médicos alivian mi dolor físico, confío en que mi familia y amigos estarán conmigo para que, como he vivido, moriré, con integridad y gracia”.

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