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Ora todos los días muchas veces: "Jesús, María, os amo, salvad las almas".

El Corazón de Jesús se encuentra hoy Locamente Enamorado de vosotros en el Sagrario. ¡Y quiero correspondencia! (Anda, Vayamos prontamente al Sagrario que nos está llamando el mismo Dios).

ESTEMOS SIEMPRE A FAVOR DE NUESTRO PAPA FRANCISCO, ÉL PERTENECE A LA IGLESIA DE CRISTO, LO GUÍA EL ESPÍRITU SANTO.

Oración por los cristianos perseguidos

Padre nuestro, Padre misericordioso y lleno de amor, mira a tus hijos e hijas que a causa de la fe en tu Santo Nombre sufren persecución y discriminación en Irak, Siria, Kenia, Nigeria y tantos lugares del mundo.

Que tu Santo Espíritu les colme con su fuerza en los momentos más difíciles de perseverar en la fe.Que les haga capaces de perdonar a los que les oprimen.Que les llene de esperanza para que puedan vivir su fe con alegría y libertad. Que María, Auxiliadora y Reina de la Paz interceda por ellos y les guie por el camino de santidad.

Padre Celestial, que el ejemplo de nuestros hermanos perseguidos aumente nuestro compromiso cristiano, que nos haga más fervorosos y agradecidos por el don de la fe. Abre, Señor, nuestros corazones para que con generosidad sepamos llevarles el apoyo y mostrarles nuestra solidaridad. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

sábado, 4 de febrero de 2017

Los cristianos son excluidos de los planes de reconstrucción de Irak

(ADI).- Los cristianos están siendo excluidos de los planes de reconstrucción previstos para el norte de Irak, erosionando la probabilidad de que estos fieles regresen a sus hogares una vez que el Estado Islámico (Daesh, por su acrónimo en árabe) haya sido derrotado militarmente, señaló recientemente una alianza de organizaciones benéficas que trabajan en el país.
Los cristianos locales creen firmemente que Irak es su patria espiritual. La presencia de las primeras comunidades se remonta al menos al siglo III. Antes de 2003, había más de 1,5 millones de fieles en el país, pero ahora oscilan entre los 200 mil y los 500 mil. Aproximadamente el 70% de los cristianos iraquíes pertenecen a la tradición caldea. El resto son siro-ortodoxos, siro-católicos, armenios y protestantes.
Después de la invasión aliada, muchos fieles huyeron del área de Bagdad hacia el norte de Irak, donde en algunos pueblos (como Qaraqosh) los cristianos habían sido casi el 95% antes del 2003. Se estima que en el momento en que la ciudad de Mosul fue invadida por las milicias de Daesh en junio de 2014, solo quedaron en la zona unos 3.000 creyentes de los 35 mil que había en el 2003.
En un informe de 88 páginas, titulado Ensuring Equality (Asegurar la Igualdad), las citadas organizaciones benéficas dijeron que es “evidente” que los líderes de las comunidades religiosas minoritarias están siendo excluidos del Plan de Reconstrucción Nacional que están siendo elaborado por Irak y otras potencias regionales.
Los autores del documento reconocieron que es vital que los cristianos y otras minorías defiendan sus intereses si quieren sentirse lo suficientemente seguros como para regresar a Mosul o a las aldeas de la llanura de Nínive, reconstruir sus comunidades y emprender un proceso de reconciliación. “Esto debe incluir el estatus de ciudadanía plena y la reconstrucción de iglesias y centros comunitarios”, indicaron en el texto.
Las entidades caritativas también denunciaron que los cristianos no están siendo apoyados por las instituciones donantes internacionales, como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR, en inglés UNHCR, United Nations High Commissioner for Refugees), y dependen de las Iglesias que cuentan con fondos limitados y están tratando de gestionar sus propios programas de ayuda.
Entre los firmantes del estudio, la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada, el Fondo de Ayuda de la Iglesia Asiria Oriental, la Red Siria por los Derechos Humanos, los Cristianos Sirios por la Paz, la Iglesia Alianza Cristiana Evangélica en el Líbano y la Iglesia de la Alianza de Jordania.
Todas las organizaciones involucradas en este informe declararon que “la inmensa mayoría de los cristianos y otras ‘minorías’ evitan los campamentos e instalaciones del ACNUR debido a la persistencia de la discriminación y persecución”. “Es totalmente inaceptable que un lugar de refugio sea un lugar que infunda terror y repela a aquellos a los que está destinado a salvar y proteger”, enfatizaron.
Asimismo, lamentaron que los que permanecen fuera de los campamentos del ACNUR obtienen “una distribución desigual de la ayuda internacional, la financiación, el apoyo político, la atención de los medios de comunicación y las solicitudes de asilo”.
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Por los citados motivos, los autores del informe instaron al ACNUR a que abandone su enfoque que se basa en “la necesidad y no en el credo” y reconozca las experiencias particulares de las minorías. Pidieron al ACNUR que abra más unidades móviles de registro para permitir que los solicitantes de asilo fuera de los campamentos de la ONU –que tienden a ser no musulmanes–se registren. También urgieron al ACNUR a emplear a más personal no musulmán de registro y seguridad, y a traductores, para reducir la discriminación contra los no musulmanes.
En otro punto del documento, recomendaron a los gobiernos occidentales que promuevan la tolerancia hacia las minorías oponiéndose a los medios de comunicación que promueven el extremismo, y destacaron que el ACNUR debería dar una protección urgente a los conversos del islam al cristianismo, porque “se enfrentan a un alto riesgo de asesinato, incluso a manos de sus compañeros migrantes en Europa”.
Por último, el documento señaló la necesidad de dar ayuda a los países balcánicos que expresaron su deseo de acoger a los refugiados cristianos como parte de su “asignación de la UE”. “En el presente esto está siendo socavado por la presión y las amenazas de Alemania y la mano muerta de la corrección política”, concluyeron las entidades caritativas.
Una delegación internacional de líderes religiosos concluyó una visita a Irak el pasado 24 de enero, que se centró en el futuro de los sectores vulnerables de la sociedad iraquí tras la esperada derrota militar de Daesh. Los  líderes religiosos instaron a los donantes internacionales a dar una respuesta de emergencia para apoyar los esfuerzos dirigidos a restablecer la seguridad, estabilizar y reconstruir las comunidades y sociedades afectadas.
Los 14 integrantes del grupo, coordinados por el Consejo Mundial de Iglesias (CMI), pasaron cinco días en Irak, tanto en Bagdad como en el norte de la región del Kurdistán. La delegación se reunió con los líderes políticos de alto nivel del gobierno federal de Irak, en Bagdad, y del gobierno regional del Kurdistán, en Erbil, con parlamentarios que representan a las comunidades minoritarias, los jefes de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas para Irak, los representantes de otras comunidades religiosas de Irak, así como con los jefes de las Iglesias cristianas del país y con jóvenes cristianos.
Tras escuchar un informe del coordinador humanitario de la ONU en Irak, el reverendo Frank Chikane, moderador de la Comisión de las Iglesias para Asuntos Internacionales del CMI, subrayó que “el apoyo de los donantes internacionales es lamentablemente insuficiente para satisfacer las necesidades continuas, dejando a las comunidades de acogida y al gobierno regional del Kurdistán que lleven la carga por su cuenta”.
La Unión Europea está evitando el debate sobre los problemas de los cristianos en Oriente Medio bajo el infame pretexto de la corrección política, reiteró la semana pasada el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Sergey Lavrov.
Mientras tanto, el digital Al-Monitor informó que la viabilidad del proyecto para la reconciliación nacional iraquí, esbozado en el mes de diciembre en un documento denominado “acuerdo nacional”, está amenazado por su exclusión de las poblaciones minoritarias del país, tales como los cristianos asirios.
Uno de los pocos diputados cristianos de Irak, Yonandam Kanna, secretario general del Movimiento Democrático Asirio, aseguró que el acuerdo no incluye ninguna cláusula que determine el destino de las zonas en disputa de las minorías, cuyo control es pretendido por Irak y la región semi-autónoma kurda, tales como la Llanura de Nínive para los cristianos y shabaks.
“Las minorías no tienen voz en esto y ni siquiera se les permite determinar su propio destino. El acuerdo no tiene en cuenta las opiniones de los cristianos o yazidis, ni de otros grupos minoritarios menos influyentes”, añadió.
Kanna criticó previamente los proyectos de reconciliación nacional presentados por los grupos políticos mayoritarios por no garantizar que las personas que cometieron atrocidades contra las minorías, como los yazidis y los cristianos, serían llevadas ante la justicia.
Otro diputado cristiano iraquí apuntó en una conferencia pronunciada en Washington el pasado verano que el Parlamento iraquí “no tiene en cuenta a las minorías”.
La organización internacional Open Doors (Puertas Abiertas), junto con otras, elaboró un estudio detallado sobre la contribución vital que hacen los cristianos en Irak (y Siria). “Necesitamos el reconocimiento del papel vital de la Iglesia en la reconstrucción y la reconciliación… Mantener la presencia de los cristianos no solo les beneficiará a ellos, sino que también será un bien para la sociedad en su conjunto. En los informes y las investigaciones que hemos realizado, hemos trazado, en cierto modo, todas las contribuciones que los cristianos han aportado a Irak”, recalcó el coordinador del informe.
“Los cristianos fueron los primeros en introducir obras de caridad y ONG. Los vemos involucrados en la política y en el desarrollo del Estado iraquí. Los cristianos están entre los empresarios más conocidos. Y en el futuro los cristianos, junto con otras minorías, serán de vital importancia para la estabilidad de Irak. Los políticos y los investigadores están de acuerdo en que necesitamos mantener la diversidad para contrarrestar el extremismo y la radicalización. Necesitamos la diversidad para garantizar una paz sostenible y una estabilidad duradera en Oriente Medio”, insistió.
La forma en que Open Doors está abordando estos temas implica trabajar con los líderes de las Iglesias locales, involucrarse con los gobiernos y tomadores de decisiones en todo el mundo, y tratar de recopilar “Un Millón de Voces” (One Million Voices) a través de una petición de firmas en apoyo de un campaña para llevar “Esperanza para Oriente Medio”, concluyó.
(Fuente: World Watch Monitor)

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