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Ora todos los días muchas veces: "Jesús, María, os amo, salvad las almas".

El Corazón de Jesús se encuentra hoy Locamente Enamorado de vosotros en el Sagrario. ¡Y quiero correspondencia! (Anda, Vayamos prontamente al Sagrario que nos está llamando el mismo Dios).

ESTEMOS SIEMPRE A FAVOR DE NUESTRO PAPA FRANCISCO, ÉL PERTENECE A LA IGLESIA DE CRISTO, LO GUÍA EL ESPÍRITU SANTO.

Oración por los cristianos perseguidos

Padre nuestro, Padre misericordioso y lleno de amor, mira a tus hijos e hijas que a causa de la fe en tu Santo Nombre sufren persecución y discriminación en Irak, Siria, Kenia, Nigeria y tantos lugares del mundo.

Que tu Santo Espíritu les colme con su fuerza en los momentos más difíciles de perseverar en la fe.Que les haga capaces de perdonar a los que les oprimen.Que les llene de esperanza para que puedan vivir su fe con alegría y libertad. Que María, Auxiliadora y Reina de la Paz interceda por ellos y les guie por el camino de santidad.

Padre Celestial, que el ejemplo de nuestros hermanos perseguidos aumente nuestro compromiso cristiano, que nos haga más fervorosos y agradecidos por el don de la fe. Abre, Señor, nuestros corazones para que con generosidad sepamos llevarles el apoyo y mostrarles nuestra solidaridad. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

martes, 31 de enero de 2017

PARABOLAS DE JESUS DE NAZARETH


EL BUEN SAMARITANO

“-Entonces Jesús tomando la palabra dijo: Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó, y cayó en mano de ladrones, que le despojaron de todo, le cubrieron de heridas, y se fueron, dejándolo medio muerto. Bajaba casualmente por el mismo camino un sacerdote, y aunque le vio pasó de largo. Igualmente un levita, a pesar de que se halló vecino al sitio, y le miró, siguió adelante. Pero un caminante samaritano, llegó a donde estaba, y viéndole se movió a compasión; y arrimándose, vendó sus heridas bañándolas con aceite y vino; y subiéndole en su cabalgadura, le condujo al mesón, y cuidó de él. Al día siguiente sacó dos denarios, y se los dio al mesonero, diciéndole: Cuídame este hombre; y todo lo que gastares de más yo te lo abonaré a mi vuelta. ¿Quién de estos tres te perece haber sido prójimo del que cayó en manos de los ladrones? –Aquél, respondió el doctor, que usó con él de misericordia. Pues anda, le dijo Jesús, y haz tu otro tanto...”
San Lucas 10/ 30-37

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