.

Ora todos los días muchas veces: "Jesús, María, os amo, salvad las almas".

El Corazón de Jesús se encuentra hoy Locamente Enamorado de vosotros en el Sagrario. ¡Y quiero correspondencia! (Anda, Vayamos prontamente al Sagrario que nos está llamando el mismo Dios).

ESTEMOS SIEMPRE A FAVOR DE NUESTRO PAPA FRANCISCO, ÉL PERTENECE A LA IGLESIA DE CRISTO, LO GUÍA EL ESPÍRITU SANTO.

Oración por los cristianos perseguidos

Padre nuestro, Padre misericordioso y lleno de amor, mira a tus hijos e hijas que a causa de la fe en tu Santo Nombre sufren persecución y discriminación en Irak, Siria, Kenia, Nigeria y tantos lugares del mundo.

Que tu Santo Espíritu les colme con su fuerza en los momentos más difíciles de perseverar en la fe.Que les haga capaces de perdonar a los que les oprimen.Que les llene de esperanza para que puedan vivir su fe con alegría y libertad. Que María, Auxiliadora y Reina de la Paz interceda por ellos y les guie por el camino de santidad.

Padre Celestial, que el ejemplo de nuestros hermanos perseguidos aumente nuestro compromiso cristiano, que nos haga más fervorosos y agradecidos por el don de la fe. Abre, Señor, nuestros corazones para que con generosidad sepamos llevarles el apoyo y mostrarles nuestra solidaridad. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

domingo, 15 de enero de 2017

PARABOLAS DE JESUS DE NAZARETH


EL PRESTAMISTA Y LOS DOS DEUDORES
“-Lo que viendo el fariseo que le había convidado, decía para consigo: si este hombre fuera profeta, bien conocería quién, y qué tal es la mujer que le está tocando, o que es una mujer de mala vida. Jesús respondiendo a su pensamiento, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Di, maestro, respondió él.
-Cierto acreedor tenía dos deudores, uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta. No teniendo ellos con que pagar, perdonó a ambos la deuda. ¿Cuál de ellos a tu parecer le amará más? Respondió Simón: Hago juicio que aquel a quién se perdonó más. Y le dijo Jesús: has juzgado rectamente y volviéndose hacía la mujer, dijo a Simón: ¿Ves a esta mujer? Yo entré en tu casa, y no me has dado agua con que se lavaran mis pies; más esta ha bañado mis pies con sus lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos. Tú no me has dado el ósculo de la paz; pero ésta desde que llegó no ha cesado de besar mis pies.
Tú no has ungido con óleo o perfume mi cabeza; y ésta ha derramado sobre mis pies sus perfumes. Por todo lo cual te digo que le serán perdonados muchos pecados, porque ha amado mucho. Que ama menos a quien menos se le perdona, en seguida dijo a la mujer: perdonados te son tus pecados. Y luego los convidados empezaron a decir interiormente: ¿Quién es este que también perdona pecados? Mas él dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, vete en paz.”
San Lucas 7/ 39-50

No hay comentarios:

Publicar un comentario