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Ora todos los días muchas veces: "Jesús, María, os amo, salvad las almas".

El Corazón de Jesús se encuentra hoy Locamente Enamorado de vosotros en el Sagrario. ¡Y quiero correspondencia! (Anda, Vayamos prontamente al Sagrario que nos está llamando el mismo Dios).

ESTEMOS SIEMPRE A FAVOR DE NUESTRO PAPA FRANCISCO, ÉL PERTENECE A LA IGLESIA DE CRISTO, LO GUÍA EL ESPÍRITU SANTO.

Oración por los cristianos perseguidos

Padre nuestro, Padre misericordioso y lleno de amor, mira a tus hijos e hijas que a causa de la fe en tu Santo Nombre sufren persecución y discriminación en Irak, Siria, Kenia, Nigeria y tantos lugares del mundo.

Que tu Santo Espíritu les colme con su fuerza en los momentos más difíciles de perseverar en la fe.Que les haga capaces de perdonar a los que les oprimen.Que les llene de esperanza para que puedan vivir su fe con alegría y libertad. Que María, Auxiliadora y Reina de la Paz interceda por ellos y les guie por el camino de santidad.

Padre Celestial, que el ejemplo de nuestros hermanos perseguidos aumente nuestro compromiso cristiano, que nos haga más fervorosos y agradecidos por el don de la fe. Abre, Señor, nuestros corazones para que con generosidad sepamos llevarles el apoyo y mostrarles nuestra solidaridad. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

lunes, 16 de enero de 2017

PARABOLAS DE JESUS DE NAZARETH


LAS OVEJAS Y LOS MACHOS CABRIOS

“-Cuando venga, pues, el hijo del hombre con toda su majestad, y acompañado de todos sus ángeles, se sentara entonces en el trono de su gloria; y hará compadecer delante de él a todas la naciones; y separará a los unos de los otros, como el pastor separa a las ovejas de los cabritos, poniendo a las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda.
Entonces el rey dirá a los que estarán a su derecha: Venid, benditos de mi padre, a tomar posesión del reino celestial, que os está preparando desde el principio del mundo; porque yo tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; era peregrino y me hospedasteis; estando desnudo, me cubristeis, enfermo y me visitáis; encarcelado y vinisteis a verme y a consolarme. A lo cual los justos responderán, diciendo:
¿Cuándo te vimos nosotros hambriento y te dimos de comer, sediento y te dimos de beber?; ¿Cuándo te hallamos desnudo y te vestimos?, o ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a visitarte? Y el rey respondió: siempre que lo hacéis con alguno de estos mis más pequeños hermanos, conmigo lo hicisteis.”
San Mateo 25/ 31-40

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