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martes, 22 de noviembre de 2016

El presidente de la conferencia episcopal católica griega acusa a los cuatro cardenales de cisma y herejía

El presidente de la conferencia episcopal católica griega acusa a los cuatro cardenales de cisma y herejía
SIN DAR UN SOLO ARGUMENTO SOBRE EL FONDO DE LOS DUBIA


El obispo emérito de Syros, Santorini y Creta y Presidente de la Conferencia Episcopal de Grecia, Mons. Frangkiskos Papamanolis, ha acusado de herejía, cisma y posible apostasía a los cuatro cardenales que han pedido aclaraciones al papa Francisco sobre la exhortación apostólica Amoris Laetitia. El prelado no aporta un solo argumento sobre el contenido de los dubia.
(InfoCatólica) Mons. Papamanolis, presidente de una conferencia episcopal cuyos obispos atienden a unos cincuenta mil católicos griegos, así como a los católicos extranjeros que residen en el país heleno, ha publicado una carta en la que arremete contra los cardenales Burke, Caffarra, Brandmuller y Meisner.
El obispo griego asegura que los purpurados han ofendido al Papa:
El hecho de que ustedes hayan esgrimido el título de cardenales no cambia el sentido de las palabras gravemente ofensivas para el obispo de Roma.
El prelado les acusa de un doble pecado:
el pecado de herejía (¿y de apostasía? De hecho, así comienzan los cismas en la Iglesia). Del documento que publicaron se deduce claramente que, en práctica, ustedes no creen en la suprema autoridad magisterial del Papa, reforzada por dos Sínodos de los obispos de todo el mundo. Se ve que el Espíritu Santo solo les inspira a ustedes y no al vicario de Cristo ni a los obispos reunidos en Sínodo;
- y mucho más grave, el pecado del escándalo, dado públicamente al pueblo cristiano en todo el mundo. Al respecto, Jesús dijo: «¡Ay del mundo a causa de los escándalos! Es inevitable que existan pero ¡ay de aquel que los causa!» (Mateo, 18, 7). «Pero si alguien escandaliza a uno de estos pequeños que creen en mí, sería preferible para él que le ataran al cuello una piedra de moler y lo hundieran en el fondo del mar» (Mateo, 18, 6).
El obispo Papamanolis no responde a ni uno solo de los argumentos de los cardenales pero aprovecha la ocasión para acusar a uno de ellos, de quien no da el nombre, de haber malinterpretado y manipulado su intervención en el último sínodo:
También escuché los comentarios que uno de ustedes hacía, durante una de las pausas, sobre una afirmación de mi intervención en el Aula sinodal, cuando declaré: «pecar no es fácil». Este hermano (uno de ustedes cuatro), hablando con sus interlocutores, cambiaba mis afirmaciones y me ponía en la boca palabras que nunca había pronunciado. Además, otorgaba a mis declaraciones una interpretación que no se podía relacionar de ninguna manera con lo que había afirmado.

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