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Ora todos los días muchas veces: "Jesús, María, os amo, salvad las almas".

El Corazón de Jesús se encuentra hoy Locamente Enamorado de vosotros en el Sagrario. ¡Y quiero correspondencia! (Anda, Vayamos prontamente al Sagrario que nos está llamando el mismo Dios).

ESTEMOS SIEMPRE A FAVOR DE NUESTRO PAPA FRANCISCO, ÉL PERTENECE A LA IGLESIA DE CRISTO, LO GUÍA EL ESPÍRITU SANTO.

Oración por los cristianos perseguidos

Padre nuestro, Padre misericordioso y lleno de amor, mira a tus hijos e hijas que a causa de la fe en tu Santo Nombre sufren persecución y discriminación en Irak, Siria, Kenia, Nigeria y tantos lugares del mundo.

Que tu Santo Espíritu les colme con su fuerza en los momentos más difíciles de perseverar en la fe.Que les haga capaces de perdonar a los que les oprimen.Que les llene de esperanza para que puedan vivir su fe con alegría y libertad. Que María, Auxiliadora y Reina de la Paz interceda por ellos y les guie por el camino de santidad.

Padre Celestial, que el ejemplo de nuestros hermanos perseguidos aumente nuestro compromiso cristiano, que nos haga más fervorosos y agradecidos por el don de la fe. Abre, Señor, nuestros corazones para que con generosidad sepamos llevarles el apoyo y mostrarles nuestra solidaridad. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Oremos hoy:




Fuente: www.centromedjugorje.org

He aquí una valiosa oración para obtener de Jesucristo la gracia de una buena muerte:

“Oh divino Corazón de Jesús, concédeme la gracia de vivir siempre según tu voluntad tanto en las horas más bellas, felices e importantes de mi vida como en los momentos difíciles. Concédeme estar siempre preparado para la última hora. Dame la valentía de ofrecerlo todo, hasta mi vida si fuera necesario, por tu amor. Oh Jesús, por tu muy santa y dolorosa Pasión haz que tu venida en el momento de mi muerte me encuentre despierto como un servidor fiel, como un verdadero penitente después de una buena confesión y provisto de los últimos sacramentos. Oh Señor, no me abandones en mi último combate en la Tierra, cuando deberé luchar contra Satanás, quizás enfurecido. Que tu santa Madre y Madre de Misericordia, san Miguel y los ángeles me asistan y protejan contra toda tentación en el momento en que deba dejar este mundo. Que puedan consolarme y fortalecerme en medio de los tormentos. Concédeme, Señor, en aquella hora una fe viva, una esperanza firme, un amor ardiente y una gran paciencia. Haz que plenamente consciente me entregue entre tus manos y me abandone como un pequeño niño en tu santa paz. En tu infinita bondad y tu gran misericordia, oh Jesús, acuérdate de mí. Amén.»

© Children of Medjugorje del mes de noviembre de 2016

Sor Emmanuel

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