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Ora todos los días muchas veces: "Jesús, María, os amo, salvad las almas".

El Corazón de Jesús se encuentra hoy Locamente Enamorado de vosotros en el Sagrario. ¡Y quiero correspondencia! (Anda, Vayamos prontamente al Sagrario que nos está llamando el mismo Dios).

ESTEMOS SIEMPRE A FAVOR DE NUESTRO PAPA FRANCISCO, ÉL PERTENECE A LA IGLESIA DE CRISTO, LO GUÍA EL ESPÍRITU SANTO.

Oración por los cristianos perseguidos

Padre nuestro, Padre misericordioso y lleno de amor, mira a tus hijos e hijas que a causa de la fe en tu Santo Nombre sufren persecución y discriminación en Irak, Siria, Kenia, Nigeria y tantos lugares del mundo.

Que tu Santo Espíritu les colme con su fuerza en los momentos más difíciles de perseverar en la fe.Que les haga capaces de perdonar a los que les oprimen.Que les llene de esperanza para que puedan vivir su fe con alegría y libertad. Que María, Auxiliadora y Reina de la Paz interceda por ellos y les guie por el camino de santidad.

Padre Celestial, que el ejemplo de nuestros hermanos perseguidos aumente nuestro compromiso cristiano, que nos haga más fervorosos y agradecidos por el don de la fe. Abre, Señor, nuestros corazones para que con generosidad sepamos llevarles el apoyo y mostrarles nuestra solidaridad. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Papa Francisco: ¿Tu fe es efímera o da frutos y crece en ti la esperanza en Dios?

El Papa en la Misa. Foto: L'Osservatore Romano
El Papa en la Misa. Foto: L'Osservatore Romano
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VATICANO, 10 Nov. 16 / 06:24 am (ACI).- Durante la homilía de la Misacelebrada en la Casa Santa Marta, el Papa Francisco advirtió contra la tentación de transformar la religión en un espectáculo de “fuegos artificiales” que son efímeros y se pasan en el momento y pidió cultivar la esperanza para que crezca el Reino de Dios.
“Si el Reino de Dios está en medio de nosotros, si todos tenemos esa semilla, si poseemos el Espíritu Santo, ¿cómo lo estamos custodiando? ¿Sé discernir la planta buena que da fruto de la cizaña? ¿Crece el Reino de Dios dentro de nosotros como debería crecer?”.
“Interroguémonos acerca de nuestra esperanza puesta en la semilla que está creciendo en nosotros –invitó el Papa–, y de qué forma estamos custodiando nuestra esperanza. Preguntémonos a nosotros mismos: ¿Tengo esperanza? ¿O voy hacia adelante como puedo y sin discernir entre el bien y el mal, entre el grano y la cizaña, entre la luz suave del Espíritu Santo y la luminosidad artificial?”, pidió.
Por otro lado, Francisco aseguró que “el Reino de Dios está en medio de nosotros, pero debemos, con reposo, con trabajo y con discernimiento, custodiar la esperanza en el Reino de Dios que crecer hasta el momento en que regresará el Señor y todo será transformado. ¡Todo! El mundo, nosotros, todo. Y, como dice Pablo a los cristianos de Tesalónica, en ese momento permaneceremos todos con Él”.
“El Reino de Dios no es una religión del espectáculo en la que siempre estamos buscando cosas nuevas, revelaciones, mensajes. Dios ha hablado por medio de Jesucristo: ésta es la última Palabra de Dios. Lo demás son como fuegos artificiales que te iluminan sólo durante un momento”, señaló. Tras ese artificio, “¿qué es lo que queda?: nada”.
Esa actitud ante la religión “no permite crecer, no ilumina, no ofrece nada”. “En muchas ocasiones –continuó– se nos tienta con esa religión del espectáculo en la que se trata de buscar cosas ajenas a la revelación, a la dulzura del Reino de Dios que está en medio de nosotros y que nos hace crecer”.
Ese espectáculo no es fruto de la esperanza puesta en el Reino de Dios, sino que es la consecuencia del “deseo de tener algo en la mano”, dijo. Por el contrario, “nuestra salvación se da en la esperanza, en la esperanza que tiene el hombre que sembró el grano o la mujer que prepara el pan mezclando la harina con la levadura: la esperanza de crecer”.
En cambio, “esa luminosidad artificial se nos ofrece en todo su esplendor en un momento, pero luego desaparece, como los fuegos artificiales: no sirven para iluminar una casa. Son un espectáculo”.
Por evitar caer en esa tentación, el Obispo de Roma sugiere que se custodie con paciencia “la semilla que hemos plantado, vigilar la planta y evitar que surjan malas hierbas a su lado, para que la planta crezca. Es decir, custodiar la esperanza, porque en la esperanza fuimos salvados. La esperanza es el hilo de la salvación. La esperanza de encontrar al Señor definitivamente”.
Evangelio comentado por el Papa:
Lucas 17:20-25
20 Habiéndole preguntado los fariseos cuándo llegaría el Reino de Dios, les respondió: «El Reino de Dios viene sin dejarse sentir.
21 Y no dirán: "Vedlo aquí o allá", porque el Reino de Dios ya está entre vosotros.»
22 Dijo a sus discípulos: «Días vendrán en que desearéis ver uno solo de los días del Hijo del hombre, y no lo veréis.
23 Y os dirán: "Vedlo aquí, vedlo allá." No vayáis, ni corráis detrás.
24 Porque, como relámpago fulgurante que brilla de un extremo a otro del cielo, así será el Hijo del hombre en su Día.
25 Pero, antes, le es preciso padecer mucho y ser reprobado por esta generación.
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