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Ora todos los días muchas veces: "Jesús, María, os amo, salvad las almas".

El Corazón de Jesús se encuentra hoy Locamente Enamorado de vosotros en el Sagrario. ¡Y quiero correspondencia! (Anda, Vayamos prontamente al Sagrario que nos está llamando el mismo Dios).

ESTEMOS SIEMPRE A FAVOR DE NUESTRO PAPA FRANCISCO, ÉL PERTENECE A LA IGLESIA DE CRISTO, LO GUÍA EL ESPÍRITU SANTO.

Oración por los cristianos perseguidos

Padre nuestro, Padre misericordioso y lleno de amor, mira a tus hijos e hijas que a causa de la fe en tu Santo Nombre sufren persecución y discriminación en Irak, Siria, Kenia, Nigeria y tantos lugares del mundo.

Que tu Santo Espíritu les colme con su fuerza en los momentos más difíciles de perseverar en la fe.Que les haga capaces de perdonar a los que les oprimen.Que les llene de esperanza para que puedan vivir su fe con alegría y libertad. Que María, Auxiliadora y Reina de la Paz interceda por ellos y les guie por el camino de santidad.

Padre Celestial, que el ejemplo de nuestros hermanos perseguidos aumente nuestro compromiso cristiano, que nos haga más fervorosos y agradecidos por el don de la fe. Abre, Señor, nuestros corazones para que con generosidad sepamos llevarles el apoyo y mostrarles nuestra solidaridad. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

sábado, 29 de octubre de 2016

La fe católica en una sola mano

29 octubre – Italia: Nuestra Señora de Follina (1150) 

Un Minuto con María
Hagamos conocer y amar a María     


El Cardenal Meisner, Obispo de Colonia, Alemania, al recibir un grupo de alemanes que vivían desde hacía treinta y cinco años en Siberia, contaba:

Ellos me dijeron: “¡Extrañamos terriblemente a la Iglesia! ¿Qué verdad de la fe debemos transmitir a nuestros hijos, para que obtengan la vida eterna? Hace quince años, nadie podía llevar libros a Rusia. Así que les dije: “Pero el rosario, ¿seguramente pueden llevarlo?” Ellos entonces respondieron:

“Sí, nos lo podemos poner en el cuello, como una cadena. ¿Pero que tiene que ver el Rosario con nuestra pregunta?

Les mostré entonces la cruz colgando del Rosario: “En ella rezamos el Credo, es decir la doctrina de nuestra fe. Las tres cuentas que vienen después: fe, esperanza y caridad. Representan la doctrina de la vida. A continuación, como una cadena, viene el Nuevo Testamento: los misterios de la Encarnación de Dios en los misterios gozosos, los misterios de la Redención, en los misterios dolorosos y finalmente los misterios de nuestra plenitud, los misterios gloriosos.

Un peregrino tomó el rosario y dijo: “¡Entonces, en una sola mano  tengo toda la fe católica!”

Cardenal Meisner, Obispo de Colonia
Citado en la revista «N’ayez pas peur» n° 8 - oct. 1992)
prierenfamille.com

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