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Ora todos los días muchas veces: "Jesús, María, os amo, salvad las almas".

El Corazón de Jesús se encuentra hoy Locamente Enamorado de vosotros en el Sagrario. ¡Y quiero correspondencia! (Anda, Vayamos prontamente al Sagrario que nos está llamando el mismo Dios).

ESTEMOS SIEMPRE A FAVOR DE NUESTRO PAPA FRANCISCO, ÉL PERTENECE A LA IGLESIA DE CRISTO, LO GUÍA EL ESPÍRITU SANTO.

Oración por los cristianos perseguidos

Padre nuestro, Padre misericordioso y lleno de amor, mira a tus hijos e hijas que a causa de la fe en tu Santo Nombre sufren persecución y discriminación en Irak, Siria, Kenia, Nigeria y tantos lugares del mundo.

Que tu Santo Espíritu les colme con su fuerza en los momentos más difíciles de perseverar en la fe.Que les haga capaces de perdonar a los que les oprimen.Que les llene de esperanza para que puedan vivir su fe con alegría y libertad. Que María, Auxiliadora y Reina de la Paz interceda por ellos y les guie por el camino de santidad.

Padre Celestial, que el ejemplo de nuestros hermanos perseguidos aumente nuestro compromiso cristiano, que nos haga más fervorosos y agradecidos por el don de la fe. Abre, Señor, nuestros corazones para que con generosidad sepamos llevarles el apoyo y mostrarles nuestra solidaridad. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

sábado, 12 de noviembre de 2016

El Papa pide el máximo esfuerzo en ayudar a los que sufren de enfermedades ‘raras’

Imagen referencial. Foto: L'Osservatore Romano
Imagen referencial. Foto: L'Osservatore Romano
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VATICANO, 12 Nov. 16 / 06:39 am (ACI).- En un mensaje a los participantes del Congreso Internacional promovido por el Pontificio Consejo para los Operadores Sanitarios sobre las enfermedades llamadas 'raras', el Papa Francisco habla de la importancia de dedicar los mayores esfuerzos posibles a estos pacientes.
El Papa recuerda en el texto que “los cálculos más recientes de la Organización Mundial de la Salud indican que 400 millones de personas en todo el mundo sufren de las enfermedades definidas como raras”. “Más dramático aún es el escenario de las enfermedades ‘descuidadas’, porque afectan a más de mil millones de personas: en su mayoría son de naturaleza infecciosa y están difundidas en las poblaciones más pobres del mundo, con frecuencia en países en los que el acceso a los servicios sanitarios es insuficiente para cubrir las necesidades esenciales, sobre todo en África y en América Latina; en áreas de clima tropical, con una potabilidad insegura del agua y desprovistas de buenas condiciones higiénico-alimentarias, de vivienda y sociales”, explicó.
A este respecto, indica que se trata de “un desafío desmesurado, pero no imposible”. “Dada la complejidad de la materia, de hecho, resulta necesario un acercamiento multidisciplinario y conjunto; un esfuerzo que involucra a todas las realidades humanas interesadas, institucionales y no, y entre ellas también a la Iglesia Católica, que desde siempre encuentra motivación e impulso en su Señor, Cristo Jesús, el Crucificado Resucitado”.
A continuación, el Santo Padre propuso algunas reflexiones:
Esforzarse al máximo
En su opinión, “cada persona, sobre todo aquella que sufre –también debido a una enfermedad ‘rara’ o ‘descuidada’– merece sin indecisión todo esfuerzo para ser acogida, cuidada y, en lo posible, curada”.
Para ayudar a estas personas “se requiere un acercamiento integrado y atentas valoraciones del contexto que tienen como finalidad la planificación y la realización de las estrategias operativas, así como encontrar y administrar los ingentes recursos necesarios”.
“La carga mayor pesa en las poblaciones más pobres. Es por esto que quiero poner nuevamente el acento en la absoluta importancia del respeto y de la custodia de la creación, de nuestra casa común”, añadió.
Iglesia ‘en salida’
Francisco asegura en la misiva que para la Iglesia “sigue siendo prioritario mantenerse dinámicamente en un estado de ‘salida’, a fin de dar testimonio en lo concreto de la misericordia divina, haciéndose ‘hospital de campo’ para las personas marginadas, que viven en cada periferia existencial, socio-económica, sanitaria, ambiental y geográfica del mundo”.
Justicia
El Papa asegura en este punto que hay que darles “el mismo acceso a los cuidados eficaces para las mismas necesidades de salud, independientemente de los factores referentes a los contextos socio-económicos, geográficos y culturales”.
“La razón de esto descansa sobre tres principios fundamentales de la doctrina social de la Iglesia”, subrayó.
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