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Ora todos los días muchas veces: "Jesús, María, os amo, salvad las almas".

lunes, 14 de noviembre de 2016

MENSAJES EL REINADO EUCARISTICO TOMO 3.


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11-12-2013 

Virgen: ¡Oh, querida!, busca a quien ayudar. Que a ti te ponemos para ayudar. Esta misión tuya trae muchas veces como consecuencia esto. No todo el mundo quiere que se le ayude, y a veces son muy ingratos. Tienen estas respuestas de hieles, arremeten contra el profeta. ¡Cuántas contrariedades pasaron mis Profetas en el Antiguo Testamento! Así tú. No menos tú. Qué prefieres, ¿qué te alaben?  (Aquí entendía el peligro del halago)  No, hija mía, sería mala señal: “Sólo un profeta es vilipendiado en su patria”.168


13-12-2013  

Virgen: Es muy normal en el hombre la infidelidad. Son infieles la mayoría. En el cuerpo o en la mente. Parece un castigo añadido para ellos, ya que no se pliegan a la Voluntad de Dios, de cuidar y alentar a sus mujeres, ser custodiadores de su vida, de la de ella, y de la del niño de sus entrañas, fruto de su unión. Si pensáis que exagero, hombres que leéis esto, echad un vistazo sobre vosotros mismos y examinad vuestros pensamientos lujuriosos. Decidme, pues, quién encuentra que no ha caído en este punto. Y muchos diréis como Adán: “La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto y comí”.169 Pero tenéis en vosotros mismos, sobre todo después de la venida de Cristo, el poder y la gracia suficiente para rechazar la tentación.

Alguno puede pensar, leyendo esto, que Yo lo apruebo. No puedo aprobar lo que rechaza Dios. Dios rechaza la lujuria. El adulterio lleva consigo una tentación de lujuria. Al hombre lujurioso, lo rechaza Dios. No, si se arrepiente de su conducta, y vive.170 El hombre lujurioso se aleja, conscientemente, de la Pureza de Dios. ¿Cuál es el puesto de la mujer, entonces? No ser la causante de dicha tentación, ni aun en su propio marido. Miradles distinto a como les miráis. No son unos animales. No necesitan “eso”, como vosotras decís, ni “así”. El hombre tiene una dignidad, al igual que la tenéis vosotras. ¿Por qué el hombre ha de tener una dignidad menor? Tenéis igual dignidad ambos: la de ser hijos de Dios. Cristo os ha llamado por otro camino.

Continuad por él, y veréis cómo sois libres, auténticamente libres. Podéis hacerlo en el mundo actual. ¿Por qué no? Basta con querer. Quered. Acudid a Dios a recibir las fuerzas, y acogedlas. Seréis así mucho más felices.   ¿Al hombre lujurioso lo rechaza Dios? No un rechazo de no-Amor, porque en Dios todo es Amor. Sino un rechazo a la lujuria, porque en Dios todo es Pureza. Esto mismo en vosotros: no un rechazo a la persona, sino un rechazo al pecado. Una no-condescendencia con nada. ¡Con nada! Pensad que es como una persona que estuviera en una cárcel, y que os llamara desde allí para que la acompañéis… No iríais. Y tú. Tú, amada: transmite este Mensaje a la humanidad: No quiero veros despistados, no incautos, alelados. ¡El Demonio os ronda! Son tiempos difíciles, tiempos recios. Nadie os dijo que fuerais a la batalla así, desprovistos de todo, desprovistos de las armas. Tenéis que armaros con la armadura fuerte de la Fe, que lleva la coraza de la Caridad y el yelmo de la Esperanza.171 Tenéis que coger en la mano el escudo de la Oración y en la otra, la lanza del Amor.172 ¡Oh…! ¿Creéis que estoy ajena a vuestras penas? ¡No lo estoy! ¡Estoy con vosotros! ¡Estoy con vosotros! ¡Estoy aquí! Podéis hasta tocarme. Querida: ¡estoy contigo!

168 Cfr. Mt 13,57; Lc 4,24; Jn 4,44.
169 Cfr. Gn 3,12.
170 Cfr. Ez 18,23.
171 Cfr. Ef 6,11-18.
172 Las obras del amor. Ejecutar el amor.

14-12-2013 

Jesús: Quise venir a salvaros de todas vuestras inmundicias. Caminad por mi Camino para sentiros verdaderamente libres y verdaderos, para vivir la auténtica Vida, ésa que se vive en Cristo. La otra es una quimera, es un “engañifo” de vida, no es la Vida auténtica. Venid a vivir la Verdadera Vida en el Corazón de Jesús. La Verdadera Devoción al Corazón de Jesús, que no es otra que mi vida Eucarística. ¡Venid a formar parte de Mí! ¡Entrad por ese Camino! Éste que Yo os propongo hoy. Estos libros173 están hechos para acercar a la(s) gente(s) a mi Amor. Es porque hoy en día no se encuentra el Camino. Es porque todo se ha hecho muy oscuro, se ha entenebrecido el mundo. Una intensa capa de nube negra ha oscurecido la Verdad, y no se encuentra el Camino. Los hombres andan pesarosos, dando vueltas sobre sí mismos, sin encontrar el camino, sin encontrar la Paz. Mi Madre viene con una luz.

Enciende la candela y se la da a diversas gentes de todo el mundo. Diversos guías que han de ponerse en medio del camino ennegrecido, y conducir a las gentes a Mí. (Veía esta iglesia, pero en otra dimensión. Alrededor del Sagrario se había hecho una oscuridad grande. Es a nivel mundial. Veo que hay candelitas en un lado, y en otro. Una mano se las otorga a unas personas que alumbran el camino de un lado y otro. Y detrás de ellas viene gente. Y convergen en Jesús. En la Eucaristía. Una de esas candelas, me la dan a mí y la llevo) El Demonio intenta derribar a esos guías, pues, si ellos fenecen con la candela, un gran número de gentes no lograrán encontrar el Camino. Por eso, os ruego: pedid por esos guías, encomendadlos en vuestras oraciones, pues de ellos depende vuestra salvación. Tranquilidad, esos guías. Tranquilidad, pues estáis guiados a su vez por María, la Virgen, mi Madre y vuestra. Encomendaos y agarraos a Ella. Seguid sus indicaciones. Te dejo ahora. Te amo, niña, no lo olvides. No pretendas encontrar un Amor como el Mío en una criatura. No existe. YO SOY DIOS. Y SOY TODO. ¡Te amo! Te amo, niña: no lo olvides. En el Nombre del Padre, etc.

173 Éste y los dos anteriores, de “dictados a Marga”.

22-12-2013  

Jesús: Querida mía: ama a todos, ¡ámales! ¿Qué hice Yo durante toda mi vida? Amé hasta a los que me crucificaban. Hasta para el que clavó mis manos y mis pies tuve una mirada de cariño. Qué has de hacer, me preguntas… y Yo te digo: amar. Amor, amor para todos. Te cansas, querida, ¡y es normal!, pero Yo te pido seguir. Te cansas con este Libro, te cansas con esa cruz, que parece no acabar nunca, parece no tener fin, pero Yo te pido: seguir.

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