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Ora todos los días muchas veces: "Jesús, María, os amo, salvad las almas".

miércoles, 9 de noviembre de 2016

MENSAJES EL TRIUNFO DE LA INMACULADA TOMO 2.


15-06-09

 (En una parroquia) 

Jesús:  “Cada párroco ha hecho su feudo, y en ese feudo ¡hace lo que quiere!” (Se me repite esta frase desde hace cinco días). Entiende mi dolor. Tú estás dentro de mi Sagrado Corazón. Entiende mi dolor. (Visitábamos parroquias para promover la Consagración al Corazón de Jesús que tendría lugar en el Cerro de los Ángeles. Y en algunas, era desolador. Después de visitar una en concreto, me vienen ráfagas de Dolor del Corazón de Jesús por ese párroco y esa parroquia. Viendo cómo el párroco hace lo que quiere. Y cómo se esmera por quitarle solemnidad al culto a la Eucaristía y a la Liturgia. Parece su objetivo. Oh, Dios mío, ¿será consciente? ¿Serán conscientes algunos párrocos de lo que están haciendo?) Y a pesar de todo, te digo. Yo le salvaré de no perecer. ¿A quién? A España. España se salvará por la oración ante el Santísimo. Por eso os digo: Exponed el Santísimo y realizad horas de culto por la paz. Rezad por la paz de España, que está amenazada.
 Que los sacerdotes de España sean capaces de rezar ante el Santísimo decenas de Rosarios por la paz.

 16-06-09 

(En la iglesia) 

Jesús: (Oigo desde que he salido de casa: “Ejecutar la sentencia dictada, es un honor para todos tus fieles”. Pienso en personas conocidas, cómo está en ellos la lucha entre el bien y el mal) El mal lucha contra el bien. Se encuentra teniendo lugar una lucha encarnizada entre el bien y el mal. Así es como tenéis que librarla: Nunca pensar que la fuerza del mal es superior al Bien. No. Eso es incorrecto. La fuerza del mal NO es superior al bien. El bien no es que “tenga fuerza”, sino que el bien es la Fuerza. “Ejecutar la sentencia dictada, es un honor para todos tus fieles”106 Ejecutar la sentencia dictada: las órdenes de Dios, Marga, las órdenes de Dios. Hacer lo que Dios ordena. Yo ordeno. Y mando: ¡Ya! ¡Hasta aquí! Hasta aquí mi aguante. Hasta aquí, que ya se encuentra colmado el vaso. Hasta aquí, que la copa hace tiempo que está rebosando107: Hasta aquí.

(Este último “hasta aquí”, fue un grito llorando de Jesús. ¡Uf! Puse la mano delante, en mi imaginación, para detener lo que el Señor quiere enviar sobre su pueblo. ¡¡Señor, no, no!! Empecé a llorar). Ya, hasta aquí, Marga, hasta aquí. La Consagración de España108, como antaño, marcará el comienzo de otra revolución en vuestra Patria, dentro de tu suelo. Oh, España, que contra Mí luchas, queriendo apartar de tu lado todo lo que viene de Mí. ¡España! Que matas a mis enviados y apedreas a tus profetas.109 ¡España!: ¡escúchala! (Y me pone en medio. Soy una minúscula cosa en medio de una multitud de almas que me miran abobadas. Como diciendo: “¿Y esto es lo que Tú nos presentas? ¡¿Esto?! ¿Esto es lo que Tú tienes para tu España, antaño tan fiel a Ti?. ¿Con la tradición tan alta y tan encumbrada de santos que lucharon por defender tus valores y los valores patrios? ¿Esto?

Permíteme que me ría, Señor, pues si esto es lo que tienes para mí, Señor, sábete que yo: Fulanito de tal (Nombre), yo renuncio a lo que Tú quieres contarme, y contarme por ésta que Tú dices que es tu insigne profeta. ¿Insigne profeta? Profeta de calamidades, profeta de castigos, profeta de desgracias. ¡No! Eso no puedes quererlo Tú, ¡oh, Señor!, que buscas siempre nuestro bien y el bien de todos tus fieles”) Ejecutar la sentencia dictada. Marga: Yo te digo: ve, ejecútala. Ve y ejecútala, porque este pueblo de dura cerviz110 no quiere escuchar, ni escucharme por tu medio. No quiere ni escuchar a mi Espíritu, que se lo mando y lo intento continuamente por todos los medios, ni escucharte a ti, que vas de su parte, y a ninguno de mis profetas.  ¡¡No!! Curiosidad de curiosidades, saber qué te cuento, para luego rechazarlo.  ¡¡No!! Jesús, ¡Jesús! : ¡Perdona a tu pueblo! Perdona a tu pueblo, perdónale, Señor. Si es así que tú me lo pides, puedo perdonarle, pero perdonaré a sólo una parte de tu pueblo, niña, porque la mayoría no quiere convertirse. Y Yo no puedo perdonar a quien no quiere convertirse, a quienes no buscan la conversión. ¿Y qué hago?

¡Habla! ¡Diles!  Habla de mi parte y diles que Yo vengo en breve para ejecutar mi sentencia dictada, y es un honor para todos mis fieles el seguirla y acatarla.                                                                        
106 Cfr. Sal 149,9.
107 Cfr. Ap 16.
108 Se iba a renovar la Consagración de España al Corazón de Jesús en el Cerro de los Ángeles pocos días después: el 21 de junio.
109 Cfr. Mt 23,37.
110 Cfr. Ex 32,9; 33,3; 34,9; Dt 9,6.13; 31,27; 2 R 17,14; Jr 4,4; 7,26; 17,23; 19,15; Hch 7,51.

Mas para los no-fieles, los que no han sido fieles: pánico, terror y no-conversión eterna, para toda la eternidad de eternidades. No-conversión: Condenación. Ahora, algunos perecerán entre terribles dolores de espanto: los menos fieles. A algunos fieles pediré el martirio, pero su martirio será con paz. Sólo los no-fieles se desesperarán. A otros protegeré. Serán los elegidos para poblar el Reino Nuevo. Ahora os preguntáis entre cuáles estaréis vosotros. Preguntaos entonces por vuestra fidelidad. La desesperación no es de Dios. Si vosotros estáis entre los desesperados, pensad que no sois, no sois de los míos. Los míos tendrán paz en todas sus desdichas. Tendrán paz. Si notáis que ahora no tenéis paz, acudid a Mí y sed realmente de los míos.

Os digo: Aún hay tiempo, aún hay tiempo. Venid a Mí, agoreros, antes de que se acabe el Tiempo, el Tiempo de vuestra salvación. Si no queréis venir a Mí, ¡pereced entre terribles dolores de espanto! Esa es la muerte que se merecen lo no-fieles, lo no-fieles a Dios. Y te dirán: “¡Oh, hija! ¡Ése no puede ser Dios! Tú no escuchas a Dios, sino al Diablo”. Y Yo te digo: Te unjo la cabeza con perfume y tu copa rebosa111, rebosa de amor y perdón, paz y dulzura. Devuelve lo que tienes: BIEN, por el mal que recibes y recibirás.112 Adiós, esposa, te amo y te bendigo, en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén,. (Pasión. Dolor. Amor. Perdón. Bondad. Paz. Fuerza. Dulzura. Comprensión. Justicia. Amistad. Esponsalidad. Ternura. Pureza. Temor de Dios. Amor a los enemigos. Perdón. Perdón y Perdón. Perdón de todo lo que merezco. Acogimiento. Caridad. Envío. Envío a la misión. Fortaleza. Templanza. Rapidez. Vivacidad, agilidad. No hay tiempo. Se acaba. Se acaba. Se acaba el Tiempo. ¡Compasión! ¡Dios mío, compasión de tu pueblo, Señor! Compasión de tu pueblo. Perdónanos. Perdónanos.

Qué Dolor para su Corazón tener que ejecutar la sentencia dictada y a la vez qué alivio. Gracias. Gracias por ejecutar tu Justicia y hacer que brille tu Santidad) (Escribí todo esto de corrido, eran las palabras que me sugería lo que acababa de escuchar, por el tono y la forma en la que Jesús me lo decía y por el contenido)
                                                                   
111 Cfr. Sal 23,5.
112 Cfr. Rm 12,21.

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