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Ora todos los días muchas veces: "Jesús, María, os amo, salvad las almas".

sábado, 22 de octubre de 2016

MENSAJES EL TRIUNFO DE LA INMACULADA TOMO 2.



09-02-09 

Virgen: Todos los profetas sois para algo concreto. Elegidos para una misión dentro de la Misión. Como a Madre Teresa la quería para una cosa y al Padre Pío para otra. Todos dentro del Cuerpo Místico, realizando vuestra misión.

 14-02-09 
(Retiro. Adoración al Santísimo) 

Jesús: Mira, hija, mira mi Corazón dolido por tantos hombres ingratos, por tantas ingratitudes. Míralo y ámalo. Mi Corazón, en este momento, mana Sangre por todos los hombres ingratos. Mana Sangre que es despreciada por ellos y tirada a la basura. Mi Corazón, en la Custodia, se derrama por todos vosotros y, ¡qué pocos lo sabéis recibir! Estáis anclados en vuestras preocupaciones. Aunque éstas sean muchas, Soy Yo el Importante. Soy Yo el Custodio de tu amor, el que vengo hoy a ti para que tú me recibas. Soy Dios y vengo a ti. ¡A un lado tus preocupaciones! ¡A un lado tu yo, que viene Dios a ti! ¡Y la Redención del hombre está sin hacer…!38

Por eso te digo, hija: Quisiera que en ti se contemplara el rostro de la alegría. ¡Alegría! Alegría, sí: porque te he llamado a ser una conmigo. ¡Alegría! Porque perteneces al Resucitado. ¡Alegría! Porque eres del Dador de Vida. Porque no hay muerte en tu interior, sino VIDA. Porque la vida viene de Mí, que la dono. La doy, hija, la doy: DOY LA VIDA Y entonces, hija, dime: ¿quién puede estar muerto? ¿Quién?39 Sólo aquel que no se acerca a Mí, que no se acerca a la Vida. Porque sólo con que se acerque será sanado, será Resucitado. ¡VIDA!, no muerte. ¡Alegría!, no dolor y tristeza. Y ánimo, y alegría. Alegría total. Alegría sobrenatural, porque no es en las cosas mundanas en las que me baso, sino en las cosas del espíritu.

Y no tiene nada que ver mi alegría con riqueza o pobreza, salud o enfermedad… con todos los avatares de la vida. Con todo lo que os ocurra. Mi alegría está y estará siempre por encima de ello.  Que reflejes mi Rostro y que ellos te vean feliz. Sí… aunque también vean tus circunstancias. Y ahora te pido, por favor, mucha templanza con los rebeldes o con los cansinos, que siempre buscan su propio beneficio, que siempre piensan en ellos y nunca en los demás. Te pido mucha templanza. Porque tendrás que decirles lo que tendrás que decirles. Y díselo. Díselo de mi parte, Yo te lo ordeno. Y ahora ven, que te infundo mi Espíritu. ¡A ti te lo mando, levántate y vete! ¡Vete a los demás a llevarles mi Reino! ¡Vete a los demás a transmitir mi Nombre! ¡Ve y vete a los demás! Ellos te esperan. Ellos lo quieren. Ellos lo dan. Vete a los demás. Amén.

38 Cfr. Col 1,24.
39 Cfr. Rm 8,31-39.

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